El viceconsejero de Medio Ambiente y
Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz
Escudero, ha comprobado en Morata de Tajuña los avances conseguidos por
el proyecto 'Un mochuelo en cada olivo', que lleva a cabo el Gobierno
regional junto con Brinzal (centro de recuperación de rapaces nocturnas). Uno de los objetivos del proyecto consiste en conseguir un ambiente óptimo para el animal,
un ave que ha visto cómo su presencia en España ha caído un 40 por ciento en
15 años.
El proyecto, que está en marcha desde 2012, busca además la implicación de los agricultores de los
terrenos en los que se desarrolla, proporcionando un etiquetado especial
ligado a la conservación del medio ambiente que agregue valor a sus
productos. Además, en los terrenos se liberan de forma periódica nuevos
mochuelos recuperados por Brinzal.
Gracias a la participación de 261 agricultores en este proyecto se han podido liberar 73 mochuelos, se han construido 44 cajas-nido y otras 44 acumulaciones de piedras de los campos de cultivo que sirven tanto de nido como de cazadero para los mochuelos. Los agricultores adheridos al proyecto reciben orientación y
asesoramiento en materia de agricultura orgánica y producción ecológica, además de beneficiarse de una disminución de los costes de gestión y
un aumento de rentabilidad al fomentar otras actividades relacionadas
con el medio ambiente.