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| Alejandro Chicharro fue paseado a hombros por el ruedo antes de salir por la Puerta Grande (Foto: Emilio Mendes) |
Colmenar, quién te ha visto y quién te ve. Lo que fue un ejemplo de tierra torista y afición exigente, a la que costaba mucho convencer para triunfar, hace tiempo que se ha convertido en un bochorno insufrible en todos los sentidos de la tauromaquia. Año tras año va descendiendo y parece que nunca toca fondo. De ahí que los triunfos no sean reales ni sirvan para nada, como el de Alejandro Chicharro, que salió a hombros tras cortar una oreja facilonga en cada enemigo, en este inicio de la feria.