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Luis Mariano de Larra (Dramaturgo, 1830-1901)
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(Foto: Antonio Castro)

Luis Mariano de Larra (Dramaturgo, 1830-1901)

lunes 23 de noviembre de 2020, 18:02h

El romántico Mariano José de Larra, a pesar de haberse pegado un tiro cuando solo tenía 28 años, dejó tres hijos de su desgraciado matrimonio con Josefa Wetoret. Los tres vástagos se hicieron su propio hueco en la pequeña historia de España. Adela fue amante del rey Amadeo de Saboya, Baldomera se dedicó a la banca y practicó la estafa piramidal, por lo que fue encarcelada aunque acabó sus días en Argentina. El hijo varón, Luis Mariano, siguió la estela del padre en el periodismo y también fue un dramaturgo de éxito.

La tumba de Luis Mariano de Larra y Wetoret está en el cementerio de Santa María, muy cerca de las de Emilio Mario y Fernández Caballero. Es un sepulcro sencillo que tiene como único elemento artístico el fuste de una columna a la que abrazan una banda y unas ramas de laurel. El nombre del escritor es el primero que figura en la lápida y debajo la fecha de su muerte: 20 de febrero de 1901. Allí también están enterrados su esposa, Cristina Ossorio y Romero, sus hijos Luis y Mariano de Larra y Ossorio, y Ángel de Larra y Cerezo. Salvo este último, el resto de las personas tuvo relación con el teatro en las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX.

Ángel de Larra y Cerezo fue un reputado médico militar, escritor y periodista. No he podido averiguar qué grado de parentesco tenía con los Larra.

Luis Mariano de Larra, nacido en Madrid el 17 de diciembre de 1830, se graduó como bachiller en el Instituto San Isidro en 1846 y un año más tarde comenzaba a trabajar en La Gaceta de Madrid. Dejó el empleo estable para dedicarse exclusivamente a la escritura, aunque acabó siendo el director del Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual, dependiente del Ministerio de Instrucción pública.

El éxito que le llegó temprano en el mundo teatral le creó enemigos, que le apodaron ‘Larra el malo’, pretendiendo señalar la superioridad de su padre. Con solo diecinueve años estrenó en el teatro del Instituto, que estaba en la actual calle de Vélez de Guevara, una obra corta titulada El toro y el tigre. Era el 2 de junio de 1849. Durante cuarenta años fue uno de los dramaturgos punteros, tanto en la comedia y el sainete como en la zarzuela. Para este género escribió algunos libretos que todavía hoy están en repertorio: Chorizos y Polacos y El barberillo de Lavapiés. Esta última es una de las mejores con escenarios y personajes madrileños. Pero en el catálogo de sus obras figuran otras cuarenta zarzuelas, cincuenta y seis comedias y cuatro novelas. Lo cierto es que su producción dramática está totalmente olvidada desde hace décadas. Gozó de reconocido prestigio como director de escena, aunque esa figura todavía no se reconocía como tal entonces. Esa facultad provocó que fuera designado director artístico del teatro Español, cargo que desempeñó durante dos temporadas. Logró una economía saneada que le permitió adquirir una buena propiedad, Bella Vista, en la localidad de Valdemoro, donde pasó mucho tiempo y donde también se refugiaban sus descendientes.

Luis Mariano contrajo matrimonio en 1856 con la actriz Cristina Ossorio. Era esta hermana de Fernando y Manuel, e hijos todos de la pareja de comediantes formada por Manuel Ossorio y María Romero. Cristina nació en Jerez de la Frontera el 24 de enero de 1834 y murió en Madrid el 6 de enero de 1921. La entrada de Luis Mariano en el mundo teatral propició conocer a su esposa cuando trabajaba en el teatro del Príncipe. El matrimonio tuvo tres hijos: Mariano, María y Luis. Falleció a consecuencia de una angina de pecho el 20 de febrero de 1901.

Mariano, el primogénito, nació el 15 de agosto de 1858 y acabaría convirtiéndose en uno de los graciosos imprescindibles en el teatro español. La suya fue una vocación tardía porque, tras trabajar como periodista en La Época, debutó en el teatro de La Comedia el año 1883 con la comedia Las dos joyas de la casa, que también había escrito. Esto publicó La Iberia (26-9-1883) en su debut:

Si Fígaro, al escribir su famosa sátira Quiero ser cómico, hubiese podido presumir que andando el tiempo había de asaltarle a uno de sus descendientes el deseo de pisar las tablas, quizás hubiera dulcificado las censuras que dirigió contra el actor en particular y contra la clase en general.

Mariano ya había probado suerte como autor en el mismo escenario con el sainete ¡Fuera caretas!, y escribiría algunos más aunque se le recuerda solo como actor. Durante once temporadas, en la última década del siglo XIX, fue uno de los puntales de la compañía del Lara junto a leyendas como Balbina Valverde o Rosario Pino. Después, para aprovechar su popularidad, formó compañía con Juan Balaguer y Concha Catalá. Con ellos se fue una temporada a América y en Cuba fue nombrado director del Conservatorio de Declamación de La Habana. De regreso a España residió algún tiempo en Barcelona, actuando en los teatros Poliorama y Romea. Murió en la finca familiar de Valdemoro el 7 de octubre de 1926.

Su otro hijo, Luis, nacido el 31 de mayo de 1863, también fue escritor. Dedicó una buena parte de su producción a la pareja Loreto-Chicote, a la entregó una treintena de obras del conocido como género chico. Entre ellas La trapera, El monaguillo de las Descalzas, La misa del Gallo o La moza de las mulas. Llegó a estrenar cien comedias. Murió con solo cincuenta y dos años el 19 de mayo de 1914, achacándose el óbito a una tisis de laringe. Su hijo Carlos ejerció el periodismo como casi todos sus antecesores.

Recordamos que el patriarca, Mariano José de Larra, está enterrado en el panteón de hombres ilustres de San Justo. Allí fueron trasladados sus restos desde el de San Nicolás, aunque su primera tumba estuvo en el cementerio general del Norte, en la puerta de Fuencarral.

Luis Mariano de Larra

Cementerio Sacramental de Santa María

Patio de la Concepción, sección segunda

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