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Depuradora La China .
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Depuradora La China . (Foto: William Criollo Ortiz )

Asociaciones vecinales afectadas por las depuradoras de La China y Butarque exigen al Miteco su cierre definitivo

jueves 26 de noviembre de 2020, 09:15h

Los vecinos de los distritos madrileños de Usera, Villaverde y Puente de Vallecas, así como los de Getafe, no cesan en su petición de que se desmantelen las depuradoras de La China y Butarque y reubicarlas en puntos más alejados de los núcleos urbanos. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y el Ayuntamiento de Madrid acordaron este verano sustituir estas instalaciones que han llegado al fin de su vida útil por unas nuevas, pero mantenerlas en el mismo emplazamiento. Esta decisión ha movilizado a la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) y a la Federación de Asociaciones Vecinales de Getafe, que junto con otras agrupaciones de los barrios afectados presentan al Ministerio este jueves alegaciones a los proyectos informativos de remodelación de estas infraestructuras.

Las zonas aledañas a sendas depuradoras, desde San Fermín, en Usera, hasta Perales del Río, en Getafe, llevan cuatro décadas soportando sus daños colaterales: "olores, ruidos y plagas periódicas de insectos como el mosquito o la mosca negra" y ahora ven que estas molestias se pueden perpetuar. Según apunta la Fravm, en el 'Estudio de soluciones del saneamiento y depuración en las aglomeraciones urbanas de La China, Butarque y Sur' realizado por el Miteco se refleja que estas edificaciones "son antiguas y tecnológicamente obsoletas", así como que tampoco cumplen los parámetros exigibles de calidad de las aguas tratadas y devueltas al Manzanares. De hecho, aguas abajo de la EDAR de La China se concentran elevados niveles del ión amonio.

Sin embargo, la asociación denuncia que en ningún momento se menciona en el documento la cuestión de que "incumplen la distancia mínima de dos kilómetros sobre espacios residenciales". Según la Fravm, tampoco se recogen medidas correctoras para paliar los ruidos y olores ni la forma de financiación de estas ambiciosas actuaciones, presupuestadas por el Ministerio en 850 millones de euros. Así, los afectados temen que esto redunde en un aumento en la tarifa del agua que asumen los contribuyentes.

Pese a estas circunstancias, el Ministerio opta por acometer mejoras en las estaciones actuales, como el confinamiento de las líneas de aguas de La China y Butarque, en lugar de trasladarlas. Frente a esta solución, las asocaciones vecinales reclaman que se apueste por otra de las alternativas que se planteaban en el estudio y que finalmente se descartó: la completa eliminación de ambas instalaciones "poco eficientes".

En las alegaciones presentadas hoy al proyecto se incluye que esta supresión se vea acompañada por otras intervenciones como el confinamiento de la línea de agua de la EDAR Sur, el bombeo de agua depurada desde esta estación a La China para su reinyección en el Manzanares a fin de mantener el régimen de caudales y medidas para minimizar el impacto que supone la concentración del tratamiento de los lodos en la depuradora Sur. Asimismo, las asociaciones piden incrementar el volumen de aguas depuradas en la EDAR de Viveros, la liberación de más caudal en los embalses de Santillana o el Pardo y la eventual construcción de una planta subterránea aguas arriba de La China.

Riesgos sobre la salud en los aledaños a la "cloaca" de Madrid

El pasado jueves, Más Madrid también presentó sus propias alegaciones al proyecto con la petición del cierre de La China y la remodelación de la EDAR de Butarque y la Sur fundamentada en la necesidad de "controlar y acabar con las plagas y vectores infecciosos que pudieran conllevar riesgos sanitarios". La portavoz del partido, Rita Maestre, exigió que se revise el Estudio de Impacto al "no tener el nivel de ambición necesario" para estudiar alternativas que permitan el desmantelamiento de las depuradoras y que este se amplíe a todo el sistema de depuración de Madrid.

Tras conocerse la decisión tomada por el Ministerio y el Consistorio de la capital, más de una veintena de asociaciones presentaron una campaña contra el mantenimiento de las instalaciones en su ubicación habitual, reclamando que el sur de Madrid no siga siendo "su cloaca". "Somos ciudadanos y no simplemente sufridores de lo que la ciudad necesita, pero no quiere y nos lo manda al sur”, se quejaron.

Además de esto, aseguran que estas instalaciones generan un riesgo sobre la salud física y psíquica de los residentes en la zona, como "trastornos del sueño, insomnio, estrés, desarreglos intestinales, nauseas, pérdida del apetito, problemas respiratorios, cefaleas o picaduras de insectos". A todo ello se añadiría la depreciación de sus propiedades en el mercado de la vivienda y la imposibilidad de disfrutar del entorno del Manzanares. "El espacio que ocupan impide el desarrollo de la ciudad que nosotros también somos, aunque no lo parezca ni se nos reconozca, impidiendo que el medio ambiente y la riqueza histórica existente pero desconocida, olvidada y machacada que hay en todo este tramo del Parque Lineal del Manzanares, sea puesta en valor".

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