En 1973, Carlos Hipólito apenas era un figurante con frase en el montaje de Proceso por la sombra de un burro que puso en escena el TEI. Medio siglo después, el actor encarna a un burro con todo el protagonismo en escena. Entretanto, también fue caballo en Historia de un caballo, 2001. Entre medio, una gran trayectoria interpretativa hasta convertirse en uno de los primeros actores de nuestra escena.
Burro (sin artículo) es una creación de Álvaro Tato y Yayo Cáceres, que dirige este último. A partir de textos de distinta procedencia en los que los burros han sido protagonistas, Tato ha urdido una dramaturgia en la que el protagonista dialoga con su propia sombra mientras se acerca un incendio forestal. La obra incluye escenas y fragmentos de fábulas de Esopo, Iriarte y Samaniego, El asno de oro, de Apuleyo, Misa del asno y Testamento del asno (anónimo), Disputa del asno, de fray Anselmo de Turmeda, Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, El sueño de una noche de verano, de William Shakespeare y Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.

"Desde el primer momento de mi investigación me di cuenta de que los burros no tienen nombre. Siendo uno de los animales protagonistas en una gran cantidad de literatura, son anónimos, no como los caballos. Hasta llegar a Platero. Al burro le hemos atribuido todo tipo de lacras, desde la pereza a la ignorancia. Queremos contar la autobiografía de un burro, de un hombre, pero este burro tiene seis mil años. Ha estado en el Imperio Romano, en Esopo, en Grecia, es el burro de Sancho Panza o el asno de Buridán, afirma Álvaro Tato.
Los humanos ponemos nombre a nuestras mascotas, sean gatos, perros, aves, caballos… Pero los burros son eso: burro, asno, rucio, jumento, pollino, onagro (gran protagonista en crucigramas…)
Carlos Hipólito ha estado haciendo en las últimas temporadas el monólogo Oceanía, en completa soledad escénica. Ahora se integra en un espectáculo más complejo, en el que puede manejar registros que van desde la comedia al drama. Un trabajo, que ya se ha visto en otras ciudades y que, para el actor "se ha convertido para mí en una de las aventuras más bonitas que yo he vivido en este oficio. Tengo un buen texto que me permite transitar por muchos sitios. Es un recorrido emocional enorme. Hay un personaje central, que es el burro, pero al hilo del relato van surgiendo muchos personajes, algunos de ellos incorporados por los actores que me acompañan, pero a otros los tengo que interpretar yo. En esta obra nos encontramos con un asno sabio que tiene mucho de humano. El relato tiene algo de lamento y algo de denuncia. No sé por qué extraña razón, los humanos han tratado siempre a los burros en régimen de esclavitud".

En este recorrido por los distintos burros que han aparecido en la literatura, a Carlos Hipólito le corresponde interpretar catorce personajes distintos. Está acompañado en el escenario por Iballa Rodríguez, Fran García y Manuel Lavandera. Ellos intervienen como músicos y como actores. Yayo Cáceres ha sido el compositor de la partitura buscando inspiración en los distintos estilos regionales de todo mundo como nexo de unión entre los burros de distinto origen que van desfilando por la escena.
Burro se representa en el teatro Reina Victoria hasta el 18 de febrero.