27-07-2012 - Enrique Villalba - Fotografías: Ayuntamiento de Madrid
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid desestimó el 12 de julio el recurso de reposición interpuesto por la ONCE por la denegación del permiso para crear la Ciudad de Servicios de la entidad. La organización recurrirá, en último término, esta decisión en los juzgados.
Según fuentes de la ONCE, consideran que la negativa del Gobierno regional puede deberse a un defecto de formas jurídicas más que a un incumplimiento de la legalidad. No obstante, si la decisión regional continúa en los mismos términos, la organización está estudiando recurrir la decisión en los juzgados de lo Contencioso Administrativo. Estima que el proyecto cumple con la legislación vigente y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid que ya dio vía libre en 2007 a una modificación del Plan General para hacer realidad esta infraestructura. Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente confirmaron a Madridiario que la desestimación se debe a defectos administrativos de forma que pueden solventarse sin mayor perjuicio para la entidad.
Los planes de la ONCE pasan por crear un nuevo complejo dedicado a las personas con discapacidad visual en un terreno de 33.955 metros cuadrados de superficie, ubicado entre el paseo de la Habana, la calle de la Tahona y la calle de Alfonso VIII.
La intervención separa en dos bloques urbanísticos el ámbito para reducir su carácter irregular. Por un lado, queda una parcela trapezoidal de 23.555 metros cuadrados en la que se construiría el complejo de servicios de la ONCE propiamente dicho, que integraría varios edificios. Al norte, se recuperará el palacete de la Quinta de San Enrique, protegido por Patrimonio (lo que lleva derivada la tramitación de un plan especial que garantice la protección de este entorno). En el espacio que ocupan el auditorio y el pabellón polideportivo se construirá un edificio en el que se integrará el museo activo, el museo tiflológico, un aula informativa, un aula multiusos, una zona de coordinación social, una gran área de reuniones, un centro de medios de comunicación, la federación de deportes para ciegos y una cafetería accesible anexa. Hacia el sur, en el espacio que ocupa el colegio Antonio Vicente Mosquete, otra parte del inmueble aglutinará el consejo general y la dirección general de la ONCE, la prestación de servicios sociales y la fundación ONCE para la cooperación e integración de personas con discapacidad. Todo el entorno estará rodeado de jardines y plazas accesibles.
En la segunda parcela, de 10.400 metros cuadrados, donde se encuentran las pistas polideportivas y la piscina cubierta, la ONCE tendría que ceder 3.900 metros cuadrados al Ayuntamiento. 2.164 metros cuadrados irían a parar a la creación de una zona verde pública colindante con las calles Alfonso VIII y María Gilhou. Los 1.736 metros cuadrados de superficie restante, a la ampliación por el norte del viario de la calle Tahona hasta la calle de las Platerías. En el resto del espacio se construiría un edificio de cuatro plantas más ático con una edificabilidad de 13.000 metros cuadrados, destinada a edificación residencial aislada.
Para hacer posible la operación, la ONCE debe ceder al Ayuntamiento también dos edificios, situados en la carrera de San Jerónimo número 28 (1.452 metros cuadrados de superficie construida) y de la calle de Quevedo número 1 (977 metros cuadrados de superficie construida).
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