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Tierra y vegetación quemada tras el incendio en Cadalso de Los Vidrios.
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Tierra y vegetación quemada tras el incendio en Cadalso de Los Vidrios. (Foto: Kike Rincón)

Cadalso, un año después del mayor incendio del siglo en la región: “Es una fecha muy dolorosa”

El recuerdo de unos días atroces

jueves 09 de julio de 2020, 07:00h

El año pasado, la Comunidad de Madrid sufrió uno de los peores incendios de los últimos años. De hecho, fue catalogado como el mayor incendio del siglo en la región. El 28 de junio de 2019 se originaba un incendio en la localidad toledana de Almorox que rápidamente se extendió hacia la Comunidad de Madrid.

Durante casi dos semanas, los habitantes de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos y Las Rozas de Puerto Real vivieron con el corazón en un puño, y con el miedo de ser desalojados de sus casas mientras el fuego avanzaba descontrolado arrasando todo a su paso.

No fue hasta el 9 de julio de 2019 cuando, al fin, se consiguió dar por extinguido este aparatoso incendio que quemó 2.183 hectáreas, de las que 374 eran de superficie arbolada, 258 de matorral y 1.551 de pastos y cultivos.

Un antes y un después

Cualquier persona que viva en un lugar arrasado por un incendio sentirá pena cada vez que al salir a la calle encuentre el desolador panorama que deja el fuego y que permanece en el tiempo hasta que la naturaleza consigue abrirse paso de nuevo.

Así se sienten cadalseños, coruchos y roceños, que este jueves recuerdan con dolor que se cumple un año de la extinción del incendio que cambió por completo el paisaje en los tres municipios afectados.

Es para nosotros una fecha muy dolorosa. Es duro ver lo que más quieres, un entorno natural precioso, en la situación en la que está”, nos cuenta a Madridiario Francisco Hernández, vecino de Cadalso y portavoz del Grupo de Montaña Lancharrasa.

Hernández recuerda con gran pesar los más de diez días en los que miles de habitantes de tres localidades estuvieron con el corazón en un puño, asistiendo a la destrucción de su hogar.

A modo de recuerdo y homenaje a todas las personas que aportaron su grano de arena, montó este pequeño documental en el que figuran los protagonistas de aquellas jornadas, que dieron todo para acabar con aquella catástrofe cuanto antes:

Un año después, y con el recuerdo aún latente, Francisco alaba las labores que se han acometido para repoblar el monte, destacando que se ha hecho un “gran trabajo”.

Se ha recuperado bastante, han brotado numerosas especies. La pena han sido los pinos; por ejemplo, el pinar de Cenicientos se ha perdido en un alto porcentaje”, señala.

Comenta también que se siguen llevando a cabo labores en la zona, como la limpieza de suelos para ayudar a que la siembra de especies vegetales germine.

“Estamos contentos porque se están recuperando muchas especies, pero también hay que esperar a ver cómo actúa la naturaleza, ya que muchas veces es ella la que se abre camino y lleva su ritmo”, agrega.

Más de un millar de actuaciones para recuperar el terreno

En agosto del año pasado fue cuando arrancaron los trabajos de recuperación de la zona, incidiendo en la protección de la flora y la fauna que habitan en estos montes.

El pasado 24 de septiembre, la Comunidad de Madrid declaró la Zona de Actuación Urgente (ZAU) para facilitar administrativamente los primeros trabajos de restauración de este paraje de gran valor natural.

El incendio arrasó gran parte de la vegetación de la zona (Foto: Kike Rincón)

Cabe destacar que los terrenos afectados se encuentran dentro de los espacios protegidos por la Red Natura 2000 Zona de Especial Conservación “Cuencas de los ríos Alberche y Cofio” y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Encinares del río Alberche y río Cofio”.

Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid apuntan a Madridiario que se han realizado más de un millar de actuaciones de revisión, limpieza y adecuación del terreno forestal, así como de suministro de alimento y agua, en recipientes artificiales estratégicamente habilitados para ello.

Los primeros trabajos pasaron por el apeo de vegetación en las zonas adyacentes a caminos y carreteras para minimizar los riesgos de caída, apeo, tronzado y desembosque de la madera y la siembra de pino piñonero, Pinus pinea, con acolchado de paja para favorecer la germinación. Asimismo, se arreglaron los caminos y pistas forestales más afectados.

“Es muy interesante la presencia del regenerado natural de pino resinero en ambos montes de la zona de Cadalso procedente del banco se semillas del mismo, por el nacimiento de plántulas de pinos piñoneros en el monte de Cenicientos, consecuencia de la siembra de piñón y acolchado de paja, y, de manera más patente, por el vigoroso crecimiento de las cepas de las especies rebrotadoras presentes en estos montes: castaño, quejigo, alcornoque, rebollo, cerezo, arce de Montpellier, encina, entre las especies arbóreas, y cornicabra y olivilla, principalmente, entre las arbustivas”, indican desde la Comunidad.

Para ayudar a que la fauna volviese a la zona, se han repartido más de 20.000 kilos de cereales y 9.000 litros de agua de manera estratégica en Cadalso de los Vidrios, Rozas de Puerto Real y Cenicientos en 42 comederos y 20 bebederos de hormigón.

Tras su colocación, se ha podido observar que han acudido a ellos jabalíes, ciervos, zorros y conejos, entre otros. “Los trabajos realizados a lo largo de este tiempo han servido para garantizar el alimento y el agua a la enorme variedad de especies que habitaban la zona afectada, en especial de los denominados ungulados como el jabalí y el conejo evitando, además, daños a los terrenos agrícolas colindantes con las zonas afectadas por el incendio”, añaden desde Medio Ambiente.

Por último, en estos meses se ha incidido también en el cuidado de reptiles y anfibios como el sapo común y el sapo corredor, la ranita meridional, de San Antón y la ranita común, el sapo de espuelas, el sapillo pintojo, el sapo partero ibérico, el tritón ibérico y pigmeo, la salamandra común y el gallipato.

Se ha llevado a cabo una limpieza de las charcas en las que estos anfibios se reproducen, sin profundizar en exceso para no perjudicar el nivel freático del suelo, al igual que en otros entornos como la Presa de Cenicientos, la Fuente Cimeras, la Fuente Gallegos y Venero Horcajo o El trampal, humedal que data de los años 50 y que fue afectado en su totalidad por el incendio.

‘Tierra de superincendios’

El pasado 25 de junio, la ONG WWF España presentó su informe ‘El planeta en llamas’, donde define a España como ‘tierra de superincendios’.

Apuntan en este escrito que entre 2010 y 2019 el número de siniestros se redujo en un 36 por ciento respecto a la década anterior, con 11.700 siniestros de media al año.

Por desgracia, la proporción de grandes incendios (de más de 500 hectáreas) continúa creciendo y, a pesar de que apenas suponen el 0,18 por ciento del total, en ellos arde el 40 por ciento de la superficie total afectada.

Destacan también un estremecedor dato: el 95 por ciento de los incendios en España siguen teniendo causa humana, principal hipótesis que se barajó para el incendio de Cadalso.

(Foto: Kike Rincón)

Para evitar que vuelva a suceder tal catástrofe, la Comunidad de Madrid trabaja ya como cada verano en la coordinación del Plan contra Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid (INFOMA).

Fue este pasado lunes cuando se reunieron diferentes representantes de las consejerías de Justicia, Interior y Víctimas, y de la de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad; Protección Civil de la Delegación Gobierno de Madrid; Comandancia de la Guardia Civil de Madrid; Federación de Municipios de Madrid; SUMMA; Canal de Isabel II; Cruz Roja; UME; Madrid 112; y Agencia de Meteorología AEMET para revisar la evolución meteorológica y la previsión del riesgo de la campaña 2020, así como la evolución del despliegue de medios y la normativa de activación de recursos aéreos y terrestres.

Récord de profesionales para prevenir incendios este verano

Para la época estival de 2020, la Comunidad de Madrid ha destinado al Plan INFOMA 38,4 millones de euros, 200.000 euros más que el año pasado, como apuntan a Madridiario fuentes del Gobierno regional, siendo así Madrid la región europea que más invierte por hectárea en material forestal.

Asimismo, y con el claro objetivo de blindarse ante los posibles incendios que puedan darse, este verano se ha registrado un récord en el número de efectivos: alrededor de 600 estarán disponibles cada día para prevención y extinción de incendios.

Entre los 5.042 profesionales destacan bomberos, agentes forestales, trabajadores laborales, personal de medios aéreos y brigadas forestales. El Plan moviliza a los 19 parques de bomberos regionales y 52 retenes de pronto ataque, y se han establecido 37 puntos de vigilancia contra los incendios y nueve bases con recursos aéreos.

Labores de extinción del incendio (Foto: Comunidad de Madrid)

El dispositivo incluye además 551 vehículos terrestres –366 unidades del Cuerpo de Bomberos, 53 de ellos autobombas forestales, 105 de las brigadas forestales, 40 autobombas contra incendios y 77 de agentes forestales– y nueve aéreos –cuatro helicópteros para las brigadas helitransportadas, otros cuatro bombarderos y otro helicóptero de coordinación, observación y patrullaje–.

Ya desde primavera se llevaron a cabo las primeras labores de prevención. Se actuó sobre 3.815 hectáreas a través de intervenciones en las zonas del interfaz urbano forestal, en caminos y sendas de las áreas recreativas y en los cortafuegos de las cumbres.

Se mejoró también la transitabilidad de 29 kilómetros de pistas, se construyeron 14 nuevos depósitos de agua forestales y se reforzó el pastoreo preventivo mediante la implicación de 54 explotaciones ganaderas en el mantenimiento de 2.700 hectáreas.

Convenio de actuación con otras CC.AA.

El incendio en Cadalso supuso un antes y un después, y es por ello que la Comunidad de Madrid ha unido fuerzas con sus vecinas Castilla-La Mancha y Castilla y León para trabajar juntas si vuelve a darse una situación como la del año pasado, en la que el incendio pasó de la provincia de Toledo al sur de Madrid.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, posan en una fotografía en el acto de la firma del convenio de colaboración para reforzar la cooperación entre las tres administraciones en la extinción de incendios en el Parque de Bomberos de San Martín de Valdeiglesias. (Foto: Ricardo Rubio/Europa Press)

En estos protocolos firmados por los presidentes de las tres regiones, se establece, entre otras medidas, la creación de una Zona de Actuación Conjunta ante Incendios Forestales (ZACIF).

Este espacio comprende cinco kilómetros de terreno forestal a cada uno de los lados de la línea divisoria entre las regiones y permitirá a bomberos de cualquier comunidad actuar en un incendio que esté activo en esta franja.

De darse esa situación, se nombrará un Mando Único Responsable que, designado por el gobierno de la región en la que se haya originado el fuego, ejercerá la Dirección Técnica de Extinción y coordinará los efectivos enviados por cada comunidad.

Con todas estas nuevas actuaciones se espera que Madrid no vuelva a vivir los angustiantes días luchando contra el fuego, ni que ninguna zona de la región vuelva a quedar arrasada por las llamas.

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