La Compañía Nacional de Danza ha vuelto a participar en la programación de los Veranos de la Villa, no solo actuando ante el público en general. Como complemento a sus galas en el Conde Duque, y con todas las entradas vendidas para las dos últimas actuaciones, ha impartido un taller dirigido a bailarines de entre 14 y 18 años que se están formando en distintas escuelas. Durante dos jornadas, quince futuros artistas (doce chicas y tres chicos) han trabajado guiados por Isaac Montllor, Bailarín Principal Invitado de la Compañía Nacional de Danza.
Para los ejercicios han seleccionado diferentes obras coreográficas del repertorio de la compañía para ensayar la búsqueda de movimiento, estilo, forma, dinámica y musicalidad a partir de la danza neoclásica.
El maestro, Isaac Montllor, tiene un largo historial de colaboración con la compañía nacional española. Con ella, en el año 2000, comenzó su carrera profesional en la Compañía 2 que dirigía el desaparecido Tony Fabre. Un año más tarde, Nacho Duato lo incorporó a la compañía principal, en la que permaneció hasta el año 2008. En ese momento hizo un paréntesis y se trasladó a Montreal para bailar con Les Grands Ballets Canadiens bajo la dirección de Gradimir Pankov. Finalmente volvió a Madrid y sigue perteneciendo a la CND. Conocedor de las coreografías contemporáneas de los grandes maestros, ha sido invitado a impartir clases de danza clásica y talleres coreográficos sobre el estilo de Duato en la Shanghai Dance School de China, Arcachon- en Francia, Real Conservatorio
Profesional de Danza Mariemma de Madrid y otros centro de formación.
Para los jóvenes que han participado en el taller, ha sido una oportunidad extraordinaria de complementar sus estudios oficiales. Tienen por delante una carrera dura y, generalmente, corta sobre los escenarios. Cualquier aportación a esta etapa de aprendizaje es sumamente valiosa para su futuro. Aunque, obviamente, lo que anhelan es presentarse ante el público.
La Compañía Nacional de Danza terminará mañana domingo su participación en los veranos, con un programa que incluye las coreografías, Remansos; Tschaikovsky Pas de Deux; Passengers Within y Sinatra Suite. Esta última pieza tendrá un significado especial y emotivo: la bailará por última vez en Madrid, Joaquín de Luz, el director saliente de la compañía. Aunque está centrado en la coreografía y dirección, De Luz (Madrid, 1976) no renuncia a salir a escena. En el monumental Conde Duque cerrará una etapa que iniciara en el desaparecido ballet de Víctor Ullate en 1992. Tras bailar junto a Fernando Bujones en el Ballet del Mediterráneo, en 1995, marchó a Estados Unidos, donde se consagró como estrella de la danza. Los aficionados a la danza recordamos protagonistas que encarnó en el teatro Albéniz, como en El pájaro azul (1995) y La Bayadera (1997).
Ya en 2008, junto a los solistas del New York City Ballet, regresó a Madrid, estrenando en los Veranos de la Villa, la coreografía Fanzy free, de Robbins y Bernstein.
Al despedirse de la CND no ha aclarado donde seguirá a partir de ahora su carrera. Sería deseable que siguiera con nosotros, aunque en el Ministerio de Cultura no hayan considerado oportuno prorrogar su contrato, como se ha hecho con los directores de otras unidades, entre ellas el Ballet Nacional de España.