La destrucción y alteración de hábitats, la
contaminación, atropellos, enfermedades, especies exóticas invasoras y
el cambio climático son algunas de las amenazas que están mermando las poblaciones de anfibios. Un tercio de las especies de estos animales que viven entre el agua y la tierra está en declive. WWF ha abordado esta situación en un documento y ha identificado las medidas necesarias para reducir estas amenazas.
Para frenar este declive, WWF asegura que es urgente el
cumplimiento de la legislación nacional en materia de biodiversidad,
fundamentalmente en cuanto a la elaboración y aplicación de planes de conservación y planes de recuperación de las especies más amenazadas por
parte de las comunidades autónomas. De igual forma, "es fundamental
garantizar la protección y conservación de los hábitats de interés para
los anfibios como ocurre ya en otros países europeos, para lo que las comunidades autónomas y ayuntamientos tienen un papel clave", asegura la asociación conservacionista en una nota.
WWF también detalla otras medidas de fácil ejecución y que tendrían "un claro y rápido efecto beneficioso para los anfibios, como la creación de
incentivos para aplicar buenas prácticas agrarias, la regulación de la
limpieza de pilones y abrevaderos, el control de uso de pesticidas en
zonas sensibles o la elaboración de un inventario de puntos negros de
atropellos en carreteras para la aplicación de medidas correctoras entre
otras". Este es el mensaje que ha lanzado la organización durante la entrega
del premio del concurso 'Rana busca charca' a Manzanares el Real este martes.
Al concurso se presentaron 67 ayuntamientos de toda España, lo que según WWF demuestra la
importante movilización de ayuntamientos dispuestos a realizar "un gesto
para volver a escuchar los anfibios en su municipio". En el caso de
Manzanares, el premio del concurso permitirá la creación de una
microrreserva de anfibios en una dehesa de este pueblo de la sierra de
Guadarrama.