Durante años, todo aquel paracuellense que quería acceder a la universidad tenía que pasar al menos dos años yendo y viniendo a
Madrid, Torrejón o incluso
Alcalá de Henares si no quería pagar por su educación. Albergar un instituto con bachillerato ha sido una reivindicación muy repetida por los padres del municipipo que, en
2015, encontró finalmente respuesta. El Gobierno de
Cristina Cifuentes tuvo que tragar con una enmienda respaldada por toda la oposición que requería la inclusión en las cuentas para este año de este centro junto a otros repartidos por la región.
Sin embargo, hoy por hoy,
el solar triangular que se extiende en el sector 4 de Miramadrid -entre las calles Océano Atlántico, Río Tormes y Mar Cantábrico- sigue siendo un páramo y poco más. Algunas voces empiezan a sospechar que no dará tiempo a tenerlo listo para el próximo curso, como en principio se esperaba. De hecho, fuentes municipales confirman que ya han recibido el proyecto, pero que, de momento, no hay ni rastro de su licitación en el
Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM).El gobierno regional se ha comprometido con el Ayuntamiento en una reunión celebrada en
octubre a la que asistió el alcalde,
Javier Cuesta, a que el instituto estará disponible para el próximo septiembre y que las obras comenzarán a comienzos de 2017.
"Harto improbable"El proyecto, elaborado por
Castro y Cardo Arquitectos, incluye la primera fase del centro, donde irían nueve aulas para bachillerato más seis específicas, áreas administrativas y una pista
polideportiva. Además del Consistorio,
AENA y el
Ministerio de Defensa tienen que dar su visto bueno por su ubicación próxima al aeropuerto de
Barajas.
Contando con los plazos de construcción que tiene la Comunidad, las familias ven "harto improbable" que nada de esto entre en funcionamiento el próximo septiembre y
se preguntan cómo van a poder hacer una reserva de plaza en primavera. Las familias de Paracuellos recelan también de que la solución provisional de los
barracones sea siquiera una alternativa sobre la mesa, según las asociaciones de padres.
Además, creen que solo dará tiempo a poner en marcha
dos aulas de las nueve prometidas. El futuro centro, a su juicio, "nacería pequeño", limitado a ciencias y a letras, y no podría dar cabida a todos los alumnos que van a terminar la ESO, entre los que están los estudiantes del actual IES
Adolfo Suarez y los de los colegios
Miramadrid y Antamira.Colegio con nombre de matemáticaPero más allá del instituto, las preocupaciones también se centran en la educación infantil y primaria. El nuevo colegio prometido por la Comunidad, que se llamará
Andrea Casamayor en honor a la matemática zaragozana del
siglo XVIII, está algo más avanzado, pero los temores por parte de los padres son similares. Muchos mantienen las suspicacias, pero lo cierto es que la
Consejería de Educación ya lo ha constituido jurídicamente y la piqueta ha llegado a su sitio.
Según el Ejecutivo regional, el centro albergará nueve unidades de infantil más una sala de usos múltiples y el comedor. La edificación fue adjudicada en agosto a Obras Conedavi y se materializará en una parcela que mira a la avenida
Juan Pablo II. Lo que está por ver es si se abren todas las líneas para el próximo curso. Y, ahí, nada derriba los temores.