Cuando cae el sol en Madrid, numerosas sillas se alinean frente a dos grandes pantallas en el Parque de la Bombilla. Parejas, grupos de amigos o familias se preparan para una noche de cine al aire libre gracias a la iniciativa Fescinal, que lleva 41 veranos fiel a su cita con los cinéfilos en el distrito de Moncloa-Aravaca.
Como personas vinculadas ya al mundo del cine, Jorge Lluesma y Rita Sonlleva fueron los artífices de este proyecto en sus inicios. “Mis padres, que por entonces organizaban un festival internacional de cine en Madrid, fueron los encargados de poner en marcha esta idea de cine al aire libre”, ha comentado David Lluesma, gerente actual de Fescinal. Tras una petición del ex regidor, Enrique Tierno Galván, que pretendía enmarcar esta idea dentro de la programación de los Veranos de la Villa, este matrimonio se puso manos a la obra.
En sus comienzos, el festival plantó su sede en La Chopera del Retiro; sin embargo, desde hace 31 años, se consideró reubicar este proyecto entre el río y Ciudad Universitaria, en el Parque de la Bombilla. Allí, durante más de dos meses cada verano, se proyectan más de 100 títulos distintos, repartidos en dos pantallas que funcionan de forma simultánea, un programa doble que "nos da esa versatilidad de poner todo tipo de cine”, comenta David Lluesma, a quien le parece una gran ventaja, pues permite ofrecer cine para todos los gustos: desde películas familiares hasta joyas de autor, pasando por clásicos restaurados, películas mudas con música en directo, coloquios con directores o sesiones con DJs y monólogos.
En este sentido, Fescinal realiza una labor que va mucho más allá de la proyección de películas al aire libre. Desde sus orígenes, ha apostado por formatos innovadores, como los maratones cinematográficos de los años 80 y 90, tres películas seguidas hasta el amanecer que han permitido, por ejemplo, disfrutar casi de manera ininterrumpida de la trilogía de El Padrino. “Peculiaridades” que les permiten ser un cine de verano diferente y llamarlo festival.
Esa visión ha permitido que el público sea “vintage” y se mantenga fiel durante más de cuatro décadas. “Hay familias que vienen desde hace 30 años. Algunos traen a sus hijos, otros a sus nietos", ha apostillado el director de Fescinal. La tradición convierte a este cine de verano en un lugar de encuentro entre generaciones. “La gente viene porque tiene esa nostalgia hacia los cines de verano, cuando eran pequeños iban a los cines de verano y ahora traen a sus hijos para enseñarles lo que es”, ha trasladado a Madridiario.
El perfil del público ha cambiado con los años. En los años 80, el cine de verano era una de las pocas formas de acceder a películas fuera de las salas comerciales o la televisión pública, “quien tenía un vídeo era Dios”. En la actualidad, la exposición de plataformas como Netflix o Disney+ han transformado por completo los hábitos de consumo. “Antes, repetir Indiana Jones ocho años seguidos funcionaba. Ahora, la gente ya la ha visto en casa mil veces”, apunta Lluesma, asegurando que deben ser muy cautelosos con la programación.
"Quien tenía un vídeo era Dios"
Otra de las claves de su negocio, es “ver cine acompañado”. “Una comedia no es igual si te ríes solo en casa que si compartes las carcajadas con 300 personas. Lo mismo con el miedo o la emoción”, ha explicado el responsable de Fescinal.
Pese a las dificultades que ha atravesado el sector (desde la pandemia hasta la competencia generada por las plataformas), David se mantiene optimista: “No nos queda otra". El reto, ha admitido, está en la convivencia entre salas y plataformas. “La industria tiene que ordenar mejor los tiempos. Hay películas que tardan un año en llegar al streaming y otras que se estrenan en cines y en plataformas a la vez. Eso confunde al público. Hay que crear una lógica clara”, manifiesta.
Una programación ambiciosa
La programación de este mes de julio da buena muestra del equilibrio que Fescinal ha alcanzado entre cine comercial, propuestas de autor, cine familiar, patrimonio cinematográfico y nuevas formas de narrar.
Los lunes y algunos martes están dedicados al cine independiente, de autor y en versión original. Títulos como Parthenope, La trama fenicia, Aún estoy aquí o La sustancia permiten a los cinéfilos más exigentes disfrutar de propuestas arriesgadas y narrativas alternativas.
Los martes restantes, el festival sube la temperatura con su aclamado Cine Caliente, una colaboración con La Juan Gallery que combina proyección, performance, música y humor. Películas como Sexo en Nueva York, Perdona, bonita, pero Lucas me quería a mí o Un chihuahua en Beverly Hills son comentadas en directo por celebridades como Soy una pringada, Alba Carrillo o Nerea Pérez de las Heras, en un espectáculo irreverente y lleno de sorpresas, acompañado por DJs como Lúa Gándara, Feldene Medicada o Rev Silver.
Los miércoles están reservados al cine español, con proyecciones seguidas de coloquios con directores, intérpretes, guionistas y productores. Este julio, el público podrá disfrutar de títulos como Wolfgang, Sirat, Lo carga el diablo, La buena suerte o Un funeral de muerte y conversar con sus creadores al terminar la sesión.
Los jueves se visten de nostalgia. Vuelven Los clásicos de Rita, el ciclo ideado por la cofundadora del festival, con películas míticas como ET, el extraterrestre o Taxi Driver. Además, Fescinal recupera el cine mudo con música en directo: en julio se proyectarán joyas como Siete ocasiones de Buster Keaton o The Freshman de Harold Lloyd, con bandas sonoras interpretadas en vivo por pianistas o grupos musicales. Una experiencia única que nos transporta a los orígenes del séptimo arte.
El 20 de julio, además, se celebrará un homenaje muy especial a Airbag, clásico de la comedia española, con la presencia de su director, Juanma Bajo Ulloa. Una oportunidad de oro para revivir esta película gamberra y dialogar con uno de los autores más provocadores del cine nacional.
Los fines de semana son terreno de taquillazos y cine familiar. Títulos como Lilo & Stitch, Elio, Superman, Jurassic World: El renacer o el documental F1 aseguran sesiones para todos los gustos y edades. Gracias a las dos pantallas, se puede combinar la proyección de películas para adultos con otras infantiles, permitiendo que toda la familia disfrute de la noche a su manera.
Otros opciones de cines de verano en la capital
- La Estival, ubicada en la Plaza de España, que combina cine al aire libre con música en directo, monólogos, mercadillo y una experiencia sonora personalizada mediante auriculares inalámbricos. Estará en funcionamiento del 12 de julio al 14 de septiembre y ofrece la posibilidad de ver películas en versión original o dobladas.
- CinePlaza, en el espacio cultural Matadero Madrid, en la Plaza de Legazpi, donde se proyecta cine independiente y de autor en un entorno industrial único; se puede disfrutar del 3 al 27 de julio, de jueves a domingo a las 22:15.
- Cibeles de Cine, situado en la espectacular Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, donde se combina cine comercial, de autor y clásicos con una cuidada puesta en escena, zona de bar y opción de auriculares para una experiencia más inmersiva; estará disponible del 26 de junio al 11 de septiembre, con entradas a partir de 6 €.
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Veranos en el Parque, en el Parque de Santander, en el distrito de
Chamberí, ofrece cine gratuito al aire libre con una selección de películas recientes y premiadas, los miércoles del 2 de julio al 6 de agosto a las 22:00.