Decenas de personas se han congregado este lunes a mediodía frente a la parroquia de San Fermín de los Navarros, en el paseo de Eduardo Dato, en el distrito madrileño de Salamanca, para celebrar el tradicional chupinazo que marca el inicio de los Sanfermines también en la capital.
Al grito de "¡Viva San Fermín!", el cohete ha sido lanzado desde el portalón mudéjar del templo de forma simultánea al disparado en Pamplona, dando comienzo a una de las citas más arraigadas de la colonia navarra en la capital.
Con 'pañuelicos' rojos al cuello, atuendo blanco y en un ambiente festivo, navarros afincados en la región, madrileños y numerosos curiosos han participado en una celebración organizada por la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, en colavoración con las Asociaciones Navarras de Madrid, que desde hace casi 50 años mantienen viva esta tradición en la ciudad. Tras el chupinazo, el patio de la Congregación se ha convertido en un improvisado punto de encuentro amenizado con música sanferminera.
Los asistentes han podido compartir un aperitivo con productos típicos de Navarra, entre ellos chistorra y vino rosado, además de tinto, en un ambiente de convivencia que ha reunido a vecinos y fieles de la parroquia.
Los festejos en honor del patrón navarro continuarán este martes, festividad de San Fermín, con una misa solemne a las 20.00 horas en la parroquia, concelebrada por sacerdotes y religiosos navarros y acompañada por las tradicionales jotas de la "Misa navarra". Después se repetirá la celebración gastronómica popular con una cata de productos navarros amenizada por música de la tierra.