A petición del Grupo Parlamentario Podemos en la Asamblea de Madrid, Inés Sabanés se ha subido al estrado de la Comisión de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio para aportar el punto de vista del Ayuntamiento de Madrid en relación a las mejoras de las que es susceptible la Estrategia Regional de Residuos 2017-2024. Para Sabanés la estrategia debe ser “pactada” y tiene que haber una “estructura” que permita darle solvencia y desarrollo.
La delegada ha expuesto cuáles son las herramientas fundamentales de las que debe estar dotada la nueva estrategia regional. Por un lado, la prevención como gran política de residuos. En segundo lugar, Sabanés defiende la necesidad de establecer un marco estable de financiación para atribuir los recursos necesarios para llevar a cabo las acciones. Por último, la edil ha indicado que la Comunidad de Madrid debería llevar a cabo un mapa con la política de infraestructuras.
Para la responsable municipal el retraso en todo el ámbito regional en materia de gestión de residuos es enormemente importante. Y aunque ha admitido que las competencias de los ayuntamientos son “muy reducidas”, se ha declarado partidaria de la defensa de una vocación metropolitana de afectación de los grandes consistorios.
Por otro lado, la exparlamentaria regional ha criticado que desde la Consejería de Medio Ambiente se considere como estrategia la suma de planes municipales. Además de abogar por dotar a este plan de un papel regulador “que permita orientar y enmarcar la adopción de políticas locales sostenibles”, Sabanés ha querido recordar a los grupos parlamentarios que en todo este ámbito debe primar la imposición de un modelo de economía circular que considere los residuos como “recursos” y no como desechos. “No es palabrería, es un mandato de la U.E” ha concluido.
La estrategia en Valdemingómez
A preguntas del Grupo Parlamentario Ciudadanos sobre la situación actual de la planta de tratamiento de residuos de Valdemingómez, Sabanés ha indicado que el Ejecutivo municipal está desarrollando dos grandes estrategias que podrían suponer alargar la vida útil del vertedero hasta el año 2030. Por un lado, la concejala de Medio Ambiente prepara un dispositivo de "preparación orgánica" para hacer un tratamiento selectivo de los residuos. En segundo lugar, se va a implementar un sistema de mejora en el nivel de recuperación de materiales. A estas estrategias hay que añadirle el sistema para eliminación de olores que ya está llevando a cabo el Consistorio de Manuela Carmena.