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Abre un restaurante 'concept store' en el antiguo edificio de El Imparcial

miércoles 15 de abril de 2015, 07:30h
Tan solo un mes después de que cerrara en el edifico de El Imparcial (calle Duque de Alba, 4) el último cine x de Madrid ha abierto en el mismo inmueble un moderno restaurante concept store, que busca ser punto de referencia del arte y la moda, en pleno barrio de Lavapiés.
  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Edificio del antiguo periódico

    Edificio del antiguo periódico 'El Imparcial' enla calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

  • Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.

    Remodelación del edificio de El Imparcial en la calle Duque de Alba.
    Kike Rincón

El palacete en el que, desde 1913 hasta 1933, estuvo la sede e imprenta de El Imparcial, periódico liberal en que el que escribió parte de la Generación del 98, ha sido un misterio para sus vecinos hasta el momento. El pasado 9 de abril abrió sus puertas la parte más desconocida del mismo, la primera planta, que en los últimos años ha sido escenario de rodajes y eventos y ahora abre reconvertida en un café restaurante, con una librería especializada en arte, diseño y moda. Tendrá programación cultural a partir del próximo mes.

El nuevo Imparcial ocupa 300 metros cuadrados del inmueble. Incluye una parte de la planta baja, donde se ha instalado una cafetería; las imponentes escaleras del edificio; la planta primera, con el restaurante y la tienda, así como el sótano, que será utilizado como almacén y donde todavía se conserva la caldera de carbón que ha calentado durante décadas el cine X. El espacio ocupado antiguamente por este sala de cine continúa cerrado y por la reja que da a la calle aún se observa el último reclamo en forma de butaca que preparó su gerente, Rafael Sánchez, quien consiguió crear una 'familia' en torno a un lugar que no pudo resistir a los nuevos tiempos. El cine, no obstante, puede ser parte del futuro de El Imparcial, ya que en el proyecto, planificado a dos años, se incluye "algo más que un cine", según explica una de las socias del proyecto. En el bajo, continúa habiendo también una oficina bancaria.

En la recuperación del espacio se han respetado las ventanas, los muros o los suelos, al ser un edificio con protección integral dentro del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid. El restaurante tiene varios ambientes, que además serán alquilados para eventos o incluso desfiles de moda. Todo el local está destinado a ser zona de intervención dentro de la programación cultural que surgirá del 'Espacio i.', cuyo eje central es la tienda. En ella, pueden encontrarse revistas internacionales sobre diseño o moda que no llegaban a Madrid, publicaciones diversas sobre arte o fotografía, así como proyectos de editoriales independientes, como el último número de la revista Dúo, dedicado precisamente al cine X de Duque de Alba.

El Restaurante El Imparcial está impulsado por cinco jóvenes, de los cuales tres ya se habían entrado "con éxito" en el sector de la hostelería. Habían pensado en Malasaña para este tipo de proyecto que reúne diferentes funciones en un mismo espacio y que en el extranjero han sido bautizados como 'concept stores', pero vieron que estaba "congestionado" de nuevos locales y miraron a Lavapiés. "Queríamos apostar por un barrio con un componente cultural e histórico", explica la portavoz. Saben que su iniciativa se enmarca en la denominada gentrificación que lleva años tanteando el barrio, pero defienden que no tiene por qué ser malo y que contribuye a la "deschinificación" de la zona, convertida en uno de los mayores puntos de venta de ropa al por mayor de Madrid.

A la misma calle, situada junto a Tirso de Molina, también se acaba de mudar la librería asociativa Traficantes de Sueños, desde un pasaje de Embajadores. "Esta va a dejar de ser una calle de paso y se va a revitalizar el barrio", mantiene la portavoz de El Imparcial, quien añade que los habitantes de Lavapiés y el Rastro "están fascinados". Los promotores quieren que el "lugar tenga dinámica de barrio" y convertirlo en "un punto de encuentro". Además, los vecinos están llamados a convertirse en protagonistas, que no autores, de la pequeña editorial que también tienen en mente.

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