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    21 de enero de 2020

peces

La aparición de cientos de peces muertos en las aguas del río Henares a su paso por Alcalá este fin de semana y el "fuerte olor a disolvente" advertido en la zona sirven de argumentos para varios colectivos ecologistas para poner públicamente sobre la mesa sus sospechas de que el afluente finalmente se ha contaminado con vertidos del incendio de Chiloeches.

El Ayuntamiento de Madrid estudia un plan de restauración en el río Manzanares, un proyecto que busca cambiar la imagen actual del río y en el que se plantea, según expone Ecologistas en Acción, la plantación de hasta 30.000 árboles y la eliminación de las paredes de hormigón. Las primeras obras comenzarían antes de finalizar este año con la eliminación de las paredes de hormigón que se sustituirán por orillas que se construirán con materiales naturales como escollera y tierra para aumentar la flora y fauna del río.

La reciente aparición de decenas de peces muertos en algunos puntos del cauce del río Henares a su paso por municipios como Alcalá ha puesto en alerta a los ayuntamientos de la zona. El suceso tiene lugar sólo unos días después de que comenzara a arder una nave de tratamiento de residuos en la próxima localidad de Chiloeches, un incidente que ha preocupado a las organizaciones ecologistas por, entre otras cosas, el riesgo de llegada de tóxicos a ese río, algo que se analiza ahora.

El pasado domingo 3 de julio, coincidiendo con las altas temperaturas y el descenso del caudal del río, agentes forestales de la Comarca de Alcalá hallaron decenas de peces muertos flotando en las aguas del río Henares.

Una investigación realizada por la UPM y el INIA concluye que la calidad de las aguas que alimentan las piscifactorías puede monitorizarse mediante el análisis de sus peces, lo que sirve como herramienta para detectar la contaminación de ríos y masas de agua.
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