Otra prórroga más en las obras del parque de Manolito Gafotas de Carabanchel Alto. Los vecinos ya han perdido la cuenta de las veces que el Ayuntamiento de Madrid les ha prometido terminar la fase inicial de estos trabajos de urbanización, la última fue hace diez meses y no han cumplido con lo previsto. En el anuncio que lanzaron en diciembre de 2021 indicaban que los trabajos tendrían un plazo de ejecución previsto de seis meses y que comenzarían antes de que terminase el año. A dos meses de finalizar 2022, el parque no está listo.
Tras más de 20 años de lucha y espera, los vecinos han perdido la esperanza de ver terminada esta franja verde entre el PAU de Carabanchel y la M-40. Hace unas semanas, la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto emitía una nota de prensa en la que expresaba su decepción por el abandono del Gobierno municipal: “Parece que el Ayuntamiento no sabe hacer las cosas sin incumplir una y otra vez sus promesas”. Su presidente, Pedro Casas, explica que estas obras ni siquiera son las definitivas: “Esto en realidad es una fase inicial porque el parque requiere unas obras mucho más amplias de las que están haciendo en este momento”.

Y lo cierto es que, a pesar de que piden responsabilidad al Ayuntamiento al respecto, esta primera fase corresponde a la Junta de Compensación y a una empresa privada contratada por la misma. “Lo que están haciendo en este momento es algo que debería haber hecho la Junta de Compensación hace 20 años, pero decidieron no hacerlo”, señala el representante vecinal. El proyecto ha quedado obsoleto y las obras llegan con mucho retraso, “no recoge todas las actualizaciones que la legislación vigente contempla”, aseguran.
"La obra actual finalizará a principios de noviembre"
Para que el proyecto y el presupuesto se ajusten a lo que en la actualidad el parque requiere, el Ayuntamiento de Madrid propuso llevar a cabo una segunda fase de obras de mejora que empezaría una vez estuviese finalizada la primera. Desde el Área de Obras y Equipamientos aseguran que la obra que se está desarrollando actualmente y “finalizará a principios de noviembre”. Sobre la segunda fase todavía no pueden dar detalles porque se está redactando el proyecto, aunque “la idea es poder llevarlo a cabo el año que viene”.
Los vecinos ya no se creen nada. Ya en 2014 se anunció el inicio de las obras, pero debido a procesos judiciales y administrativos no se llevaron a término. Esta primera fase contemplaba la plantación de árboles, la instalación de bancos, fuentes, riego automático y de una zona de juegos infantiles, pero el parque sigue vacío. Por no tener, el parque no tiene ni la placa en homenaje al personaje de Elvira Lindo que le da nombre, Manolito Gafotas. Los vecinos del PAU de Carabanchel se han visto resignados a vivir "rodeados por un descampado repleto de escombreras que nunca se van", pero no se rinden.
Un compromiso vecinal modélico
A pesar de las trabas institucionales, los vecinos del barrio no han dejado de reivindicar las obras: “Durante varios años hemos hecho arboladas, hemos plantado ya 2.000 árboles”, explica Pedro Casas. De hecho, no solo los han plantado, también han hecho por mantener los escasos brotes verdes con los que cuenta Carabanchel Alto, “no había riego ni nadie que se ocupase de ellos, pero los vecinos nos hemos esforzado por mantenerlos”.
Los residentes del PAU no tienen la capacidad suficiente para mantener en perfectas condiciones el parque, por lo que la zona sigue siendo un terreno “salvaje”, con hierbas secas y plantas demasiado altas que están completamente abandonadas. Esto tiene sus consecuencias. “Este verano ha habido varios incendios en el terreno del parque”, cuentan, “la paradoja es que la zona es parte del municipio de Madrid pero no está recepcionada por el Ayuntamiento, por lo que los Bomberos venían a apagar el fuego pero no pueden hacerse cargo de quitar las hierbas que los provocan”, añaden.
Tal y como indican los vecinos, el Ayuntamiento no es “legalmente hablando” responsable de lo que ocurre en este terreno, pero no ejerce una labor activa de presión sobre la Junta de Compensación y la empresa privada al cargo. “Siempre digo que si esto hubiese ocurrido en el Paseo de Recoletos no estaría así”, señala el presidente de la asociación. Los vecinos consideran que los distritos del sur de la capital están abandonados y solo les queda “luchar”.
Tierra de nadie

Hasta que la Junta de Compensación no finalice el proyecto de urbanización al que se había comprometido, el Ayuntamiento no recepcionará las obras. “Esto es una tierra de nadie”, ironiza el representante de los vecinos. El Ayuntamiento no puede “teóricamente” hacer nada, ya que su función actualmente es supervisar la dirección de obra, pero no pueden intervenir. La comunicación con la empresa y la Junta de Compensación es nula, por lo que todo se complica para los vecinos y solo pueden acogerse a lo que el consistorio les hace llegar.
"Desde el Ayuntamiento solo nos dan largas"
“Nos han dado largas, primero nos dijeron que iba a terminar en junio, luego en julio, luego en septiembre, y estamos a mediados de octubre y no se ha hecho nada”, explica Pedro Casas. Desde que el 30 de noviembre de 2021 se anunció que iban a lanzar un proyecto que diese respuesta a todas las demandas vecinales los vecinos solicitaron una reunión con el Área de Obras y Equipamientos, pero desde entonces no han tenido esa reunión. “La hemos solicitado en varias ocasiones pero no hemos recibido respuesta”, denuncian desde la asociación.
La supervisión del proyecto ha sufrido numerosas variaciones en cuestión de meses, según indican los vecinos “dijeron al principio que era cosa de obras, luego de urbanismo y finalmente parece que ha vuelto a ser del área de obras”. La última solicitud para reunirse con el Ayuntamiento la hicieron hace alrededor de tres meses, “nos dijeron que en la actualidad se está redactando el proyecto, pero una cosa es la voluntad de hacerlo y otra que se apruebe el presupuesto para ejecutarlo y lo lleven a cabo”, señala Pedro Cavas.
En este momento las obras están prácticamente paradas y los vecinos se quejan diariamente del abandono de la zona. “No sabemos si es problema del Ayuntamiento o de la empresa, pero queremos que estas obras terminen cuanto antes”, explican desde la asociación. Tras más de dos décadas esperando un compromiso real por parte de cualquiera de los implicados, los vecinos reclaman la finalización inmediata de esta fase preliminar de las obras, y la apertura de un proceso de diálogo con las vecinas y los vecinos del barrio para acometer la segunda fase y para que “dejen al parque con los estándares de calidad que se merece”.