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Vista de las Cuatro Torres desde el cerro en una foto de archivo.
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Vista de las Cuatro Torres desde el cerro en una foto de archivo. (Foto: Kike Rincón)

Más de 1.000 propuestas vecinales para "curar las heridas" del Cerro Almodóvar

domingo 14 de junio de 2020, 09:06h

Los 726 metros de altitud del Cerro Almodóvar lo han erigido como testigo de excepción de la evolución de Madrid. Su sílex atrajo pobladores en el Neolítico, su posición estratégica lo convirtió en búnker durante la Guerra Civil y por sus pendientes han pastoreado rebaños trashumantes. Ahora la erosión y la presión humana han degradado este singular entorno y el Ayuntamiento de la capital ha diseñado un plan para recuperarlo en el que participarán de forma activa los vecinos de Villa de Vallecas y Vicálvaro.

El área de Coordinación Territorial, Transparencia y Participación Ciudadana lanzó el viernes 5 de junio una consulta ciudadana para recabar ideas que optimicen la actuación prevista por el Consistorio, que continúa abierta hasta el próximo día 19. En tan solo una semana, hasta 1.059 personas han compartido sus propuestas. Una acogida "magnífica", apuntan desde el área que lidera Silvia Saavedra.

Entre los participantes, la asociación vecinal La Colmena, con sede en el barrio de Santa Eugenia. Su presidente, Manuel Martínez, señala que no reclaman "grandes cosas", tan solo "sentido común" a la hora de cuidar "un patrimonio que tenemos que dejar a los que vengan". Sus propuestas, reitera, no son recientes, sino "históricas". Pide el menor intervencionismo posible, pero que se 'cure' el efecto del hombre sobre el mismo. "El cerro está lleno de heridas, se ha destruido la naturaleza y se han creado escorrentías", lamenta. Por eso, desde hace años lideran una llamada de socorro para este entorno que "tiene millones de años geológicos".

Cardo borriquero en el Cerro Almodóvar. (Foto: Kike Rincón)

Una recuperación poco intervencionista

Martínez critica el abandono al que se ha visto sometido el montículo y asegura que "es la primera vez que -las Administraciones- se acuerdan de que existe". Celebra este hecho, pero advierte: "Deben dejar las especies que hay, como la viborera, los cardos borriqueros y otro tipo de matojos". Coincide con él Quique Villalobos, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (Fravm): "Las intervenciones que se han hecho han sido las mínimas posibles, a veces ni eso porque hay mucha basura que retirar para dignificar este espacio".

Villalobos indica que, hasta este momento, "no se había considerado como un elemento real a proteger". Una circunstancia que ha precipitado su degradación "primero a nivel de flora y luego de geología y grafología". Por ello, ve acertado que el Consistorio se involucre en acondicionar este paraje e integrarlo en su proyecto del Bosque Metropolitano, que implica crear un corredor verde que actúe como barrera a la desertificación de la capital.

La riqueza botánica del Cerro Almodóvar ha perdido su esplendor y desde la Fravm invitan a que la vegetación elegida para la plantación programada se adapte al clima. "Lo normal es que a nivel arbustivo hubiera coscojas, carrascas o encinas", plantean. Sugerencias que sí recoge el plan del Gobierno municipal, que apuesta por plantas autóctonas propias del bosque mediterráneo. A fin de mantener el aspecto geomorfológico actual, los vecinos instan a que "ninguna intervención rompa esa esencia".

En cuanto a otras actuaciones, Villalobos recalca la importancia del minimalismo y de apostar por "preservar" lo existente. Para ello, propone ordenar los caminos "para que no estén hechos en la máxima pendiente y la tierra se erosione", además de limitar el acceso de ciertos vehículos. "Al menos en algunas zonas no deberían pasar ni siquiera las bicicletas y en ninguna las motos de trial", aclara.

Restos de la Guerra Civil en el Cerro. (Foto: Kike Rincón)

Valor cultural e histórico

Este cerro, que separa Santa Eugenia -en Villa de Vallecas- de Vicálvaro a la altura del kilómetro 9 de la autovía A-3 atesora un valor paisajístico excepcional, además de contar con vestigios arqueológicos e históricos reseñables. En él se sitúa un 'búnker' desde el que se defendió la capital en la Guerra Civil y por sus laderas se ha desarrollado la el tradicional pastoreo trashumante por su cercanía con la Cañada Real Galiana. Experiencias que se completan con el cobijo y lugar de inspiración que supuso para los artistas de la Escuela de Vallecas, que 'peregrinaban' hasta su cúspide desde Atocha.

Todo ello lo convierten en un símbolo natural y cultural para la capital, y en especial para los madrileños de los distritos más próximos, que ahora forman parte del proceso para que vuelva a ser un "espacio de calidad". Es por eso que la Fravm también pide que en la base se coloquen paneles informativos que expliquen "por qué el cerro es así y qué es lo que se preserva", de manera que induzca a la gente no solo a conocerlo sino a tener un comportamiento "cívico y respetuoso" en sus visitas.

El Bosque Metropolitano

La recuperación del Cerro Almodóvar, también conocido como el Cerro Gordo, se enmarca en el proyecto del Bosque Metropolitano, recogido en el programa electoral de Ciudadanos y ahora auspiciado por el Ayuntamiento de Madrid en su conjunto. Este enclave en el sur de la capital supondrá una especie de 'kilómetro cero' de este bosque que rodeará la ciudad y absorberá sus partículas contaminantes.

Si los planes no se retrasan, los primeros árboles comenzarán a plantarse el próximo otoño. Hasta 150.000 ejemplares a lo largo de este mandato y 450.000 en total, están previstos. Así se plantea una corona forestal de 600 hectáreas que circunvalen la urbe y actúen como regulador térmico para transformar la isla de calor del sur en una "isla de color".

Asimismo, el Consistorio confía en que el Bosque Metropolitano reduzca las emisiones de CO2, prevenga el riesgo de incendios y mejore la biodiversidad al limitar la fragmentación de los enclaves. Este último punto será posible si se logra conectar con otros puntos naturales como la Casa de Campo. De hecho, sobre el papel, su cometido no es otro que desplegar una infraestructura verde interconectada que contribuya al reequilibrio territorial.

La vicealcaldesa, Begoña Villacís, junto a Manuel Martínez, presidente de la AV La Colmena. (Foto: Ayuntamiento de Madrid)

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