González ha anunciado las novedades previstas para el curso 16-17, entre las que se encuentran la reglamentación de los conciertos en la Comunidad de Madrid y la intención de valorar la financiación de los Ciclos Formativos de Grado Superior. La viceconsejera también ha rechazado la idea de convocar nuevos concursos para la creación de nuevos centros concertados y ha explicado los tres principios en los que se basa su política educativa: la mejora de la calidad de sistema educativo; la equidad entendida como el deber de ayudar más a quien más lo necesita, y por último, la libertad de los padres de elección de la educación.
Por su parte, el presidente de ECM, David Rasero, ha reiterado la "total disposición" de la escuela concertada y de Escuelas Católicas de Madrid para "el diálogo, siempre y cuando el acuerdo contemple las prioridades de la concertada", tales como el módulo económico de los conciertos, la orientación en Primaria o la recuperación de la financiación a los centros de la formación profesional.
En relación con la regulación de las actividades complementarias y los servicios, Rasero ha defendido la autonomía de los centros para desarrollarlas "con libertad", asumiendo, en todo caso, "el carácter voluntario, no discriminatorio y no lucrativo de las mismas, e insistiendo en que, dado que el módulo de conciertos no garantiza la gratuidad, dichas actividades son imprescindibles para que la economía de los centros se vea abocada al fracaso".