24/05/2018@09:02:54
Ya se sabe: llegan las figuras y desaparece el toro. Un petardo en cuanto a presentación el encierro que envió Victoriano del Río para la corrida de mandamases del escalafón, cómplices ellos, Perera, Talavante y Roca Rey, y sus poderdantes de ese trapío tan justo tan justo que era cercano al bochorno y más propio de una novillada. De la quema se salvó, en parte, el peruano que decidió pegarse un arrimón con el último, cuyas astas se pasó muy cera, y se llevó una oreja reglamentariamente concedida.