El avión de Spanair siniestrado en Barajas despegó en su segundo intento con un problema de "calentamiento excesivo en una de las tomas de aire que abastecen los sistemas". Así lo admitió este jueves el subdirector general de Operaciones de la compañía, Javier Mendoza, quien añadió que, a pesar de que el problema no fue arreglado sino "aislado", éste no afectaba al motor que posteriormente explosionó provocando la tragedia.
Mendoza compareció ante los medios acompañando a Mats Jansson, presidente de Scandinavian Airlines (la accionista mayoritaria de Spanair), el director general de Spanair, Marcus Hedblom y el director de Recursos Humanos de la compañia, Hector Sandoval. Tras una rueda de prensa con un centenear de periodistas, los directivos acudieron al Hotel Auditorium para reunirse con los familiares de las víctimas y ofrecerles ayuda y alojamiento.
Avería aislada
La avería, situada debajo de la cabina de los pilotos, obligó al fallecido comandante Antonio García Luna a hacer regresar el avión a la zona de embarque en el primer intento de despegue, según quedó registrado en el
log book o libro bitácora del aparato. Esta incidencia, que provocó un retraso de más de una hora en la salida, fue la que los pasajeros hicieron llegar a sus familiares a través de sus teléfonos móviles y a la que muchos de éstos apuntaron después como posible causa del accidente.
Una vez en la pasarela, un técnico de Spanair "aisló" el desperfecto "con total normalidad en el proceso", pero no lo reparó. "Hay diferentes formas de tratarlo. Lo que se hizo fue la correción manual del sistema quitando el interruptor de energía", explicó Mendoza, añadiendo que este tipo de solución es normal y está "dentro de la lista de equipos mínimos" que permiten que el avión vuele con totales garantías.

Un técnico inspector de Spanair firmó la reparación y, con el visto bueno de Aviación Civil, el JKK-5022 se colocó de nuevo en la cabecera de la pista para el segundo y fallido intento. El comandante no volvió a comunicar incidencia alguna, según el subdirector general de Operaciones. Las cajas negras del avión darán evidencias de lo que ocurrió después, aunque su análisis, así como los datos y conversaciones registradas, tardarán en conocerse entre tres y cinco meses, según fuentes de la investigación.
Sobre los motores del aparato, uno de los cuales explotó al comenzar el vuelo, Javier Mendoza aseguró que estos habían pasado todos los controles establecidos por la ley de aviación y no reportaron ningún fallo de funcionamiento [Spanair subcontrata el mantenimiento de los motores a la empresa especializada STS, utilizando los hangares de Volvo (en Suecia) e ITR (en México)]
A pesar de ello, Spanair ha dispuesto un equipo interno de investigación que también cuenta con miembros de Boeing, compañía fabricante de los motores.
Los aparatos seguirán funcionando
Marcus Hedblom, director general de Spanair, aseguró a preguntas de
Madridiario que la compañía, "a tenor de la información disponible, que ha sido estudiada con las autoridades", ha concluido que "no es necesario tomar una decisión" en el sentido de retirar los modelos MD-82 (los mismos que el avión siniestrado) que utiliza en España o someterlos a una revisión en profundidad.
Eso aunque los McDonall-Douglas de esta serie han registrado varios incidentes en su funcionamiento (los MD-82 han registrado casi un accidente por años desde 1998) y Spanair tenía previsto retirarlos en un plazo muy breve por sus altos costes operativos y su antiguedad, como ya hacen la mayoría de compañías mundiales.

Javier Mendoza garantizó el mantenimiento realizado a estos aviones con estándares oficiales (Spanair ha pasado 36 inspecciones en 2008) y certificado por Aviación Civil y las autoridades internacionales correspondientes: "El avión accidentado tenía 32.000 horas de vuelo, unos 28.000 ciclos. Son aparatos muy seguros, con muchas unidades construidas y muchos vuelos realizados".
Respecto al vuelo JKK-5022, dejó en el aire la posibilidad de que el avión estuviese en la relación de aeronaves que iban a dejar el servicio próximamente: "La lista no estaba terminada, era algo que iba a hacerse esta semana y no podemos decir que éste fuera especialmente elegido para jubilarse esta semana".