www.madridiario.es
Casa rural de propiedad municipal de Cenicientos.
Ampliar
Casa rural de propiedad municipal de Cenicientos. (Foto: Kike Rincón)

El turismo rural madrileño se desinfla y fía al puente de Todos los Santos salvar el otoño

martes 20 de octubre de 2020, 07:36h

La Comunidad de Madrid se situó este verano entre los cinco destinos más elegidos para practicar turismo rural en España. La Sierra madrileña y otros núcleos municipales con especial atractivo natural o de ocio se revalorizaron como destinos seguros y colgaron el cartel de 'no hay billetes' en sus alojamientos. Sin embargo, desde mediados de septiembre se ha registrado un desplome en las visitas que tocó fondo el pasado Puente del Pilar, cuando se registró una ínfima ocupación del 13 por ciento de media, según el portal EscapadaRural.com. El cierre perimetral de la capital ha dejado a los pueblos madrileños sin sus clientes habituales y salvar la temporada de otoño pasa por remontar el número de reservas en el puente de Todos los Santos o en el de diciembre.

"Teníamos una previsión muy buena, pero la realidad no lo fue tanto porque hubo muchas cancelaciones en el último momento", relata a Madridiario Gustavo Nash, presidente de la Asociación de Empresarios de la Sierra Norte de Madrid (Atusima). En esta zona, la ocupación fue superior a la media de la autonomía, con un promedio "del 75 por ciento" de las plazas ocupadas frente al cien por cien de años anteriores. No obstante, en muchos casos la estancia se redujo a dos noches en lugar de las tres ordinarias en esta época del año.

Los residentes en el área metropolitana de Madrid constituyen el principal nicho de turistas de las áreas rurales regionales y las restricciones a la movilidad que pesan sobre estos municipios han hecho mella en las cajas de sus establecimientos. Además, Nash también apunta hacia la merma de los visitantes de otras comunidades por "los datos de casos de coronavirus que se están dando". Pese a que la incidencia del virus no es muy significativa en la Sierra, el presidente de Atusima cree que se trata a toda la Comunidad "como apestados".

Tal como señala, el descenso en el turismo comenzó a notarse "por el 15 de septiembre", fecha en la que los clientes suelen planificar sus viajes para octubre y noviembre. "Apenas se registraron reservas anticipadas", comenta. Con las limitaciones en vigor llegaron las anulaciones y la ocupación de media en la Comunidad de Madrid se quedó en un 13%, muy lejos del 46% del conjunto nacional. La Comunidad Valenciana lideró el ranking con un 76%, seguida de regiones interiores como Aragón (73%) y Navarra (66%). Cerrando la lista, Galicia (34%), Asturias (30%) y Madrid (13%), según cifras de EscapadaRural.com.

Confianza en los próximos puentes

Desde la Asociación de Empresarios de la Sierra Norte de Madrid indican que el próximo puente de Todos los Santos "pinta mejor", pero dependerá, en todo caso, de las restricciones que se impongan entonces. Por su parte, Empar Baños, como portavoz de EscapadaRural.com, traslada un pronóstico menos optimista. "Es complicado que pueda destacar al caer el día 1 en fin de semana", explica. De hecho, solo la Comunidad de Madrid, Asturias, Aragón, Andalucía, Extremadura y Castilla y León han trasladado la festividad al lunes día 2, reduciendo las opciones de acoger clientes de fuera de la región.

Por el contrario, sí confía en que el puente de diciembre suponga una recuperación del turismo rural. Como recuerda, Madrid se erigió en 2019 como el segundo destino preferido en estas fechas con una ocupación del 79%, nueve puntos por encima de la estatal. Los precios jugarán un papel importante en este aspecto para posicionar a los pueblos madrileños no solo como un enclave seguro, sino asequible en tiempos de crisis.

Gustavo Nash incide en que, en general, los precios "se han mantenido" desde el verano hasta ahora, a excepción de algunos alojamientos que han introducido una "tasa Covid" para asumir los costes extra que esta nueva circunstancia implica. Asimismo, aclara que en invierno siempre se incrementa la cuantía de las reservas por los gastos de calefacción y recuerda que en Navidad y Nochevieja los importes "son diferentes".

Por su parte, Empar Baños constata que se ha producido un aumento de precios del 14,5 por ciento desde el periodo estival hasta el Puente del Pilar. Mientras la media en la Comunidad era de 25,5 euros por persona y noche las primeras semanas de agosto, a mediados de octubre se ha incrementado hasta los 29,2 euros. Esto supone que el importe de las pernoctaciones en Madrid es ligeramente mayor al de la media nacional, con 23,9 euros en agosto y 24,7 euros en El Pilar.

Sin embargo, esta elevación de precios no ha sido generalizada. Según los datos del Observatorio del Turismo Rural 2020, recabados en septiembre, un 55 por ciento de los propietarios encuestados se decantaron por no cambiar las tarifas, mientras que un 15 por ciento afirmaba que los modificaría al alza y el 30 por ciento restante a la baja. "La subida de unos pocos repercute de una manera importante en esta media, aunque la tendencia general no es apostar por subir los precios de las casas", matiza Baños.

Lo que sí ha experimentado un incremento son las preguntas por la posibilidad de realizar cancelaciones gratuitas, una cuestión derivada de la situación de incertidumbre actual respecto a las medidas para frenar la expansión del coronavirus. "Con la excusa de la pandemia, muchos intentan imponer condiciones inasumibles como pagar cuando lleguen", se queja el presidente de Atusima. En todo caso, hace hincapié en la buena voluntad exhibida por las empresas, que permiten cambiar fechas o devolver el importe si se justifica causa mayor, como vivir en una zona confinada o certificar un positivo por Covid-19.

Las empresas de ocio se resienten

El descenso del turismo rural en la región madrileña no solo afecta a los propietarios de casas rurales y otros establecimientos hoteleros, sino a todo el tejido de ocio y restauración asociado. José Antonio Peñaranda, dueño de Navalmedio Naturaleza, explica que en el Puente del Pilar "se mantuvo la misma tendencia que se da desde finales del verano", es decir, "un 20 por ciento de lo que debería ser habitual" en esta época del año.

El empresario sufrió "muchas cancelaciones" entonces y cree que la situación no ofrece visos de mejorar a corto plazo. "No tenemos capacidad por las limitaciones", cuenta. Entre estas, cita la reducción del número de integrantes por grupo en las actividades. En verano podían juntar a un máximo de 25 personas para propuestas como rutas de senderismo nocturnas para ver las perseidas, pero ahora no pueden reunir a más de nueve junto con un guía.

Según comenta, también se ha producido un cambio en el perfil de los usuarios, pues mientras antes predominaban los grupos de amigos, "ahora están funcionando los familiares". El cliente empresa desapareció en marzo, añade, y los colegios, otros de sus potenciales consumidores, "ni están ni se les espera".

Además, añade otro hándicap al difícil contexto actual al asegurar que varios ayuntamientos de la Sierra de Guadarrama están obstaculizando la llegada de visitantes con "prohibiciones expresas". "Algunos están haciendo lo imposible por que no vaya nadie a sus municipios", se queja. Así, no entiende por qué se están "cortando accesos a espacios naturales", como ha sucedido con el cierre del acceso al parking de La Barranca por parte de Navacerrada.

A pesar de las circunstancias, Navalmedio Naturaleza continúa con su oferta otoñal de actividades al aire libre, que se centra en salidas de iniciación a la micología, observación de la berrea del ciervo y la ronca del gamo y senderismo de interpretación a demanda para familias acompañadas por guías acreditados del Parque Nacional.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios