www.madridiario.es
Colinas del soterramiento de la A-5
Ampliar
Colinas del soterramiento de la A-5 (Foto: Ayuntamiento de Madrid)

Las colinas de la A-5 pierden altura tras acumular tierra equivalente a 72 piscinas olímpicas

lunes 06 de julio de 2026, 11:50h
Actualizado: 06/07/2026 12:37h

Los vecinos de Casa de Campo han contemplado durante meses cómo avanzaban las obras del soterramiento de la A-5 mientras, junto a la antigua subestación de Iberdrola, crecían unas enormes colinas de tierra procedentes de la excavación del túnel. Esos montículos, que habían generado críticas vecinales por el impacto visual y la pérdida de luz en algunas viviendas, han comenzado ahora a desaparecer. "Ya ven la luz al final del túnel, nunca mejor dicho", ha asegurado este lunes el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, durante una visita a las obras.

Las montañas de arena han llegado a alcanzar los 18 metros de altura y han acumulado 170.000 metros cúbicos de tierra, el equivalente a 72 piscinas olímpicas completamente llenas. Ahora, el Ayuntamiento ha iniciado su retirada para reutilizar ese material en la cubrición de los tres pasos inferiores de Batán, Yébenes y la carretera de Boadilla, unas infraestructuras que dejarán de ser necesarias una vez entre en funcionamiento el nuevo túnel de la A-5.

El jefe del servicio de Infraestructuras, Pedro Rodríguez, ha explicado que este acopio de tierras siempre ha tenido un carácter provisional y que su finalidad ha sido permitir la reutilización del material extraído durante la excavación. Según ha detallado, ya se ha cubierto el enlace de Batán y los trabajos avanzan en el de la carretera de Boadilla, mientras que el de Yébenes comenzará a cerrarse durante el mes de agosto. Una vez concluyan estas actuaciones, todavía permanecerá parte de la tierra en la parcela, aunque no con su configuración definitiva, ya que será el futuro proyecto de urbanización el que modele las colinas para integrarlas con la Casa de Campo, Madrid Río y la Cuña Verde.

Además, ha señalado que esta nueva topografía también ayudará a reducir el impacto visual de la subestación eléctrica de Ventas de Batán y permitirá crear pendientes adecuadas para la futura plantación de vegetación. De tal modo que pasarán de los 18 metros actuales a unos 10 metros, mientras que su configuración definitiva alcanzará un máximo de entre cinco y seis metros gracias a la reutilización de más tierras en la urbanización del futuro Paseo Verde del Suroeste. Toda esta actuación responde a criterios de economía circular, ya que evita trasladar el material excavado a vertederos y permite emplearlo tanto para cubrir los antiguos enlaces como para extender una capa de hasta metro y medio de tierra sobre el túnel, imprescindible para plantar árboles y crear las nuevas zonas verdes.

Carabante también ha señalado que la excavación del túnel ya ha concluido y que actualmente los trabajos se centran en la instalación de los sistemas de seguridad, ventilación, evacuación, iluminación y equipamientos técnicos necesarios para su puesta en servicio. La previsión municipal pasa por abrir el túnel al tráfico antes de que finalice este año y comenzar inmediatamente después la urbanización de la superficie.

¿Cómo serán estas futuras colinas?

Las futuras colinas mantendrán un importante papel dentro del nuevo parque. La colina norte albergará un graderío vinculado a un circuito de pump track y un skate park; la colina oeste se convertirá en un mirador sobre la Casa de Campo y el nuevo corredor verde; y la colina sur acogerá un espacio dedicado a la biodiversidad con zona de merenderos. Todo ello se integrará en una parcela de 20.000 metros cuadrados que conectará la Casa de Campo con Madrid Río y la Cuña Verde de Latina.

"Se va a convertir en un punto de encuentro de todos los vecinos del barrio y también del distrito", ha afirmado el delegado.

La transformación forma parte del Paseo Verde del Suroeste, la mayor actuación de regeneración urbana que ejecuta actualmente el Ayuntamiento de Madrid. La intervención supera los 400 millones de euros de inversión, afecta a 100.000 metros cuadrados y permitirá convertir los 3,2 kilómetros de la actual A-5 en un gran corredor verde. Más de 80.000 vehículos diarios pasarán a circular bajo tierra, lo que reducirá en torno al 90 por ciento el tráfico y la contaminación en superficie y permitirá coser definitivamente los barrios que durante décadas han permanecido separados por la autovía.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
1 comentarios