Los agentes destinados en el distrito intervinieron también diferentes tipos de pescado de "dudosa procedencia" y que estaban expuestos a la venta.
Fuentes policiales indican que se trataban de productos fundamentalmente de origen asiático (como Tailandia o Filipinas) y que también había algunos de procedencia árabe.
Todos los artículos estaban expuesto al público sin el preceptivo etiquetado en español y algunos, como el pescado, estaban guardados en cámaras frigoríficas.