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Obras de rehabilitación en la Quinta de Torre Arias.
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Obras de rehabilitación en la Quinta de Torre Arias. (Foto: Chema Barroso)

Arranca el proceso para definir el futuro uso de la Quinta de Torre Arias, que aspira a BIC

lunes 01 de febrero de 2021, 07:18h

La rehabilitación de la Quinta de Torre Arias culminará esta primavera. El área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid confirma a Madridiario que las obras avanzan "en tiempo", por lo que la reapertura de este recinto emblemático se acerca tras más de dos años clausurado. En paralelo a estos trabajos, la Junta de Distrito de San Blas-Canillejas ha iniciado los trámites para su declaración como Bien de Interés Cultural. Asimismo, el pasado miércoles se produjo la primera reunión para decidir los usos futuros de esta finca que data del siglo XVI.

El Consistorio madrileño ostenta la cesión del parque desde el año 2013, tras cuatro siglos regida por la aristocracia madrileña. Los vecinos de la capital tienen derecho a su libre acceso desde 2016, aunque el lamentable estado de sus edificaciones limita la visita a la zona ajardinada. Cuando la reforma de los elementos arquitectónicos termine, estos se destinarán a servicios públicos para el barrio tras garantizarse su uso público, agropecuario y de recreo en el Plan Especial de la Quinta de Torre Arias, aprobado por unanimidad en Cibeles en 2018.

El pasado mes de diciembre se constituyó la 'Mesa Técnica para el futuro uso de la Quinta de Torre Arias', un espacio "de encuentro" en el que se propondrán las medidas de actuación para la conservación de este enclave así como se analizarán las dotaciones u actividades que en él se emplazarán. Este órgano lo componen representantes de las áreas de Alcaldía, Vicealcaldía, Obras y Equipamientos, Medio Ambiente y Movilidad, Cultura, Turismo y Deporte y la Junta de San Blas-Canillejas.

Además, este proceso se ha abierto a la participación ciudadana. Así, los integrantes de la Mesa podrán reclamar la comparecencia de entidades vecinales, asociaciones o empresas para que planteen sus iniciativas. En la primera sesión, celebrada el 27 de enero, se convocó a la Plataforma Quinta de Torre Arias, que ejercerá "como uno de los actores destacados para presentar propuestas".

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, en su visita a la Quinta en octubre.

Una granja y un viñedo, entre las alternativas

Paco Laguna, presidente de la asociación, detalla a Madridiario las claves de los tres proyectos que defendieron en la reunión, todos ellos orientados a "recuperar la herencia cultural" de esta finca de 18 hectáreas dando prioridad a actividades vinculadas con su pasado agropecuario y también relacionadas con "la nueva economía de transición ecológica". "Tener un espacio de estas características en pleno casco urbano de Madrid es un regalo", expone.

La primera propuesta recoge la creación de una granja urbana que integre "tanto ecológica como paisajísticamente la actividad agropecuaria educativa", como ya ocurre en Londres, Bruselas o Ámsterdam. La plataforma sugiere crear un centro de muestra y oferta de productos ecológicos de la granja y las huertas, cuyos beneficios pudieran cubrir los costes de mantenimiento. Para su gestión, bien fuera directa o indirecta, proponen a cooperativas, colectivos que trabajen con personas en riesgo de exclusión social o con diversidad funcional y voluntarios.

El segundo proyecto apuesta por restaurar la viña incluida en la finca, con cuatro siglos de historia, pero abandonada desde hace 70 años. La iniciativa comprendería actualizar las bodegas, de casi 200 años, y a partir de ahí organizar eventos en torno a la vendimia como concursos literarios o fotográficos donde prime la participación social festiva. Como ejemplo, nombran la viña municipal de Montmartre en París.

Por último, una tercera idea defiende la creación de un eje verde para conectar las tres quintas históricas de Madrid: Torre Arias, Los Molinos y el Capricho. Así, se requeriría un plan de ordenación urbanística que incluyera dotar este itinerario de accesibilidad peatonal y ciclista, regenerar el flujo de los arroyos del área, posibilitar el movimiento de fauna y flora y mejorar la calidad ambiental de la zona.

Bodegas de la Quinta de Torre Arias.

El fantasma de la cesión privada

La Plataforma hizo hincapié en la Mesa en la importancia de que tanto los edificios como el espacio físico "se consideren un conjunto integrado", de forma que las actividades que se desarrollen en ambas partes "tengan coherencia y complementariedad". Con ello pretenden espantar el fantasma de la cesión de las edificiaciones a entidades privadas cuyo negocio se aleje de la concepción original de la Quinta.

Durante el mandato de Ana Botella lucharon contra el traspaso de usos de los edificios a la Universidad de Navarra, que contemplaba la demolición de elementos históricos. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid tumbó en 2016 el plan para ceder los terrenos a esta institución tras la movilización vecinal. Un lustro después, la Plataforma alega "sospechas" de que esta operación pueda reactivarse a través de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, heredera universal de la Condesa de Torre Arias y propietaria de los solares donde se ubica la Clínica Universidad de Navarra y su Escuela de Posgrado.

Laguna justifica este temor en las "sucesivas reuniones" mantenidas entre la Fundación y la Junta Municipal de San Blas-Canillejas, encuentros que "nunca se tuvieron con la anterior Corporación". Fuentes consultadas del Ayuntamiento trasladan que la Mesa Téncica de Futuros Usos de la Quinta aún no ha abordado si se recurre a la colaboración público-privada en la gestión de las construcciones. "No hay nada decidido", sostienen.

Reconocimiento como Bien de Interés Cultural

Los trámites que sí han comenzado son los relativos a la solicitud para que la Quinta de Torre Arias se reconozca como Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno regional en la categoría de Conjunto Histórico. El concejal-presidente de San Blas-Canillejas, Martín Casariego, lo anunció el pasado 21 de enero y, tal como confirman fuentes municipales a este medio, en la primera sesión de la Mesa Técnica se dio el impulso definitivo para proseguir con la petición formal.

"La Quinta tiene un Plan Especial de Protección que garantiza la protección patrimonial de todos sus elementos tanto arquitectónicos como medioambientales, pero desde la junta municipal queremos dar un paso más y por eso vamos a elevar una propuesta para que la Comunidad de Madrid conceda a esta joya de la ciudad la mayor distinción administrativa que se le puede otorgar”, argumentó Casariego en el último Pleno.

Actuaciones en el recinto

Cuando esta proposición para la declaración BIC se examine, la Quinta habrá recuperado parte de su esplendor pasado después de acumular años en desuso y afecciones por la mala conservación. A fin de dotar a las edificaciones de mayor consolidación estructural, el área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento está acometiendo una reforma cuyo coste asciende a 6,5 millones de euros y en la que se han seguido las directrices pautadas por la Comisión Local de Patrimonio Histórico de Madrid.

El Palacio, la principal construcción del parque, presenta humedades y erosiones, por lo que se ha recalzado la cimentación y se han fortalecido los muros interiores. Los forjados se reforzarán mediante prótesis y la sustitución de piezas insalvables y el ataque de insectos en las maderas se combatirá con un tratamiento en profundidad. También se ha procedido a remozar la fachada siguiendo la técnica existente de ladrillo visto.

En las caballerizas de la zona este se sustituirán las cubiertas de madera y se reconstruirán las dos escaleras actuales. Por su parte, en la casita de jardineros se pretende recuperar su imagen original. Tras la remodelación, este espacio se utilizará como vestuario y comedor del equipo de jardinería. Misma actuación se prevé para el depósito y el aljive, aunque no se pondrán en uso.

Asimismo, se restaurarán la alberca y el lavadero de caballos para que la primera pueda emplearse como depósito alternativo de riego y el segundo no suponga pérdidas de agua. En la torre del reloj se sustituirá la estructura interior de madera. Como último aspecto recogido en la rehabilitación de la Quinta, se propone un sistema separado de aguas fecales y fluviales para que estas últimas puedan reutilizarse.

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