Los detenidos habrían llegado a explotar a un total de 185 personas, 44 de las cuales serían víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación laboral y 75 habrían contraído deudas con las organización a través de préstamos usureros. Además, un total de 45 personas habrían sido explotadas sexualmente y aparecen en vídeos de contenido sexual intervenidos en la operación.
La organización proporcionaba billetes y documentación a las mujeres para entrar de forma fraudulenta a España como turistas a cambio de contraer una deuda que las víctimas avalaban con sus únicas posesiones, incluida su vivienda, y que, según la Policía, "se incrementaba progresivamente hasta hacerse en ocasiones imposible de pagar". A partir del octavo mes alcanzaba un interés del 10 por ciento mensual.
"Dicha situación obligó a algunas de las víctimas a mantener relaciones sexuales con el cabecilla de la organización, quien a cambio prometía rebajar su deuda", explican los responsables de la operación policial.
Además, los encuentros eran presuntamente grabados por los detenidos, de forma que las mujeres que accedían a mantener relaciones sexuales a cambio de una reducción de la deuda después eran amenazadas con la publicación de los vídeos si no pagaban "lo que debían".
Las mujeres víctimas de la organización eran obligadas a vivir en inmuebles alquilados por los cabecillas y por los que pagaban 70 euros semanales. Convivían compartiendo habitación con varias personas "en unas deplorables condiciones higiénicas y de hacinamiento", que además hacían que su deuda "se incrementara continuamente".