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La 'agonía' del sector del taxi madrileño sin hostelería ni turismo
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(Foto: Chema Barroso)

La "agonía" del sector del taxi madrileño sin hostelería ni turismo

Por Teresa Aísa Gasca
martes 03 de noviembre de 2020, 07:34h
Hace semanas, meses más bien, que los taxistas madrileños no realizan una jornada de trabajo “decente”. La actual situación de pandemia, que ha golpeado con fuerza a toda la economía española y que se prevé que provoque una grave crisis económica, ha empeorado aún más la situación en la que ya se encontraba el sector de taxi.

El colectivo, que ejerció como “servicio esencial” durante los meses más duros del confinamiento y que fue el encargado de trasladar enfermos y personal sanitario a los hospitales en muchas ocasiones de manera gratuita, se encuentra ahora viviendo una “auténtica sangría” y una situación “insostenible”.

Tras los meses de verano y mientras se recupera poco a poco cierta normalidad en el día a día de Madrid, al son de los vaivenes provocados por los decretos de restricciones de movilidad por Zonas Básicas de Salud (ZBS), los taxistas madrileños continúan languideciendo ante el desplome del turismo internacional, el teletrabajo, la suspensión de eventos y el cierre del ocio nocturno.

“Fíjate qué contradicción, antes éramos nosotros los que le llevábamos alimentos al Padre Ángel para que diera de comer a la gente necesitada, y ahora es el Padre Ángel quien nos tiene que dar de comer a nosotros”, relata a Madridiario el presidente de la Asociación Gremial del Taxi de Madrid, Ángel Julio Mejía Noguerales. “Esta es la situación del colectivo taxi en la actualidad", señala.

Mejía Noguerales se encuentra estos días sumergido en una suerte de trámites burocráticos, reuniones por videoconferencia y peticiones formales para “defender el presente y futuro” de los conductores ante las administraciones madrileñas. “Mucho ánimo y fuerza. No nos podemos rendir”, comenta a través de un video a sus compañeros después de informarles sobre los últimos pasos que ha dado la gremial para “buscar soluciones”. “Vamos a seguir para delante y a luchar por nuestro presente y futuro, por erradicar la situación que estamos pasando”, espeta a través de la cámara.

Según expone a este diario, en la actualidad cada taxi “genera un gasto diario mínimo de entre 60 o 70 euros”, una cifra superior a lo que se está recaudando por taxi cada día. “Hablamos de que estamos haciendo unos ingresos por jornada de 50 o 60 euros”, dice el presidente de la gremial, que repite: “Es que estamos apuntando más gente a las filas del Padre Ángel para que puedan comer que los números que estos compañeros han generado en toda la vida con su trabajo”.

Coincide con él Juan Manuel Rodríguez, de la Asociación Élite Taxi Madrid, quien reconoce que la situación es “desastrosa” y denuncia que desde el Consistorio madrileño “no se está haciendo nada” para paliar la grave crisis que sufre el sector. “Se está hablando mucho de la situación de la hostelería, que está directamente ligada al turismo, pero también lo está al sector del taxi. Son tres pilares que van unidos y que dependen unos de otros”, dice.

“Las empresas tienen a sus trabajadores teletrabajando o en situación de ERTE, tampoco se hacen ferias o congresos, no se celebran partidos de fútbol ni de baloncesto, la actividad cultural es escasa y el ocio nocturno ya no existe, por lo que solo nos quedan carreras para llevar a gente a los hospitales o desplazamientos puntuales”, relata el también taxista, que reitera: “El taxi ahora mismo no tiene de donde coger”.

Según cifras que Rodríguez señala como “oficiales”, la caída de los ingresos del sector está en un 64 por ciento, sin embargo, indica que “las cifras que manejamos nosotros nos indican que la caída de la actividad es de en torno al 75 por ciento”. Por su parte, Mejía Noguerales eleva algo esta cifra extraoficial y señala que llega “al 80 por ciento menos de facturación” respecto al año pasado, algo que “hace totalmente insostenible mantener las mismas explotaciones abiertas”.

Por este motivo, ambos señalan que las asociaciones representativas del taxi en la Comunidad de Madrid se han puesto en contacto en varias ocasiones desde el mes de marzo con el Área Delegada de Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, liderada por Borja Carabante, y la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, encabezada por Ángel Garrido, a quienes han expuesto varios “escenarios para la desescalada” acordes con la situación.

“Les pedimos que se lleve a cabo una regulación extraordinaria para adecuar la oferta actual a la demanda”, explica Rodríguez, que lamenta que “solo hemos recibido negativas y ninguna explicación”. Según comenta, la propuesta del gremio del taxi pasa por adecuar la reglamentación al formato ‘par o impar’ por el cual se organicen las salidas de los vehículos con matrículas pares determinados días para, los restantes, sean los taxis con matrículas impares los que circulen.

De esta forma, indica el de la Asociación Élite Taxi Madrid, “quitaríamos coches de la circulación que no son necesarios y que provocan perjuicios medioambientales, expondríamos menos a los compañeros al contagio y adecuaríamos los gastos por poner los vehículos en funcionamiento con la recaudación que obtenemos”. Asimismo, hace hincapié en que se solventarían algunos de los problemas que están teniendo con agentes de la Policía Municipal de Madrid en las paradas de taxis, las cuales desde hace semanas “están totalmente abarrotadas”.

“En Madrid la capacidad total de las paradas de taxis es de 6.700 vehículos, mientras que en funcionamiento somos 12.500”, afirma, al tiempo que razona que “ahora mismo, que no hay casi trabajo, muchos compañeros paran más porque es un sinsentido estar dando vueltas por la zona y gastando combustible, lo que provoca que se colapsen estos espacios y hayamos tenido algunos altercados al respecto con la Policía”.

Por su parte, Mejía Noguerales expone que, efectivamente, de las reuniones que se han mantenido con el Ayuntamiento de Madrid no han obtenido “las respuestas que esperábamos, las que necesitamos, demandamos y que el taxi ansía poder obtener”. De esta forma, tal y como señala y presidente de la gremial, “hemos trasladado a las diferentes juntas directivas que todas las protestas que tengamos que llevar a cabo deben ser decididas en primera persona por parte de las mismas y que nos plantaremos donde tengamos que plantarnos para que la voz del taxi no sea una piedra en un río ahogada”.

Así, avanza que “estamos planteando movilizaciones” y por ello ya se han puesto en contacto con la Delegación del Gobierno en Madrid, a la que han solicitado fechas “por si acaso tuviéramos que hacer visible nuestra protesta con vehículos y con nuestra presencia, porque la situación de pandemia nos limita mucho a la hora de hacer protestas multitudinarias pero hay métodos para poder llevar a cabo” de manera segura y con autorización.

Por su parte, desde la Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid indican a este diario que, efectivamente, la actividad del sector del taxi en la región ha caído un 64 por ciento en el tercer trimestre del año como consecuencia de la situación derivada de la pandemia provocada por el coronavirus, tal y como consta en un informe que la Consejería ha remitido a la Sección de Taxi Transporte Público de Viajeros en Vehículo de del Comité Madrileño del Transporte por Carretera.

El informe cuantifica la reducción del transporte de viajeros en vehículo autotaxi, de acuerdo con la realidad de las necesidades de movilidad existentes en la Comunidad de Madrid, como consecuencia de la situación sanitaria actual. Desde que se iniciara la pandemia, han sido tres los informes que el sector del taxi ha solicitado a la consejería que lleve a cabo, pues señalan que “las difíciles circunstancias en que se encuentra este colectivo se han venido agravando como consecuencia de la situación de la pandemia en general y, particularmente en la Comunidad de Madrid, generando nuevas restricciones a la movilidad, restricciones en horario a los establecimientos de restauración, unas frecuencias en estaciones y aeropuerto como nunca se han conocido y todo esto repercute de forma negativa en nuestra actividad”.

“Por eso se hace necesario disponer de todo tipo de estudios, análisis e informes solventes que sean elaborados por las Administraciones responsables, para que sean estos los que certifiquen la actual situación de nuestro sector, en esto que se ha dado a llamar la “nueva normalidad”. Entendemos que esta solicitud es justa y razonable y nos daría la posibilidad de poder acceder a prestaciones, ayudas o cualquier otra circunstancia que paliara, en parte, esta situación crítica que afecta a más de 25.000 familias en la Comunidad de Madrid”, explican en la solicitud que hicieron llegar a la Consejería de Transportes el pasado día ocho de octubre.

Por su parte, el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido, ha señalado sobre los hechos que "el Taxi, como todo el sector del Transporte, ha garantizado la movilidad necesaria y ha sido un soporte vital para la región en los momentos más complicado de esta pandemia, con una gran profesionalidad y generosidad". Asimismo, Garrido ha indicado que por todo ello "en esta crisis estamos ofreciendo nuestro apoyo al sector en lo que está dentro de nuestras competencias como Administración. Desde la Comunidad hemos habilitado a los ayuntamientos para que establezcan el nivel del servicio en el sector, atendiendo a las recomendaciones sanitarias existentes y teniendo en cuenta las consideraciones del sector. Y vamos a lanzar una campaña de apoyo tanto al transporte público como al taxi".

“Las VTC tampoco ayudan”

El de la Asociación Élite Taxi Madrid señala a Madridiario, además, que a toda la problemática derivada de la pandemia se suma una situación aún sin resolver: “La presencia de los vehículos VTC”. Según asegura, “no se está controlando la circulación de este tipo de vehículos de manera legal y nos consta que hay conductores de estas empresas que están en situación de ERTE y están trabajando al mismo tiempo”.

La visión de la empresa Uber, por el contrario, es totalmente diferente. “A finales de noviembre de 2019 se llevó a cabo la integración del taxi en nuestra plataforma a través de una flexibilización de la regulación”, recuerdan desde la empresa a Madridiario para, a reglón seguido, señalar que “entonces empezamos con 40 o 50 taxistas y ahora mismo son en torno a 700 los que trabajan con Uber en la Comunidad de Madrid”.

“Los taxistas que trabajan con Uber tienen un plus en su trabajo porque pueden acceder a la demanda de nuestra empresa, que es muy alta en Madrid”, defienden desde la entidad, asegurando que si bien con la llegada del Covid también han experimentado “una caída del servicio muy importante”, desde el verano “ha habido una mejora de la demanda” y si bien no pueden aventurarse a hacer cuentas por el momento, aseguran que “vamos a seguir operando”.

Sobre la relación que puede exigir entre la crítica situación del sector del taxi y el aumento en los contratos de estos con Uber, desde la empresa no se atreven a asegurar que haya relación: “El aumento de las cifras en este sentido ha sido muy natural, hay que contar con que el servicio se habilitó a finales de noviembre y que en marzo llegó la pandemia, por lo que puede ser que tenga que ver con el despegue de la plataforma en sí misma”, dicen.

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