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'Blue Monday', 'el lunes más triste del año'
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'Blue Monday', "el lunes más triste del año" (Foto: Pixabay)

'Blue Monday': “El lenguaje psicológico está mal usado en esta fecha”

lunes 15 de enero de 2024, 10:16h
Actualizado: 16/01/2024 07:51h

Tras el comienzo del año y la vuelta al mundo laboral, llega el ‘Blue Monday’ (lunes azul) en la cuesta de enero. Una fecha caracterizada por ser el día más triste del año, según el psicólogo Cliff Arnall que, en 2005, sugirió que el tercer lunes de enero se asociará a este día. Todo ello, sin atender a razones científicas pero apoyado por un estudio pseudocientífico con una fórmula que contempla diferentes variables. “Desde los gastos realizados en la Navidad hasta el tiempo en la zona donde vivas. Cogió una serie de factores ligados a la tristeza y generó este fenómeno”, señala Ana Asensio, psicóloga del Colegio de Psicólogos de Madrid.

Algunos de los factores que implican que el día más triste del año tenga lugar este mes son el final de las vacaciones navideñas, el regreso a la rutina o el gasto que deja las fiestas. “El ‘Blue Monday’ es sensacionalista, simplemente es una excusa para darnos derecho a estar tristes ese día”, explica la psicóloga, aunque aclara que “el hecho de tener ese sentimiento no debe condicionarse a un único día”.

La tendencia de asociar el tercer lunes del año con la tristeza o la depresión hace que tengamos que saber diferenciarlos ya que, según Asensio: “El lenguaje psicológico está un poco mal usado en el ‘Blue Monday'. Mientras que la tristeza es una sensación de reconocimiento, que no dura más de dos o tres días, la depresión es la sensación de vacío, agotamiento, de no vivir bien tú vida, y va más allá”, explica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la depresión como "tristeza persistente" que se caracteriza por la "pérdida de interés" en actividades con las que el paciente solía disfrutar y la incapacidad para llevar a cabo las tareas cotidianas, entre otros síntomas.

En los últimos años hemos visto cómo las enfermedades de salud mental han pasado a ser asunto que afecta a toda la sociedad. De ser un secreto se ha convertido en un tema que está en boca de cada vez más personas que se atreven a hablar de la depresión y comparten información relevante sobre ella para superar el estigma social.

Según los datos de la OMS, la depresión es una de las enfermedades más frecuentes y afecta a más del 3,8 por ciento de la población. Se estima que esta enfermedad afecta a casi 300 millones de personas e incide en las tasas de mortalidad y morbilidad, además de ser la causa principal de incapacitación.

La crisis sanitaria que causó la pandemia de Covid-19 también incidió en la salud mental de los madrileños y fueron muchos los estudios y análisis que se hicieron entonces para entender estas dolencias. La última encuesta europea de salud en España, de 2020, cifraba en 2,1 millones los españoles que tuvieron algún tipo de depresión, de los que al menos 230.000 personas tenían una sintomatología depresiva grave.

Rechazo a la tristeza

Pese a asociar la tristeza como algo negativo, este sentimiento es fundamental en el día a día de las personas. La sociedad busca la felicidad constante y en muchas ocasiones no deja espacio para esta sensación tan imprescindible en nuestras vidas. “Es necesaria porque sirve para limpiar lo que vamos acumulando, nos permite pasar de momento, de lugar, de época” índica Asensio.

"La tristeza sirve para limpiar lo que acumulamos"

“Lo que pasa es que no es cómoda (la tristeza). Como no es enérgica, no te da vitalidad pues lo que te pide es hablar menos, que estés más en tu mundo”, añade. Sentir tristeza no es agradable para el que la experimenta y por tanto sentimos rechazo e intentamos esquivarla. “En España nuestro estilo de vida es feliz y muchas veces no nos dejamos llevar por ese sentimiento de tristeza que es saludable”, comenta la psicóloga.

Un mundo que entiende de carcajadas y de felicidad pero que aún no normaliza estar triste porque, según Asensio, “no está de moda”. Cada una de las emociones residen en nuestros cuerpos para sentirlas, vivirlas y experimentarlas. “La tristeza no está reforzada por la sociedad, no se entiende soltar una lágrima, y decir que tenemos un poco de pena, al igual que soltamos una carcajada. Existe un rechazo” señala. Además, advierte que “es importante saber que las emociones están para sentirlas y no se puede vivir sin tristeza”.

La psicóloga Ana Asensio aclara que “llorar por ver una película y emocionarse porque te has acordado de algo o de alguien son síntomas de una tristeza saludable” que debemos que normalizar. “Las emociones son el mensajero de lo que pasa en la vida y lo que nosotros queremos hacer con ello”, destaca. Emociones sanas que el cuerpo necesita escuchar y asimilar. “Si el cuerpo no las escucha un día no pasa nada, pero puede que más adelante vengan con otro código como la ansiedad, la fobia u obsesión y estas conductas llevan tristezas”, aclara.

¿Cómo aprender a digerir la tristeza?

La pandemia provocó muchos problemas, económicos, sociales y, de manera sangrante, afectó a la salud mental. “Estos problemas ya existían, evidentemente, pero el Covid ha hecho que la salud mental salga del armario”, índica la psicóloga. Cuando la tristeza llama a nuestras vidas, a veces, es difícil saber gestionarla: “La clave para aprender a sobrellevarla es saber identificarla”.

Desde hace años, el ritmo de vida ha aumentado a pasos agigantados. Queremos sacar el máximo beneficio a cada minuto y muchas veces, sin darnos cuenta, este estilo de vida puede traer consigo síntomas perjudiciales para nuestra salud como el estrés, la ansiedad o la tristeza. “Es importante llevar una vida más lenta a la que estamos acostumbrados. Si uno nunca siente tristeza es que lo está tapando con otra cosas”, explica Asensio para después destacar que “es recomendable llevar una vida más tranquila, con las agendas menos apretadas para poder ubicarla”.

Una vez localizada, si sentimos una tristeza debemos acogerla como algo normal. “Notaremos menos energía, menos expresividad, menos ganas de hablar y entonces, en vez de pensar que estamos enfermos, la cogemos (la tristeza) y nos vamos a un lugar seguro”, informa Asensio. Leer, pasear o simplemente estar donde uno quiera son algunas de las distracciones que especifica la psicóloga. Asimismo, resalta que una de las cosas que ayudan a la tristeza es llorar: “Limpia mucho. Es una emoción que hay que sacarla y es importante limpiar”, señala.

"La gente ha normalizado ir al psicólogo"

Otro dato a tener en cuenta, y que es importante saber, es que las personas cuando entran en este tipo de emociones, "que duelen", empiezan a evitarlas en lugar de acogerlas y es entonces cuando “se empieza a tirar de una energía vital que no es la que el cuerpo tiene normalmente: la depresión”. “Si evitamos estar tristes y ese sentimiento empieza a durar más de una semana alcanzando los 15 días, nos indica que estamos en un cuadro de depresión”, explica Asensio.

La psicóloga también habla de cuando recurrimos a expertos en busca de ayuda. Tras la pandemia, “la gente ha normalizado en su vida ir al psicólogo”. “Muchas veces pedimos ayuda, no cuando llevamos dos o tres días. Y si ha pasado un año o dos, el tratamiento es más largo”.

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