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Falta un año para Verifactu: qué autónomos tendrán que usarla y quiénes se librarán

Falta un año para Verifactu: qué autónomos tendrán que usarla y quiénes se librarán

Por MDO
lunes 06 de julio de 2026, 12:46h

Hace apenas unos meses, Verifactu era un término que sonaba lejano para la mayoría de los autónomos. Sin embargo, a medida que se acerca su entrada en vigor, las dudas empiezan a multiplicarse.

No tanto porque la normativa sea especialmente compleja, sino porque circula mucha información incompleta y no a menudo resulta fácil saber cómo afectará a cada actividad.

En este contexto, las búsquedas sobre qué es Verifactu se han disparado entre comercios modestos, profesionales y asesorías que quieren entender qué cambia realmente y, sobre todo, quién tendrá que adaptar su forma de facturar.

La respuesta no es idéntica para todos. Hay autónomos que deberán utilizar un sistema de facturación adaptado y otros que, por las características de su actividad o por el régimen tributario al que pertenecen, no estarán sujetos a las mismas obligaciones.

¿Qué es exactamente Verifactu?

Antes de entrar en quién está obligado, conviene aclarar una idea que suele generar confusión.

Verifactu no es un programa concreto ni una aplicación que haya que instalar. Es un sistema regulado por la Agencia Tributaria que establece cómo deben funcionar determinados programas de facturación.

En otras palabras, no obliga a utilizar una plataforma específica, sino que fija una serie de requisitos técnicos para los programas con los que se emiten las facturas.

El objetivo es que estos sistemas generen registros fiables, no puedan alterarse de forma indebida y permitan una mayor trazabilidad de la información fiscal.

La solución ya existe: Para cumplir con la ley sin complicaciones, los autónomos deben recurrir a softwares privados que ya cumplan con estos requisitos técnicos. Un claro ejemplo de referencia es TS Facturas Billin, un programa de facturación plenamente adaptado a Verifactu para que el usuario no tenga que preocuparse por los cambios legales.

¿Quién tendrá que adaptarse?

La respuesta más sencilla sería decir que la mayoría de los autónomos que utilizan un programa informático para emitir facturas deberán comprobar que ese software cumple con los nuevos requisitos.

Esto afecta especialmente a profesionales como, por ejemplo:

- Diseñadores y desarrolladores.
- Consultores.
- Arquitectos e ingenieros.
- Fotógrafos.
- Comercios.
- Clínicas privadas.
- Academias.
- Empresas de servicios.

En definitiva, autónomos que trabajan con clientes de forma habitual y emiten facturas mediante un software.

Es decir, cualquier actividad que utilice un sistema informático para gestionar su facturación debería empezar a revisar si la herramienta que emplea estará preparada para la nueva normativa.

No significa que tengan que cambiar completamente su forma de trabajar, pero sí asegurarse de que el programa utilizado se adapte cuando llegue el momento. TS Facturas Billin, entre otros, ya cuentan con esa adaptación.

¿Quiénes podrían quedar fuera?

Aquí es donde suelen aparecer más dudas. No todos los autónomos estarán afectados de la misma manera.

Por ejemplo, existen determinados regímenes tributarios o actividades con particularidades propias que pueden tener un tratamiento diferente dentro de la normativa.

También hay profesionales que no utilizan programas informáticos de facturación porque emiten muy pocas facturas o trabajan mediante sistemas distintos contemplados por la legislación.

Eso sí, conviene ser prudente.

Muchos rumores que circulan en internet simplifican demasiado la cuestión y hacen pensar que determinados colectivos están completamente exentos cuando la realidad depende de varios factores.

Por eso, antes de asumir que una actividad queda fuera de Verifactu, resulta recomendable consultar con la gestoría o revisar las obligaciones concretas aplicables a cada caso.

Esperar al último momento no suele ser una buena estrategia

Es bastante habitual que algunos autónomos decidan no hacer nada hasta que la obligación sea inminente.

Tiene cierta lógica. Nadie quiere invertir tiempo en adaptar procesos antes de que sea necesario.

Sin embargo, en este caso esa estrategia puede generar más problemas que ventajas.

Cambiar de programa de facturación, migrar información o familiarizarse con una nueva herramienta requiere un pequeño periodo de adaptación.

Si todo eso se deja para las últimas semanas, es fácil que aparezcan prisas, incidencias o errores que podrían haberse evitado.

Empezar con tiempo permite hacer el cambio de manera progresiva y sin afectar al trabajo diario.

Más allá de la obligación, una forma distinta de gestionar el negocio

Es normal que Verifactu genere preguntas; cada cambio normativo obliga a revisar costumbres que llevan años funcionando de una determinada manera. Pero también es cierto que la digitalización aporta ventajas que van mucho más allá del mero cumplimiento legal.

Al dar el paso a herramientas modernas y adaptadas como TS Facturas Billin, el autónomo no solo cumple con Hacienda, sino que gana en eficiencia:

  1. Organización: Control total de los ingresos y gastos en un solo vistazo.
  2. Accesibilidad: Posibilidad de acceder a la información y facturar desde cualquier dispositivo.
  3. Gestión ágil: Compartir documentos con la asesoría en cuestión de segundos.

Dentro de un año, probablemente Verifactu dejará de ser una novedad para convertirse en una parte más del trabajo diario de miles de profesionales. Prepararse con tiempo no significa adelantarse por obligación, sino evitar que un cambio legal acabe convirtiéndose en un problema de última hora.