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La tercera ola y las restricciones ahogan el Rastro
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(Foto: El Rastro Punto Es)

La tercera ola y las restricciones ahogan el Rastro

domingo 28 de febrero de 2021, 09:17h

Para todo madrileño o turista que haya visitado la capital, las palabras vintage, aperitivo y domingo evocan el Rastro. Ubicado en el barrio de la Latina, se ha convertido en una de las citas imprescindibles si se visita la ciudad un domingo o un festivo. Tras casi ocho meses cerrado por la crisis sanitaria del coronavirus, este emblemático mercado volvió a instalar sus puestos ambulantes el pasado noviembre con todas las medidas de seguridad requeridas para ello. Sin embargo, la situación económica que atraviesan ahora muchos de sus comerciantes "está muy dañada, la mayoría están endeudados”, asegura la vicepresidenta y portavoz de la asociación 'El Rastro Punto Es', Mayka Torralbo.

Después de seis meses de negociaciones y 28 reivindicaciones, el Rastro reabrió bajo estrictas medidas de seguridad: solo el 50 por ciento de sus puestos cada semana, ocupando únicamente la calzada de las calles y con una reducción de su aforo que fija un máximo de 2.702 personas. A estas medidas se suman las restricciones de movilidad que han hecho mermar el flujo de clientes, pues como asegura Manolo González, presidente de la Asociación de Comerciantes Nuevo Rastro Madrid, “tno hay turistas, como mucho puede haber alguno joven que va a tomar una caña, pero no va a comprar antigüedad ni objetos de colecciones”.

Cuando los comerciantes desmontaron sus tenderetes el 8 de marzo del pasado año, ninguno de ellos podía imaginar la situación a la que ahora se enfrentan con la desaparición del turismo internacional, que suponía una buena parte del porcentaje de clientes del mercado. Según relatan, la situación tampoco mejora con el turismo nacional pues “prácticamente tampoco viene por las restricciones de movilidad entre ciudades o provincias”, ha asegurado Manolo González.

No obstante, los madrileños son la pieza clave para que estos comerciantes sigan manteniendo sus puestos abiertos cada domingo. Así lo ha asegurado Mayka Torralbo, que agradece "el grandísimo apoyo por parte de estos. Siempre vienen al Rastro con muchas palabras de ánimo y cariño, de hecho, ellos firmaron nuestras peticiones de apertura con las medidas sanitarias que habíamos planteado desde junio", afirma. La respuesta que han tenido por parte de todo ellos ha sido "increíble" y destaca "su solidaridad con nuestra lucha todo este tiempo".

Estas restricciones de movilidad unidas a las reducciones de aforo han provocado “un 90 por ciento de pérdidas, una venta de un establecimiento medio en 2019 podía estar en torno a los 25.000 euros y este año no llega a los 4.000”, ha lamentado el presidente de la Asociación de Comerciantes Nuevo Rastro.

La vicepresidenta de la asociación 'El Rastro Punto Es' también da constancia de ello, "la reducción de las ventas es clara, están sobre el 25 por ciento de lo que se vendía antes de la pandemia", asegura. Son alrededor de 1.000 familias las que se encuentran detrás de estos puestos, los cuales han "hecho muchísimo sacrificio, hay muchísimos comerciantes que han sido desahuciados durante estos meses, muchos de ellos en la filas del hambre y no estamos recibiendo ningún tipo de ayuda", denuncia Mayka.

La falta de ayudas a la que hace referencia se debe a que durante todos estos meses de cierre “únicamente el Ayuntamiento ha eximido a los vendedores ambulantes de pagar este año la tasa, que son como 250 euros anuales”. Una medida que consideran insuficiente ya que los comerciantes habían solicitado la reducción del IVI por el cese en su actividad, pero “de momento no tenemos ninguna contestación”, ha denunciado Manolo González.

Además de cerrar durante los meses posteriores al confinamiento, los comerciantes se vieron obligados a cerrar dos semanas tras la borrasca ‘Filomena’ debido a los daños ocasionados por esta y "tampoco hemos recibido ningún tipo de ayuda por este cierre", asegura la portavoz del 'El Rastro Punto Es'.

"Muchos comerciantes han sido desahuciados durante estos meses"

Las únicas ayudas de las que se han podido beneficiar son las gubernamentales pero solo “aquellas personas que han visto reducidas sus ventas en un 75%”. Según explica González, “casi todo el mundo ha recibido dichas ayudas” lo que se traduce que en la gran mayoría de comerciantes han reducido al menos en un 75% sus pérdidas, ya que era requisito indispensable para recibirlas, "e incluso los casos que yo conozco han caído en un 90 o 95%", asegura el González.

Las relaciones con el Ayuntamiento de Madrid no fueron sencillas desde el inicio de las negociaciones. "El Rastro abrió el 22 de noviembre, pero no con todas las condiciones que hubiéramos querido, ya que nosotros solicitabamos que hicieran un aforo conjunto de todo el espacio del Rastro. De ese modo, se hubiera necesitado muchas menos vayas y policía municipal, pero se ha hecho una delimitación del espacio, poniendo exclusivamente los puestos en las calzadas y echándonos de muchas calles emblemáticas", ha apostillado Mayka, haciendo referencia a la calle de los Pintores y la de los Pájaros.

En este sentido, la portavoz asegura que a día de hoy tampoco sienten el apoyo por parte del Ayuntamiento, para abordar cualquier cuestión "tardan en contestar o no contestan, nos gustaría que la relación fuera un poco más fluida", asegura.

Asimismo, existe otra reclamación que desde la entidad hacen al Consistorio y está relacionada con Madrid Central. Según relatan, muchos de sus vehículos (camionetas primordialmente) no tienen distintivo ambiental por lo que no pueden pasar a cargar y descargar. La situación económica “compleja” que atraviesan hace que “no podemos renovar nuestros vehículos y por ello, entendemos que desde el Consistorio deben hacer algo para que nos permitan entrar a nuestros camiones únicamente los domingos para cargar y descargar", reclama la portavoz.

Desde estas asociaciones animan a los residentes en Madrid a seguir disfrutando del "emblema de la ciudad". Las medidas de seguridad higiénico sanitarias - geles hidroalcohólicos, aforo, distancia de seguridad, carteles, etc. - están siendo estrictamente cumplimentadas por los tenderos con un único objetivo, que el Rastro no deje de latir cada domingo en el corazón de Madrid.

Seis meses entre manifestaciones y propuestas

Durante todos los meses de cierre, los vendedores del Rastro se han manifestado hasta el veintiocho ocasiones para pedir al Ayuntamiento de Madrid la reapertura del mercado. A pesar de que el 20 de mayo se levantó la suspensión del funcionamiento de los mercadillos, El Rastro fue el protagonista de un largo enfrentamiento entre los comerciantes y la Junta de Distrito por la ubicación y los puestos o aforo permitido.

Según relata la vicepresidenta y portavoz de la asociación 'El Rastro Punto Es', la propuesta del Ayuntamiento desde un inicio era hacer una reestructuración total y absoluta del Rastro, “donde no se iba a reconocer”, asegura. Ellos pretendían hacer mercadillos aislados, habían eliminado todos los puestos de la Plaza de Cascorro, de Curtidores, que el balizamiento y el control del aforo lo hiciéramos los vendedores, cuando eso es una competencia municipal.

Durante todo este tiempo se llevaron a cabo reuniones, en la que se realizaron seis propuestas de reapertura del Rastro. Finalmente, el 5 de noviembre fue cuando el equipo municipal les envió un documento de reapertura, que fue sometido a votación por el colectivo. Tras varios días de votaciones, el 13 de noviembre llegaron a un acuerdo ambas partes en el que, entre otras cosas, se recogía el compromiso del concejal presidente del Distrito de que una vez finalizara la crisis sanitaria, el Rastro volvería a las condiciones anteriores a la pandemia.

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