Una de cal y otra de arena. Esta parece en algunas ocasiones la forma de actuar en cuanto a movilidad peatonal del Ayuntamiento, una cuestión que se trató en un taller específico sobre peatones surgido en la Mesa de Movilidad del Ayuntamiento. En él participaron colectivos de peatones, ciclistas, discapacitados, vecinos o comerciantes y el propio Consistorio con el fin de analizar esta situación y proponer soluciones. Y es que, aunque el espacio reservado a los viandantes ha crecido en detrimento del destinado al tráfico rodado en Madrid en los últimos años, también cada vez más obstáculos pueblan las aceras. Mención aparte merece la paralización de las peatonalizaciones, recogidas en el Plan de Calidad del Aire de Madrid y suspendidas por falta de presupuesto.
Así, ese aumento de la superficie peatonal que vivió Madrid en los últimos años del auge de las obras públicas (Callao, Sol, Serrano, Fuencarral o Madrid Río) o a la apuesta por bajar las vías ciclistas acondicionadas a la calzada (frente a las primeras aceras bici que se hicieron con el Plan E) se ve contrarrestado por la proliferación de terrazas en Madrid, los cada vez más numerosos ciclistas que circulan por la acera porque temen compartir espacio con los coches, las motos mal aparcadas o los carteles de los comercios, entre otros elementos. La sensación es que unas prioridades desplazan a otras, según comentan algunos habituales de este foro.
De este taller surgió la propuesta de crear un decálogo para dirigir las decisiones que puedan estar relacionadas con la movilidad peatonal y que todavía no ha presentado el Ayuntamiento, pero que tendrá en cuenta como norma básica no tomar medidas en este sentido sin consultar a todas las partes que puedan estar afectadas.
"Hemos protestado por los ciclistas en las aceras, por las terrazas que no cumplen la normativa, y hemos pedido que se ordenen los obstáculos que hay en las zonas peatonales", asegura Paco Caño, responsable de Medio Ambiente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid. La federación de asociaciones de discapacitados FAMMA también ha planteado sus peticiones en el taller sobre movilidad peatonal, entre las que se encuentra, por ejemplo, que se utilicen bolardos homologados, que se acoten las terrazas para facilitar el tránsito de los ciegos, que se habiliten pasos cuando hay obras en las aceras -algo obligatorio en la Comunidad- y, en general, que el mobiliario urbano sea identificable más fácilmente. Su presidente, Javier Font, pone dos ejemplos de lugares difíciles para ellos: el camino peatonal y ciclista de Madrid Río o la acera bici de Serrano, que al ser del mismo color gris del pavimento no facilita su distinción y puede resultar un problema para "alguien con discapacidad visual, un anciano o cualquier persona que gire". "Hemos recibido buenas palabras. Ahora esperamos que se materialicen en propuestas", indica Font.
La Asociación A Pie reconoce un avance en la política de movilidad del Ayuntamiento. "El cambio es grande, pero va muy lento. La sensación es que sigue habiendo problemas, pero se ha conseguido cambiar el discurso. Ahora se habla del peatón", analiza el portavoz de esta asociación de viandantes, Marcos Montes, quien define al Ayuntamiento como una "medusa con mil cabezas y cada una funcionando por su cuenta". No obstante, guarda la esperanza de que este encuentro sobre movilidad peatonal y el futuro decálogo dé sus frutos. "Se ha abierto la puerta a que podamos trabajar en ello, pero ahora está pendiente ver si se toman medidas para conseguir mejoras", asegura.
Además de este decálogo para ordenar y mejorar la movilidad peatonal, el Ayuntamiento tiene sobre la mesa otros planes que mejorarían los desplazamientos a pie de los madrileños:
Red Básica de Itinerarios Peatonales. Es un proyecto en el que trabaja el departamento de Vías Pública y que pretende adecuar los principales ejes peatonales en la almendra central, con medidas como la mejora del diseño de pasos peatones, la conexión de itinerarios o la señalización.
Plan de Movilidad de Centro. Este plan ya ha pasado de la fase de diagnóstico y se espera que pronto esté listo el borrador que tendrá que superar todo el trámite municipal correspondiente. Pondrá en el centro de la mejora de la movilidad al peatón. Además, se está terminando el diagnóstico de un Plan de Movilidad de la Ciudad.
Walking People, de Madrid Salud. Enmarcado y financiado por un proyecto europeo, trata de promocionar el senderismo urbano, con medidas como la señalización de itinerarios peatonales que incluirán las distancias. También participan Florencia, Dresden y Nova Gorica.
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