Los vecinos del barrio de Las Tablas reclaman desde hace más de una década la construcción de un Centro de Atención Primaria (CAP) que ofrezca cobertura a sus 37.000 habitantes. Un barrio relativamente nuevo pero que sigue sin contar con los servicios básicos. Fue en el año 2007 cuando los vecinos reclamaron por primera vez un CAP pero no fue hasta 2018 cuando se licitó el proyecto. Las obras comenzaron un año después y, a día de hoy, en 2022, los trabajos no han finalizado.
“Va muy, muy lento. Mucho nos tememos que esto va acompasado con los tiempos electorales”, asevera el presidente de la Asociación Vecinal de Las Tablas, Lorenzo Álvarez. Los ciudadanos del distrito se sienten desamparados tras 15 años de reivindicaciones que no encuentran solución.
Según fuentes de la Consejería de Sanidad, consultadas por Madridiario, el ejecutivo regional espera que las obras finalicen el próximo año. En cuanto a la ralentización del proceso aseguran que "es ajeno a la Gerencia Asistencial de Atención Primaria". La Consejería delega en Tragsa - empresa encargada de la construcción - la responsabilidad sobre los retrasos motivados por "la pandemia, poblemas de suministro y ralentización en la contratación interna" de la entidad adjudicataria.
"Esto va acompasado con los tiempos electorales"
Durante estos años, los vecinos de Las Tablas se han repartido entre los centros de salud de Sanchinarro y Fuencarral. Sin embargo, se trata de ambulatorios ya muy saturados que dan cobertura a una población cada vez mayor. “Están saturado de pacientes porque dan servicios a su barrios, a Valdebebas y Las Tablas”, asegura Álvarez.
Según un informe publicado por el Ministerio de Sanidad, en 2019 la media de centros de atención primaria rondaba los 2.85 por cada 10.000 habitantes. Las Tablas alberga una población superior a los 37.000 y no cuenta con ninguno. A esta problemática se le añade la ausencia de Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), lo que hace que estos casos se atiendan directamente en hospitales.
El proyecto, en el aire
Cuando se licitó el proyecto -en 2018- se puso sobre la mesa un centro de salud que contaría con 12 consultas de Medicina de Familia, cinco de Pediatría, 15 de Enfermería y dos polivalentes. Además, unidades de preparación al parto, fisioterapia y salud bucodental.

La asociación de vecinos pidieron que a estas instalaciones se sumase la inclusión de un servicio de urgencias de atención primaria. Sin embargo, esta petición fue desestimada por la Consejería de Sanidad. Por ello, aún con el centro de salud operativo, los vecinos de Las Tablas tendrían que acudir al Hospital Ramón y Cajal para las urgencias, ya que el CAP de Sanchinarro tampoco cuenta con este servicio.
“En caso de urgencias acudimos al Ramón y Cajal al que pertenecemos por estar adscritos al CAP de Sanchinarro. Cuando acaben el Centro de salud de Las Tablas pasaremos a depender del Hospital de La Paz”, explica el presidente de la Asociación Vecinal.
Para las especialidades médicas, los vecinos también se ven obligados a desplazarse a otros distritos. En 2012 cerró el Centro de Especialidades Médicas de Fuencarral -del que dependía el distrito de Las Tablas-. Desde entonces, los vecinos de este barrio son derivados a centros muy lejanos.
Un centro de salud muy necesario

Ante las necesidades sanitarias de Las Tablas, los vecinos se impacientan por la lentitud de unas obras que se iniciaron hace tres años. “La realidad es que aunque se den prisa, una vez que acaben las obras, tendrá que pasar otro año hasta que esté operativo, hay que dotarlo, contratar profesionales y hacer el cambio burocrático de las cartillas”, augura Álvarez sobre la verdadera puesta en marcha del centro de salud.
“Es una tomadura de pelo”
Para el presidente del colectivo vecinal, la situación se ha convertido en “una tomadura de pelo”. No comprende la rapidez en la construcción del Hospital Isabel Zendal y la lentitud de un centro de salud reivindicado desde hace más de una década. “Somos 37.000 ciudadanos, un centro de salud es de gran importancia para no saturar los hospitales”, reivindica Lorenzo Álvarez.
Dada la alta demanda de pacientes en los centros de atención primaria de Sanchinarro y Fuencarral, las listas de espera son muy largas, lo que retrasa las citas y los diagnósticos. “Nos está pasando como en todos los centros de salud de Madrid, hay mucha lista de espera. Para la consulta del médico de cabecera esperamos alrededor de 15 días”, cuenta el activista vecinal. La situación empeora cuando son las pruebas médicas la que se precisan: “Se puede demorar hasta cinco meses, unos tiempos que no se pueden tolerar”.