Según explicó a Madridiario un portavoz de Emergencias Madrid, en torno a las 14.00 recibieron una llamada que alertaba de la llegada de un sobre con unos extraños polvos a la sede de Metro, situada en la calle Cavanilles de la capital, por lo que se activó el protocolo NBRQ, previsto para estos casos. Seis trabajadores habían estado en contacto con él, por lo que tuvieron que ser 'descontaminados', aunque ninguno sufrió daños.
El edificio se desalojó por completo y también fue sometido a una 'limpieza', al igual que los trabajadores de Policía, Emergencias y Tedax que habían estado en contacto con los seis empleados de Metro afectados. A última hora de la tarde, la cuarta planta de la sede de Metro permanecía cerrada, a la espera de que los Tedax determinasen la naturaleza de la sustancia que incluía el sobre.