El pasado jueves, en la foto de familia que sellaba el cierre de una de las operaciones urbanísticas más ambiciosas y problemáticas de los últimos 20 años, 'Madrid, Nuevo Norte', faltaba la presidenta de todos los madrileños, Cristina Cifuentes, que no formó parte del trinomio Ayuntamiento, Fomento y la promotora DCN. Este martes, la presidenta ha informado durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de que la Comunidad “ha solicitado para los próximos días una reunión con el Ayuntamiento de Madrid” para conocer en profundidad el proyecto y “comenzar a trabajar ya para no tener que esperar hasta septiembre”.
La “condición” que impone la Comunidad
A pesar del peso de la Administración regional, única responsable de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que “necesariamente tiene que ser aprobado por la Comunidad”, Cifuentes ha asegurado “no conocer nada sobre el proyecto” a excepción de las líneas generales que lo fundamentan y de las que fue informada por el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, durante una reunión mantenida el pasado 20 de julio. Cifuentes ha asegurado que no está en contra de la operación que desarrollará la zona norte de la ciudad. Sin embargo, según ha declarado la presidenta: “Nos preocupa que aquellas infraestructuras que necesariamente se van a ver afectadas o que estaban comprometidas en el plan inicial finalmente se lleven a cabo”. Se refiere a tres estaciones de Metro que estaban previstas en el proyecto impulsado por Botella y el traslado o la posible afectación de las infraestructuras –depósitos, conductos- del Canal de Isabel II encargados de suministrar agua a más de 80.000 madrileños. Cifuentes ha remarcado que la condición que se ha impuesto desde el Ejecutivo regional para dar el sí al proyecto es la de que sean los promotores privados -DCN- los encargados de financiar estos proyectos para que “no le cuesten un duro a los madrileños”. Pese a ello, ha asegurado que tiene la confirmación de Fomento en este asunto ya que el propio ministro le ha transmitido que será DCN quien asuma los costes. Según la presidenta autonómica, esta “línea roja” inamovible para el Gobierno de Madrid ya fue transmitida a las tres partes implicadas. Este no sería el único impedimento para dar luz verde al proyecto. Cifuentes además deberá “verificar” si "Madrid, Nuevo Norte" es beneficioso para la región -los municipios del norte- tal y como está configurado en la actualidad. Solo entonces se dará el visto bueno definitivo al proyecto y a la modificación del Plan General.
“Hemos perdido dos años”
La presidenta, además, ha lamentado “haber perdido dos años” en las negociaciones de esta macro operación urbanística que estaba "practicamente cerrada". Cifuentes ha achacado este retraso al “urbanísmo ideológico” que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Madrid. “Este proyecto estaba pendiente de aprobarse y el actual Gobierno municipal lo paralizó de manera unilateral por cuestiones ideológicas” ha concluido.