El Patio Maravillas, espacio polivalente y autogestionado ubicado en el
madrileño barrio de Malasaña ha reabierto sus puertas este lunes después
del incendio que se produjo el sábado 12 de abril a las 00.30 horas en
el primer piso del centro. Según informó el Patio en su página web, el
espacio fue desalojado de inmediato y el incendio fue controlado sin que
nadie resultara herido.
Según reza el comunicado publicado en su página web, "se procedió a llamar al servicio de
bomberos, que extinguió el fuego por completo, y el jefe del operativo
indicó que las llamas no habían ocasionado daños estructurales. Tenemos la
sospecha de que el incendio pudo ser provocado por los siguientes motivos: las primeras personas que llegaron al foco del incendio dijeron que el lugar olía a gasolina, la velocidad con la que se propagaron las llamas sugiere algo similar, y la policía científica no ha encontrado ningún resto de nada que hubiera
provocado el fuego de manera accidental: cortocircuito, cigarrillos,
velas o algo parecido".
Tras el incendio, desde el Patio Maravillas pusieron una denuncia y se personaron como parte en la investigación de oficio y decidieron "reforzar las medidas de seguridad en el edificio incrementando el número de extintores, aumentando el control en las zonas de paso y reforzando las puertas y el control del acceso".
En su comunicado han recordado la "la
situación que viven los espacios sociales como el Patio Maravillas, que
realizamos un trabajo político fundamental para llenar de vida los
barrios, generar espacios de encuentro y hacer efectivos derechos que
nos arrebatan. Sin embargo, además de no reconocer nuestro trabajo, nos
persiguen, criminalizan y atacan. En los últimos meses, el ayuntamiento
de Madrid, con la excusa de la tragedia negligente del Madrid Arena, ha
intentado prohibir numerosos actos y actividades del Patio y de otros
muchos espacios sociales de la ciudad. Sin embargo, la noche del viernes
el Patio fue un ejemplo de autogestión ciudadana, porque, hasta cuando
las cosas nos vienen mal dadas, hemos demostrado que todo es más fácil
cuando prima la ética, el cariño por los espacios y las gentes que lo
componen, en vez de la ley del beneficio cueste lo que cueste".
El Patio Maravillas abrió sus puertas el 1 de julio de 2007 fruto de la 'Semana de Lucha Social', y desde entonces ha tenido dos sedes: la primera situada en un colegio abandonado en la calle Acuerdo, 8, donde fueron desalojados el 5 de enero del 2009, tras lo cual se trasladaron a la calle Pez, 21.