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En ese momento entraba la ordenanza Manoli con cafés
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En ese momento entraba la ordenanza Manoli con cafés

Capítulo 4: 'Cataluña'

"En el que la alcaldesa intenta aclararse del galimatías político catalán"

Capítulo 1 'Rosita'

Capítulo 2 'Alianzas'

Capítulo 3 'Cibeles'

El despacho de la alcaldesa se situaba en lo que había sido el saloncito anexo del alcalde Piz Farallón. Después de haber sido diputado autonómico, presidente regional y alcalde en los años de los pelotazos urbanísticos con el partido conservador, en esos momentos ocupaba una cartera ministerial. En la reforma que se había efectuado del palacio de Cibeles, predominaban los colores suaves, las maderas claras de aire nórdico, y varios cuadros modernos de vivos colores decoraban las estancias alcaldiles.

Pocas personas conocían estas estancias reservadas. Aunque Ana Vidrio, la anterior alcaldesa, había abolido la práctica de tocar un estruendoso timbre cuando el alcalde salía de su despacho, para que todos los funcionarios despejaran los pasillos y no tener que encontrarse a nadie, lo cierto es que hasta que Marisa Cantera lo abrió al público en las jornadas de puertas abiertas, este dúplex de lujo, en pleno centro, era poco conocido.

En la planta baja, donde hubo unos cómodos sillones y una enorme pantalla de televisión, instaló la alcaldesa su mesa de trabajo, a cuya espalda, una estantería sin paredes separaba ese espacio de otra estancia donde una mesa redonda y sillas valía para mesa de trabajo y de reuniones. Una elegante escalera lateral que subía pegada a la pared daba una enorme biblioteca en el altillo y a un amplio baño con ducha. En fin, un auténtico loft previo al reinado de Rocío Convento (una arquitecta que antes de sacarse el título había reformado ilegalmente varios apartamentos en lofts y ahora, como dirigente del partido de extrema derecha PUAP -Partido Unificado de Auténticos Patriotas-, condicionaba al gobierno regional).

A través de una puerta doble, casi como de una cámara de descompresión de un submarino, desde esa sala de trabajo, se accedía al despacho de verdad, que había sido conocido como la plaza de toros: casi cien metros cuadrados de despacho con tres grandes y altísimos ventanales (dos a la plaza de Cibeles y uno a la calle Alcalá), todo amplitud, muebles blancos, modernos, grandes cuadros abstractos, el inevitable cuadro del rey (el nuevo), las banderas… conseguían el efecto buscado de apabullar al visitante y engrandecer a su poseedor.

Nada más llegar Marisa al ayuntamiento, convirtió la plaza de toros en la sala de la Junta de gobierno y trasladó su despacho al que había sido el anexo privado del alcalde anterior que ya hemos conocido.

En la pequeña mesa redonda la alcaldesa despachaba la agenda con su jefe de gabinete.

- Oye, Antonio ¿Quiénes son los que vienen de Barcelona la semana que viene?

En ese momento entraba la ordenanza Manoli con cafés.

- Ah, gracias, Manoli. Desde el café que me tomo a las seis de la mañana este es el que mejor me cae del día. ¿Nos quedan pastas de esas que nos mandó el dueño de… de qué era, de Mallorca? La verdad es que el pobre se quedó un poco chafado cuando le devolví esa caja de vino tan bueno que nos trajo: ¿Qué sólo pueden aceptar regalos de menos de 50€? ¡Qué graciosa la cara que puso...!

- Sí, alcaldesa, quedan unas cuantas

- ¡Qué bien! Pues si las traes… Antonio ¿Tú quieres café? Por cierto, Manoli ¿le gustaron a tu vecina las croquetas?

- Oh, sí. Le encantaron…Y sobre todo cuando le dije que las había

hecho la alcaldesa…Anda que no chuleé con eso

Sí –dijo la alcaldesa divertida- seguro que…

- Marisa –le interrumpió el jefe de gabinete- ¿seguimos?

- Sí, sí, claro. Estábamos con los que vienen de Cataluña la semana que viene ¿no? Supongo que vendrán los de Ada y los de Esquerra Republicana… Gracias, Manoli

- De nada alcaldesa, ya me voy. Ah, ¡el agua! Ahora la traigo

- Bueno, ¿Qué me decías, Antonio?

- Que vienen los de Ada solamente, ya sabes, los alcaldes del cambio.

Los de Esquerra no están en el gobierno

- Ah! Pero… ¿los de Esquerra no se habían integrado en algo que se llamaba Guayem, que luego se juntó en Podemos?

- No, Marisa, Guayem es como se llamaba antes lo que ahora es Barcelona en Comú. Era como nuestros Ganemos que, al meterse en Ahora Madrid, con Podemos y con Izquierda Unida, ya se llaman de otra manera. Ya te digo, Barcelona en comú

- ¡Ah! ¿Y los nuestros que han montado lo de “Somos 119”?

- Bueno, eso te lo explico otro día… que, si no, no llegamos a preparar lo de los catalanes

En ese momento llega Manoli con el agua

- Manoli, ¿qué tal te llevas tú con los catalanes? -Le dijo alegremente la alcaldesa

- Pues yo, mayormente, no me llevo. ¡Con mi chico nos vamos más pa Cádiz, y a mí, allá, no se ma perdido nada!

- Pero, mujer, ¡con lo majos que son…!

- Quite, quite, yo sé lo que me digo…

Manoli sale del despacho y la alcaldesa, con un suspiro, vuelve al jefe de gabinete:

- Bueno, Antonio, dime de una vez quien viene y qué tenemos que hacer…

- Alcaldesa: viene Ada y su gente de Barcelona en Comú, que es ahora la suma de Equo, EUiA, ICV, Podem y Procés Constituent…

- Ay, por Dios, que me pierdo. Bueno, no te preocupes, hablamos con Ada y ya nos organizamos. ¡Vaya papeleta tiene la pobre con lo del prucés y los del PSC que vienen y se van del gobierno!

- Desde luego, nosotros, con todo lo nuestro, estamos mejor.

- Vale, de acuerdo ¿Y qué más tenemos?...

Autor : Luis Cueto.
ilustraciones: Danish Xavier J. Morales B.

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