Pocas son las personas que desconocen se qué se trata un escape room. Este juego de estrategia y misterio en formato activo ha llegado para quedarse. Pero actualmente el escape room original dista mucho de lo que podemos encontrar y es tal el abanico de posibilidades, con cientos de temáticas y de formatos -más allá de la pequeña habitación-, que las opciones de este tipo de ocio llegan a todos los públicos.
El origen de este juego no está del todo consensuado: algunos aseguran que surgió en Centro-Europa en los años 2007 o 2008. Desde Parapark, pioneros de este negocio en España, afirman que el auténtico escape room, “tal y como lo conocemos, nació en Budapest (Hungría) de la mano de Attila Gyurkovics en 2011, cuando Attila buscaba una salida a todos los edificios abandonados existentes en Budapest -los conocidos como ‘ruin bars’-. De ahí le surgió la idea de dar vida a estos edificios abandonados a la vez que unía su otra gran pasión, los videojuegos antiguos analógicos”. Sin embargo, para algunos se remonta incluso a 2008 en Japón, de la mano del emprendedor Takao Kato. Fechas aparte, lo cierto es que etos juegos coinciden en el modo de juego: encerrarse en una habitación y tratar salir de ella en el tiempo de una hora. Y para escapar se deben suprar juegos de ingenio y enigmas. "Los primeros escapes rooms consistían en abrir candados y hacer puzzles sin más”, asegura la actriz Virginia Rodríguez, socia fundadora de El Secreto de Madrid.

Pero como con todo, cualquier idea novedosa evoluciona y avanza hacia otras ideas. De esta forma, los primeros escapes rooms se fueron desarrollando poco a poco conforme los usuarios demandaban más. Según Virginia, “lo que empieza siendo abrir un candado y hacer un puzzle, acaba llevando a otra cosa: una pista te lleva a una llave, y esta llave te lleva a este cofre… Todo empieza a tener un poquito más de historia. Tienes que conseguir un objetivo y todo tiene un sentido”. Historias que han implicado también un “cambio brutal en los escenarios donde tienen lugar, pues con el paso de los años se ha evolucionado de una sala sin apenas decorar a salas totalmente ambientadas”, explican desde Outfinders Escapes Room.
Primera sala en Madrid
Los primeros escapes rooms llegaron a Barcelona en 2012 y un año después aterrizaron en Madrid. Los primeros de la Comunidad se concentraban en el centro de la capital, como Parapark Madrid. Aunque su cofundadora reconoce sincera que “no es ni más ni menos que una búsqueda del tesoro de toda la vida, lo cierto es que la genialidad que tuvo Attila Gyurkovics fue el lograr este tipo de juegos para adultos y adaptándolo al nivel intelectual de personas adultas”.
Este primer juego de escapismo desembarcó en Madrid con la ilusión de poner en marcha un tipo de ocio nunca visto: "Conocimos en Hungría a Gyurkovics y fue tal la sensación al acabar el juego de volver a ser niños, de euforia, que vimos que en España no existía esto”. Con el apoyo del inventor húngaro fundaron la sala de Barcelona y, un año después, la de Madrid.


Esta empresa pionera en la capital es la misma que se inició hace ya una década en Budapest: "Había una falta de opciones en cuanto a ocio de cooperación: o era un ocio muy pasivo, de sentarte y ver un espectáculo y tú no tenías que hacer nada, o era demasiado competitivo entre la gente, como el paintball. De ahí nos surgió la idea, de montar algo para cooperar con los amigos, además de ser para todos los públicos”, añade.
" Un escape street por las calles al aire libre, una nueva forma de turismo"
Al ser preguntados por el auge de este juego, la fundadora recalca que el primer año estaban ellos solos, pero el segundo año ya existían siete salas -tenían incluso un grupo de Whatsapp para hablar y aunar sinergias entre ellos- y en el tercer y cuarto año se produjo el “boom” hasta alcanzar la severa cifra de 200-250 salas en todo Madrid.
Un escape room para cada tipo de persona
Las temáticas son tan diversas: misterio, aventuras, miedo, Egipto, años 80, zombis en la capital, química, espías, la Guerra Civil o la Guerra Fría… Sin embargo, desde Parapark reconocen que ellos se han mantenido fieles al origen húngaro del juego y a las historias y enigmas de su inventor, ofreciendo dos modalidades: en salas de escape (siete u ocho historias) o a domicilio (con dos opciones de juego).

Otra modalidad que pueden encontrar en Madrid es la que ofrece Enigmatium: el primer restaurante con escape room. Ofrecen una cena, comida o merienda con un juego de escape room. Y todo se desarrolla en la misma sala. Los usuarios reservan la partida pero no saben la ubicación exacta, únicamente que se encuentra cerca de la Puerta del Sol. Para poder averiguar la dirección, deberán resolver el primer enigma, el cual se les hace llegar solo tres días antes en un correo y con un WhatsApp. Con el enigma se les dará el punto exacto y los jugadores ya pueden confirmar.
Tras llegar, les recibe un actor, el cual les acompañará el resto de la velada, siendo una parte esencial de la historia y no un mero introductor del juego. Suelen ser los juegos más socorridos para aquellas celebraciones más originales o especiales, como cumpleaños, 'team buildings' o hasta pedidas de mano.En este singular restaurante existen dos modalidades de juego: 'El Refugio', dirigido a principiantes, y 'La vuelta al mundo', una opción para expertos. Además, en su afán por seguir innovando, Nacho Méndez, propietario de Enigmatium, explica que también cuentan con una página donde ofrecen experiencias a domicilio, con una versión para niños entre 6 y 12 años, el de 'Las Perlas Mágicas', y otra para adultos, 'Salvemos al profesor Nuremberg', un profesor con un artefacto explosivo en un chaleco bomba adherido a su cuerpo.

Pero si hay una cosa que ha quedado clara es que estos juegos destacan en un aspecto: creatividad e ingenio. Al igual que los usuarios y jugadores deben tener pericia e ingenio en cuanto a averiguar la respuesta de los diversos enigmas y acertijos, igual o más deben tener los inventores y pensadores de las diversas historias o juegos. Desde Enigmatium aseguran que para poder llegar a ofrecer estas cantidades de ingenio y diversión, es imprescindible un departamento creativo que ponga sobre la mesa una tormentas de ideas para encontrar las mejores historias.
En los últimos años ha surgido una nueva vuelta de tuerca de estos juegos: los 'Street Escapes', que vienen pisando fuerte. Se trata de una nueva modalidad en la que las calles de una ciudad se convierten en el escenario. En este caso, desde el grupo Outfinders reconocen que es la insignia con la que en 2018 han ideado todos sus juegos, porque además no ha sido solo una decisión en base a un nuevo nicho de ocio: “Con motivo de la prohibición de baño en la Pedriza, en Manzanares del Real se cortó una fuente de turismo y de dar a conocer el municipio. Por ello se planteó un escape street por las calles al aire libre, como una nueva forma de hacer turismo. Es la manera de juntar ocio con la historia, con visitar y conocer Manzanares del Real”.
"Siendo jugadores de escapes rooms vimos que nos faltaba algo"
También en El Secreto de Madrid son especialistas en escapes rooms o más bien “street escapes”, en este caso ubicados en la capital y ambientados en los años 80. La cofundadora Virginia reconoce que su motivación para poner en marcha este proyecto no solo se vio motivado por su experiencia personal en los juegos, tambien notaron "que a menudo se centraban más en los juegos en sí que en las historias que rodeaban a los enigmas, lo que implicaba que al final perdías un poco el hilo. Por eso decidimos hacer nuestro propio escape y contar una historia. Mi compañero y yo somos muy fans de todo lo que tenga que ver con los años 80 del cine o de la música. Además, mi compañero es director de televisión y de cine y yo, actriz y profesora de interpretación y ambos hemos dirigido numerosos guiones”. Esto produjo el cóctel perfecto para que pusieran en marcha su propio juego de escape, dándole una vuelta de tuerca más y decidiendo materializarlo en las calles madrileñas con actores, más allá de la figura del ‘game máster’.

A día de hoy, desde El Secreto de Madrid llevan a cabo dinámicas desde 'El espíritu de la movida', que habla de la movida madrileña y de su música, hasta uno sobre una misión que habla del cine de los ochenta. Incluso, tienen otro juego que se llama thriller, una aventura temporal para grupos muy grandes -entre 20 y 80 personas-, donde se habla de la música de los 80 pero a nivel internacional, del calibre de Freddie Mercury, Michael Jackson o Madonna. Otra opción es un juego a domicilio: "También vamos a las casas". En este caso se incluye un actor y con una temática basada en viajes, como 'Regreso al Futuro', cuenta Virginia, cofundadora.
Al ser preguntados sobre el futuro de los juegos de escapismo, los fundadores de las diversas salas reconocen abrumados que se plantea incierto, pero lo que sí nos asegura Nacho Méndez, de Enigmatium Escapes Rooms, es que “creo que vamos a ver muchas más cosas y más evoluciones. Se ha inventado muchísimo. No sabría decir qué más se puede inventar, pero estoy convencido que muchas cosas”.