Es la primera vez que se desmantela en España un laboratorio que utilizaba prácticas similares a las empleadas por las organizaciones de narcotráfico en los laboratorios de las selvas colombianas, en las que se extrae el alcaloide de la hoja de coca y posteriormente se procesa la pasta base. La cocaína era
introducida en España mezclada con harina
de palmiste, sustancia vegetal utilizada en piensos animales, del que se obtenía el estupefaciente tras un proceso químico en el laboratorio desmantelado.
Las
investigaciones se iniciaron en diciembre del año 2013, tras las noticias
recibidas de la Agencia norteamericana Homeland Security Investigation
(HSI-ICE) y el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía de
Colombia, que indicaban que un grupo de personas de origen colombiano, vinculadas con actividades de narcotráfico, estarían
intentando introducir en España un importante cargamento de cocaína. Tras las
informaciones obtenidas se establecieron operativos de vigilancia sobre varios
miembros de la red, y observaron diversos encuentros rodeados de grandes medidas
de seguridad entre el jefe de la organización, de nacionalidad colombiana, y
sus hombres en España que, unido a otras circunstancias, hizo sospechar de la
inminente introducción en nuestro país de un cargamento de cocaína que vendría
mezclada con algún otro producto, que eran separados posteriormente mediante procedimientos
químicos.
Durante esas
fechas, los investigadores detectaron la llegada a España de una persona procedente de Colombia, conocida
como 'El químico', encargado del
procesamiento de la sustancia estupefaciente, separando en un laboratorio clandestino
la cocaína del producto donde venía mezclada. Igualmente, se
comprobó que un colombiano, residente en Madrid, estaba recibiendo frecuentes
transferencias de dinero que empleaba en la compra de terminales telefónicos,
adquisición de sustancias químicas necesarias para la extracción de la droga y
el alquiler de una nave ubicada en un polígono industrial de localidad de Arganda del Rey, donde se estableció un dispositivo de vigiliancia. Transcurridos
unos días, miembros de la organización retiraron de la nave de Arganda del Rey algunos de los sacos depositados, y los trasladaron a una finca rural de
la localidad de Nijar (Almería), presumible ubicación del laboratorio donde se
procesaría el estupefaciente.
Durante el operativo se realizaron diez registros domiciliarios en el laboratorio donde se
procesaba el estupefaciente, en las viviendas, en las naves, locales, así como,
en cuatro contenedores de transporte marítimo de mercancías, que habían llegado
al puerto de Cádiz cargados con sacos de harina de palmiste, los agentes han
intervenido 229 kilos de cocaína, productos y material de laboratorio para la
extracción y elaboración del estupefaciente (sosa caustica, ácido clorhídrico,
carbón activo, prensa hidráulica, moldes, básculas, etc.), varias armas de
fuego con munición, abundante material electrónico y de telecomunicaciones,
documentación y dinero.
Con esta
operación se da por desarticulada una organización criminal de carácter
internacional cuyos principales investigados residían en Colombia y Estados
Unidos que, utilizando su actividad empresarial, introducían en España importantes
cantidades de estupefacientes desde Sudamérica.
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