La manifestación que ha cortado una parte del Paseo de la Castellana este jueves no ha sido el único acto revolucionario que han llevado a cabo cientos de trabajadores de aplicaciones como Cabify y Uber este jueves.
Tras manifestarse frente a la sede del Ministerio de Fomento, cientos de conductores se han trasladado hasta el número 25 de Avenida de América, donde el sindicato UGT les ha confirmado su apoyo a través de una asamblea abierta.
“A la UGT no la ha invitado nadie: tuve una conversación con dos o tres compañeros vuestros y se me cayó el alma a los pies. Me preguntaron que quién representaba a los trabajadores de VTC y por eso estamos con vosotros”, ha exclamado el secretario general de la federación de Servicios de UGT, Miguel Ángel Cilleros, ante una sala repleta y en éxtasis.
En un discurso con una línea dura, Cilleros también ha matizado que no piensa ir contra el taxi pero que tampoco va a permitir la criminalización de las empresas de VTC porque “piratas hay en todos los lados” y porque, dice, estas compañías están dando empleo “indefinido” a gente de más de 50 años. Asimismo, el histórico sindicalista también ha cargado por sorpresa contra el Gobierno de Pedro Sánchez y le ha pedido que recapacite.
Por su parte, Antonio Oviedo, en el mismo cargo que Cilleros pero en Madrid, ha contado que los trabajadores le tienen “miedo” al decreto que prepara el Gobierno para hacer cumplir una ratio amparada por el Tribunal Supremo que, según Oviedo, supondría la pérdida de 5.000 empleos: “En Madrid hay 7.000 licencias y quedarían unas 2.000”.