Durante el año 2020, en pleno confinamiento por la pandemia de la Covid19, el estadio Vicente Calderón fue definitivamente derribado. Desapareció un obstáculo que impidió cerrar en toda su longitud el parque de Madrid Río tras el soterramiento de la M30. A la altura del estadio, los vehículos emergían a la superficie y circulaban bajo el graderío del histórico campo de fútbol del Atlético de Madrid. Cuando el club se trasladó al nuevo estadio, que inicialmente fue conocido como la Peineta, se pudo empezar a planificar el fin de la extraordinaria obra, emprendida por Alberto Ruiz Gallardón, que transformó radicalmente el Oeste de la Capital. No sin constantes protestas y acciones judiciales de los partidos y asociaciones de izquierdas. Hoy se reclama todo lo contrario: que se prolonguen los soterramientos.