Anuario 2023

Mayoría absoluta y broncas en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid

Pleno de Cibeles (Foto: Ayuntamiento de Madrid).
Daniel Jiménez Vaquerizo | Martes 26 de diciembre de 2023

El incidente que Ortega Smith protagonizó el pasado viernes, en la prórroga del último Pleno del año, coronó un año de encontrozanos políticos y personales entre los políticos del Ayuntamiento de Madrid. Los concejales de PSOE y Más Madrid abandonaron el Pleno tras las palabras emitidas por Ortega Smith, quien tiró una botella de agua al portavoz adjunto de Más Madrid, Eduardo Fernández Rubiño, a la cara. Este gesto se viralizó rápidamente, casi tanto como sus apariciones en las manifestaciones de Ferraz increpando a la Policía por sus maneras contra los que protestaban cerca de la sede del PSOE por los pactos de Pedro Sánchez con los partidos independentistas. Tras este comportamiento de Smith en el Pleno, el grupo municipal de Más Madrid exigió la dimisión del presidente del Pleno, Francisco de Borja Fanjul, y del concejal de Vox.

Polémicas aparte, el Ayuntamiento de Madrid ha llegado al final de 2023 con los deberes hechos en materia económica para iniciar un nuevo año aprobando los Presupuestos tras un curso político con las cuentas prorrogadas. Y lo hace gracias a la cómoda mayoría absoluta que le dieron las urnas al Partido Popular, revalidando la alcaldía para José Luis Martínez-Almeida y dejando atrás la vicealcaldía con Ciudadanos y los complejos pactos con Vox.

Los partidos políticos en la capital terminan un año lleno de cambios, de caras y de responsabilidades institucionales. Almeida y Begoña Villacís terminaron su relación gubernativa tras las elecciones de mayo, cuando la candidata ‘naranja’ se quedó fuera de Cibeles diciendo adiós a su carrera política al no obtener ni uno de los 57 concejales en el Pleno: “El centro ahora mismo no tiene espacio", llegó a señalar Villacís al despedirse. La derecha protagonizó grandes encontronazos, pese a necesitarse frente a la izquierda. Y Javier Ortega-Smith, portavoz de Vox, tensó la cuerda con el PP, incluso llegando a abstenerse en votaciones clave para los populares, como la renovación de las normas urbanísticas, que han tenido que guardarse en un cajón hasta la nueva mayoría absoluta, tras un intercambio epistolar entre Ortega Smith y el alcalde emplazándole a una reunión "lo antes posible" para tratar de desbloquear las normas urbanísticas.

Almeida y Villacís durante su mandato conjunto antes de las elecciones de mayo de 2023. Foto: Chema Barroso

División a la izquierda del PSOE

Por su parte, los grupos de la izquierda han protagonizado cambios este año 2023. Más Madrid continuó liderando la oposición conviviendo con los tres ediles escindidos del grupo y conformando Recupera Madrid, con los que Almeida pudo sacar adelante varias iniciativas. Más Madrid criticó que Almeida “pactase con trásfugas”, y por ello presentó recurso de reposición en la Administración municipal frente a la resolución del presidente del Pleno "sobre los cuatro tránsfugas", en referencia a los ahora tres ediles escindidos de Más Madrid, con la petición de la suspensión del Grupo Mixto. Con esta solicitud, previa al recurso judicial, pretendían que fueran considerados ediles no adscritos. Finalmente, el TSJM avaló la disolución del Grupo Mixto tras declarar que los cuatro concejales que abandonaron Mas Madrid adquieren la consideración de miembros no adscritos.

El final de la legislatura fue complejo para Más Madrid, que terminó con tres ediles menos. Pese a ello, su portavoz Rita Maestre ha continuado liderando los principales choques con el alcalde. La líder de la oposición ha hecho bandera de “ensanchar una mayoría política y electoral” frente a la derecha. En campaña electoral, Maestre presentó una serie de proyectos concretos para distintos puntos de los distritos de la capital, como un plan para desmontar el scalextric de Puente de Vallecas o la puesta en marcha de polos industriales en Carabanchel o Villaverde.

Respaldo mayoritario a Almeida

Con los candidatos elegidos y las listas presentadas los partidos políticos comenzó la campaña electoral para la conquista del Palacio de Cibeles en un escenario de continuas llamadas al voto útil. Almeida reivindicó la gestión de los cuatro años pasados y, sin llegar a chocar con Begoña Villacís, el alcalde hacía un llamamiento a aunar los votos en la candidatura popular: “Apelo a los votantes de Cs porque Villacís no descarta pactar con la izquierda". Los aspirantes a la Alcaldía protagonizaron un debate en Telemadrid en el que también participó el que fuera candidato de Unidas Podemos, Roberto Sotomayor. En el encuentro, Almeida tuvo que defenderse de lo que denominó “el trio del apocalipsis”, en referencia a las candidaturas de Mas Madrid, PSOE y UP.

La campaña electoral contó con la participación de rostros reconocidos de la política madrileña y estatal. El PP y el PSOE tiraron de reconocidos rostros, como el expresidente Mariano Rajoy o Pedro Sánchez. También Más Madrid logró que la exalcaldesa Manuela Carmena participase de manera tímida en un acto de la candidatura de Más Madrid. Por su parte, la vicepresidenta y titular de la cartera de Trabajo, Yolanda Díaz, coqueteó con las candidaturas a la izquierda del PSOE dejándose ver con los candidatos de UP y de Más Madrid.

Como todos los meses de mayo previos a la campaña electoral, la fiesta de la ciudad se convirtió en un San Isidro con carácter electoral, donde todos los candidatos pasean por la Pradera rodeados de simpatizantes y aprovechando la efeméride para lanzar sus mensajes electorales.

Ayuso, Feijóo y Almeida celebran el éxito electoral en la sede del PP en Génova. Foto: Chema Barroso

Tras el cierre de las urnas llegaría la sorpresa. Almeida no solo mejoró el resultado de 2019, también llegó a la tan ansiada mayoría absoluta de los 29 concejales, tras acaparar más de 723.000 papeletas, el 44,5 por ciento de los votos, y arrasando en todos los distritos. A su izquierda, Más Madrid perdía apoyos quedándose en 12 ediles, seguido de cerca por el PSOE, que crecía en representación hasta los 11 asientos, pero sin lograr situarse como principal fuerza de la oposición. Vox mejoraba en un concejal más, pero se quedaba lejos de influir en las decisiones de Cibeles. Finalmente, la que fuera Vicealcaldesa se quedaba fuera del Pleno al no llegar al cinco por ciento necesario, al igual que el candidato de UP, Roberto Sotomayor.

Cambio de caras y dos macro áreas

Pasada la contienda electoral, los nuevos 57 concejales prometieron su cargo el pasado 15 de junio. Con un Pleno casi paritario con 27 concejalas y 30 concejales, con el edil de Más Madrid, Félix López Rey, el más veterano y el del PSOE Antonio Girado, el más joven.

La mayoría electoral otorgada por las urnas proclamó a Martínez Almeida como alcalde de la capital española. Esa misma tarde, el regidor designó al equipo de Gobierno que le acompañará los próximos cuatro años. Además de las salidas de los concejales de Ciudadanos, Almeida modificó las caras de los componentes de la Junta de Gobierno de la ciudad con algunas sorpresas y reforzó a dos fieles concejales: Inma Sanz, a la que además de las áreas de Seguridad y Emergencias añadió la tarea de Vicealcaldesa. A Borja Carabante le sumó Urbanismo además de Medioambiente y Movilidad, creando dos macroáreas con la mayoría de las competencias del Ejecutivo municipal. Otra de las sorpresas fue la designación de Marta Rivera de la Cruz como titular de Cultura,que antes estaba en manos de Andrea Levy y que quedó relegada a concejal presidenta del distrito de Retiro. A los distritos llegaron rostros conocidos, como los exconsejeros de Diaz Ayuso David Pérez, a Hortaleza, o Carlos Izquierdo, a Carabanchel.

Primera Junta de Gobierno de Almeida con mayoría absoluta. Foto: Chema Barroso

En su primera Junta de Gobierno, Martínez-Almeida marcó las primeras tareas prioritarias y realizó sus primeros encargos a los titulares de las áreas de Gobierno, como la puesta en marcha de una patrulla vecinal antigrafittis, un plan de natalidad o las futuras cubriciones de la Castellana. También comenzaron los primeros choques con el Gobierno de Pedro Sánchez, a cuenta de las reclamaciones de mayor contratación de efectivos de Policía Municipal. Para alguno de los ediles de Ciudadanos, Almeida encontró “hueco” en Cibeles. No fue el caso de Begoña Villacís, de la que el propio alcalde reconoció que “era difícil”, pero sí para Pepe Aniorte, como titular de la Agencia para el Empleo o Silvia Saavedra, dentro del Área de Familias. Sin tiempo para respirar, las fuerzas políticas se enfrentaban a un nuevo proceso electoral tras el adelanto electoral de Sánchez. Entre las sorpresas, el nombre de Marta Rivera de la Cruz, que ocupó el número dos de la candidatura de Alberto Núñez Feijóo a La Moncloa.

Además, en Plena ola de calor, Almeida tuvo que dividir los turnos de barrido en las calles y terminar con el horario partido en las piscinas municipales. Otra de las materias que ha enfrentado al alcalde con los grupos de la izquierda han sido las políticas de vivienda. El propio Almeida dotó de mayor importancia a este asunto elevando a Álvaro González como titular de un área específica. González prometió que “el precio de los alquileres bajaría”, al tiempo que pedía a los madrileños “un voto de confianza”. Mientras Más Madrid y el PSOE reclamaron más urgencia para tomar medidas cumpliendo la Ley de Vivienda.

Los meses de verano sirvieron al nuevo Ejecutivo municipal para asentarse en Cibeles y planificar el resto de año. Almeida regresó de las vacaciones de verano con la tarea de sacar adelante unas nuevas normas urbanísticas y la puesta en marcha del anunciado plan de fomento de la natalidad. Y en agenda, el inicio de la elaboración de los futuros presupuestos municipales, por lo que pese a las “incertidumbres” anunciadas por Engracia Hidalgo, la titular del Área de Economía y Hacienda, Cibeles puso en marcha la maquinaria para elaborar unas nuevas cuentas.

En septiembre, Almeida cumplió 100 días desde las elecciones, un aniversario sin grandes cambios y con la gestión cotidiana como guion de su acción de Gobierno. Dos de los grandes emblemas de la ciudad se quitaban los andamios. Tras meses de espera, las obras de restauración de la Puerta de Alcalá comenzaron a ver su final, también las reformas en la Puerta del Sol llegaron a su fin con críticas de la oposición y la defensa de Almeida. Todo esto bajo el brazo otro de los planes anunciados por el alcalde desde campaña: pelear por una nueva Ley de Capitalidad con el apoyo de las fuerzas de la oposición.

La política nacional se ha ido colando en los Plenos y ha protagonizado importantes encontronazos entre los grupos de la izquierda y el PP. La futura Ley de Amnistía ha sido debatida en Cibeles en hasta seis ocasiones, también las protestas contra la norma frente a la sede del PSOE en Ferraz y los disturbios, que el propio Almeida puso cifra a su cuantía. Las algaradas llegaron al Pleno con la convocatoria de una sesión extraordinaria por parte de PSOE y Más Madrid, que finalmente no prosperó por los votos en contra del PP. Uno de los episodios de mayor tensión vivida en el Pleno tuvo lugar cuando el edil socialista Daniel Viondi dió “tres cachetes” al alcalde al finalizar su intervención en la sesión, lo que terminó con la expulsión de Cibeles y la posterior dimisión del concejal.

El conflicto entre Israel y Hamás también ha provocado la división entre los distintos grupos políticos. La celebración de un minuto de silencio tras el ataque del grupo terrorista Hamás a Israel y la posterior ofensiva en Gaza desembocaron en el choque entre el alcalde y la líder de la oposición, ya que Maestre no acudió a la convocatoria por reivindicar que se reconociese a “todas las víctimas civiles”. La tensión creció cuando el Pleno municipal, a propuesta de Vox, aprobó conceder la Medalla de Honor al pueblo de Israel con el rechazo de los grupos de la izquierda y la posterior crítica de los Cronistas de la Villa, que rechazaron la concesión de este reconocimiento, ya que a su criterio "no se ajusta a ninguno de los requisitos contemplados en el reglamento". Finalmente el alcalde rectificó en su decisión, aunque sí concederá la Medalla "a la comunidad judía de Madrid".

La jura de la Constitución de la Princesa de Asturias al cumplir la mayoría de edad provocó otra polémica entre los grupos de la oposición y el alcalde al cuestionar estos últimos los costes del despliegue municipal. Sobre los costes asumidos por el Consistorio, el regidor se reafirmó: “Me es indiferente”. Para el primer edil no ha representado un importe “significativo”, y supone un acontecimiento “absolutamente histórico para la ciudad”.

Las portavoces de PSOE y Mas Madrid en el Pleno de Cibeles. Foto: Grupo municipal socialista

El Pleno debatió de nuevo sobre la Amnistía, esta vez con una convocatoria extraordinaria para mostrar su “repulsa” a la futura norma que ocupó también las declaraciones de los principales líderes políticos en la conmemoración de la patrona de la capital. El alcalde de la capital se sumó a las críticas a los acuerdos entre PSOE y Junts. El mes concluyó con nueva polémica, en este caso por la expulsión de los grupos de la oposición de la Comisión de Patrimonio “para despolitizarla” y también del acto institucional con motivo del Día internacional por la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, donde los grupos de la oposición habían intervenido de manera tradicional.

Mejora del aire y talas polémicas

El año que dejamos atrás está protagonizado por una de las mayores polémicas con respecto al medioambiente, la gestión del arbolado y las talas provocadas por las obras de ampliación de la Línea 11 del Metro de Madrid. Aunque las labores corren a cargo de la Comunidad de Madrid, el Ejecutivo ha dado el visto bueno a las distintas declaraciones medioambientales enfrentándose a los movimientos vecinales y colectivos ecologistas que protestaron contra las talas en Arganzuela o en el Parque de Comillas, en Carabanchel. Los grupos de la oposición han hecho bandera de esta causa, lo que ha desencadenado en importantes reproches entre Más Madrid y el PSOE y el Equipo de Gobierno.

Protesta vecinal contra las talas en Arganzuela. Foto: Chema Barroso

Las protestas fueron tratadas en distintos Plenos de Cibeles y los distritos afectados, también en el Parlamento Europeo, propiciando que la Comisión abriese una investigación por la utilización de fondos europeos en las obras que ocasión estos cortes. Aun así, el Ayuntamiento saca pecho, no sólo de la gestión del arbolado, que desde este año se pueden incluso ‘adoptar’ por los madrileños recién nacidos, sino por la gestión de la calidad del Aire. Si a primeros de año se conocía que Madrid cumplía y por primera vez no infringió sus límites de contaminación, las cuentas que maneja Carabante le llevaron a pensar que la capital volverá a cumplir y “logrará unos mejores resultados” en 2023 y para ello reunió a los expertos que vigilan la calidad del aire. Carabante además protagonizó un conflicto vecinal con los nuevos cantones de limpieza con protestas en barrios como Montecarmelo o Vicálvaro. Y comenzó a trabajar en un reto a futuro: elaborar un nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) en la capital contando con la participación de nueve experos.

Presupuestos, grandes soterramientos y la Navidad

Este 2023 culminará con una conquista para el Gobierno municipal: sus primeros presupuestos. Unas cuentas que alcanzarán los 5.939 millones de euros y supondrán un incremento de 399 millones de euros más, ese 7,2 por ciento con respecto a 2022, lo que supone un incremento anual del 3,6 por ciento del actual que se encuentra prorrogado tras el ‘no’ de Vox. Las cuentas incrementan el gasto en seis de las siete áreas del Consistorio y las asignaciones a las dos principales. Las macro áreas lideradas por los concejales más cercanos al alcalde ocuparán la mayor parte de esos recursos. El área de Seguridad y Situaciones de Emergencia, bajo la dirección de la también portavoz y vicealcaldesa Inma Sanz, verá un aumento del 13,7 por ciento en su presupuesto, alcanzando la cifra de 1.032,7 millones. Almeida ha dado el pistoletazo de salida a varios grandes proyectos para cumplir así con las promesas electorales recogidas en el programa electoral de los populares. La joya de la corona será el inicio de las obras de soterramiento de la A5, que el alcalde ha anunciado comenzarán en 2024. Almeida señaló que desde el Consistorio “se han cansado de esperar al Gobierno de España”, en referencia a las negociaciones sobre la Operación Campamento entre el Ejecutivo nacional y el municipal.

Satisfacción en el equipo de Almeida tras aprobar sus primeros Presupuestos con mayoría absoluta. Foto: Ayuntamiento de Madrid

Pese a que la Navidad no ha traído la calma al Pleno de Cibeles, al menos al último del año, sí que ha aumentado la iluminación en las calles de la capital con más 6.600 cadenetas por la ciudad. También con el refuerzo de la seguridad en la zona centro, desde el encendido de las luces hasta el final de las celebraciones. Ya en el ecuador de la campaña, el Ayuntamiento hizo balance destacando la “ausencia de incidentes graves”, incluso los días que se utilizó el nivel negro para controlar los accesos a las calles en los alrededores de Sol.

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