El nuevo contrato de conservación de zonas verdes y viveros de Madrid contempla un aumento presupuestario y de medios humanos para garantizar la limpieza que los vecinos cuestionan en parques como el de la Gavia. El Ayuntamiento capitalino ha aprobado este jueves reservar una partida de 100 millones de euros anuales para el mantenimiento de espacios singulares como el parque del Retiro o la Casa de Campo, lo cual supone un incremento de 30 millones respecto a la asignación actual, ha señalado el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante.
Esto se traducirá en una ampliación del personal que presta este servicio, pasando de 979 trabajadores a 1.661. Se pondrá fin así a ocho años en los que no se obligaba a las empresas concesionarias a disponer de un mínimo en plantilla. Una de las principales novedades del pliego, que entrará en vigor el 1 de junio de 2023 si los plazos se cumplen, reside en la incorporación de 13 nuevas zonas verdes al contrato. Algunas se unen tras su reciente creación, otras se mantenían a parir de otros contratos y de otras se encargaban hasta ahora juntas de compensación.
En concreto, se añaden la Quinta de Torre Arias, pues su remodelación requiere más efectivos de los que dispone en la actualidad, el parque de la Gavia, las áreas ajardinadas de Plaza de España, el parque de la Atalayuela, la ampliación de Madrid Río (Aniceto Marinas) y la parcela del Bulevar Mahou Calderón. Asimismo, se integran las ampliaciones de la Cuña Verde y la Cuña Norte de O'Donnell, la del parque lineal del Manzanares sur, el parque de las Comunidades (Mercamadrid) y las zonas forestales del Bosque Metropolitano (el anillo verde de Villaverde, el Campo de las Naciones y la zona forestal de Butarque).
Todos ellos se suman a los 19 parques ya incluidos en el contrato: los jardines del Buen Retiro, el parque del Oeste, el Templo de Debod, Príncipe Pío, Quinta de Los Molinos, el parque de El Capricho de Alameda de Osuna, la Quinta de la Fuente del Berro, los jardines de Sabatini, los jardines de la Plaza de Oriente, el parque de la Dehesa de la Villa, el parque Juan Pablo II, el parque Juan Carlos I, el distrito C de Las Tablas, Madrid Río y el Palacio de Cristal de Arganzuela, el parque lineal del Manzanares, la Casa de Campo, el área forestal de Tres Cantos y Fuente Carrantona.
Como ya avanzara el Consistorio el año pasado, el nuevo contrato prevé la creación de retenes de guardia 24 horas que se movilizarán ante actuaciones urgentes. Estos equipos atenderán los avisos de intervención que les puedan solicitar los servicios técnicos municipales, los Bomberos, la Policía Municipal, el Selur o Server, entre otros. Este grupo, que estará operativo todos los días del año, lo compondrán al menos un técnico, un oficial de jardinería y otro de fontanería.
Las dinámicas de trabajo también se modifican y se incorporan turnos de tarde y fin de semana -hasta ahora solo había de mañana-, ha apuntado Carabante. Además, se obligará a las compañías que resulten adjudicatarias a que su flota de vehículos sea no contaminante en su mayoría, con bajo nivel de ruido y de nueva adquisición. También con carácter novedoso, se aplicará un modelo de sanidad vegetal que veta la utilización de productos químicos para herbicidas, abonados ni para el control de plagas, salvo casos excepcionales justificados. Tampoco se permitirá la plantación de especies declaradas exóticas e invasoras y se sustituirán las existentes por flora autóctona de forma paulatina.
Cierre del Retiro y otros parques históricos
Cuestionado por la posibilidad de repensar el protocolo de cierre del Retiro y otros parques históricos ante climatología adversa como pide la oposición, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad ha indicado que "no es una decisión política, sino púramente técnica y de seguridad". "Salvo que haya informes técnicos que avalen su flexibilización este Gobierno no lo va a hacer", ha advertido Borja Carabante, quien ha remarcado que el mayor porcentaje de ramas y árboles caídos se producen durante los días en los que se decreta la clausura de estos recintos.
No obstante, sí ha reconocido el concejal del PP que "es cierto que igual tenemos que hacer un esfuerzo por comunicar mejor", en referencia a los motivos por los que no se permite el acceso a estos espacios verdes ante episodios de fuertes rachas de viento o lluvia y en verano en jornadas de calor extremo. "Con condiciones adversas por altas temperaturas la gente entiende menos que se cierre, pero no solo hay riesgos cuando hay viento", ha apostillado.