'El Cuco' confesó a la policía que vio a Marta "muy ensangrentada" en el piso de León XIII
Por MDO/E.P.
miércoles 02 de noviembre de 2011, 00:00h
Actualizado: 02/11/2011 12:48h
Francisco Javier García Marín, conocido como 'El Cuco' y condenado por un delito de encubrimiento en relación al caso de Marta del Castillo, confesó a la Policía que, el día de los hechos, estuvo en el piso de León XIII donde se cometió el crimen y vio a la víctima "muy ensangrentada", según ha testificado este miércoles un agente del Cuerpo Nacional de Policía durante la séptima jornada del juicio por la violación y el asesinato de la joven sevillana.
De este modo, este policía ha asegurado que fue en un traslado realizado el día 4 de marzo de 2009 desde el centro de menores de Jaén donde se encontraba hasta Sevilla, cuando, tras conocer por boca de los agentes que se habían encontrado restos de ADN suyos mezclados con los de Marta en el piso de León XIII, el 'Cuco' comenzó a llorar y, "espontáneamente", dijo que el día de los hechos se encontraba junto a Miguel Carcaño en la habitación de éste en León XIII y vio a Marta rodeada "de un charco de sangre".
Asimismo, y según este agente, el 'Cuco' reconoció que esa noche llamó al también acusado Samuel Benítez desde una cabina de teléfono, mientras que también puso de manifiesto que la víctima "no está en el río Guadalquivir". Además de este agente, está previsto que este miércoles declaren ante el tribunal otros once investigadores del cuerpo Superior de Policía Nacional. Este jueves, día 3 de noviembre, será el turno de la menor de Camas y su madre, Soledad Gómez, que comparecerán junto a otros cinco testigos.
Hay que recordar que en la audiencia preliminar celebrada en marzo de 2010, la menor confirmó punto por punto la declaración realizada en septiembre de 2009 ante el Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional, cuando señaló que Miguel Carcaño le había confesado el crimen así como que había tirado el cuerpo en una zanja de Camas cercana a su domicilio, "detrás de la arboleda".
Rocío, que también aseguró que el autor confeso del crimen olvidó su teléfono móvil en el domicilio de Camas en la madrugada posterior al crimen, puso de manifiesto, a preguntas de un abogado de la defensa sobre sus cambios en las versiones acerca de lo que Miguel le habría dicho, que, "como usted comprenderá, si le miento a la Policía, le miento a cualquiera". Para este miércoles día dos está prevista la declaración, también en calidad de testigos, de hasta 12 agentes del Cuerpo Nacional de Policía.
El juicio, para el que se han acreditado 40 medios de comunicación y alrededor de 150 periodistas, comenzó el día 17 de octubre con las cuestiones previas, destacando la solicitud de la familia de Marta para que declarasen los padres del acusado Samuel Benítez y el comisario jefe de la Brigada Provincial de la Policía Judicial, Manuel Piedrabuena, y para que el tribunal plantease una cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional (TC) por el hecho de que haya habido dos juicios, uno contra el 'Cuco' y el que se sigue estos días contra el resto de imputados.
El cuerpo sigue sin aparecer
Todas estas cuestiones fueron rechazadas por el tribunal, al igual que la nulidad del procesamiento y de las escuchas solicitada por el abogado del hermano del asesino confeso, Francisco Javier Delgado. Una vez estas cuestiones previas fueron resueltas, comenzó la declaración del asesino confeso, Miguel Carcaño, quien reconoció haber matado a Marta tras golpearla una sola vez en la zona de la sien con un cenicero que tenía en la mesa del ordenador de su cuarto de la vivienda de León XIII.
No obstante, negó que la violara y dijo que fueron Samuel y el 'Cuco' quienes se deshicieron del cuerpo en un coche conducido por el primero de ellos, a donde la trasladaron sin tapar en una silla de ruedas que guardaba en su vivienda. Por ello, dijo desconocer dónde está el cuerpo de Marta del Castillo, aunque Samuel "me comentó algo del río" Guadalquivir "pero no me especificó el sitio". "¿Dónde está el cuerpo?", le preguntaron tanto el fiscal como su abogada, Paloma Pérez, al concluir sus interrogatorios, a lo que el acusado volvió a contestar: "no sé".