Lamentablemente, las posibilidades eran muy reducidas hace unos años, y en según qué países, hace solo dos generaciones que la gente nacía y moría en el mismo lugar, sin ver nada más que su propio entorno día tras día. Ese estilo de vida tenía sus ventajas, por supuesto, pero hoy se invita a aprovechar las de la nueva era: vuelos de bajo coste, posibilidad de comparar precios, acceso desde casa a todo un mundo de posibilidades en la configuración del viaje, etc.
En este artículo te invitamos a un lugar recorrido por tres lugares increíbles y muy dispares entre sí. Son algunos más de esos tantos lugares en la tierra que habría que conocer. Más vale ponerse a ello porque la vida son tres días, así que es mejor gastar menos en cosas en cosas superfluas e invertir más en sensaciones.
Un paseo mágico por San Sebastián
El País Vasco es visitado anualmente por miles de turistas que, en su mayoría, proceden de otros puntos de España. Se dejan deslumbrar por la belleza de los paisajes de la franja litoral cantábrica, con una orografía que es eminentemente montañosa, por los Montes Vascos y la Sierra de Cantabria. Lleno de parques naturales, es un lugar a visitar por los amantes de la naturaleza y de los deportes al aire libre, incluyendo los peregrinos del Camino de Santiago que eligen la Ruta del Norte.
En el golfo de Vizcaya se sitúa la mítica ciudad de San Sebastián, Donostia en euskera, la capital de la provincia de Guipúzcoa. El lugar es una amalgama de parajes naturales de una belleza sublime, como las vistas de la bahía de la Concha y sus esculturas de Eduardo Chillida o el Palacio de Miramar, hasta los edificios del centro de la ciudad, como el de la Diputación Foral de Guipúzcoa, la catedral o el museo de San Telmo.
A las rutas habituales de Donostia, se suman eventos especiales que el visitante puede encontrar en ciertas épocas del año, en lo que es toda una capital cultural. Y es que San Sebastián cuenta con un Festival Internacional de Cine, una Festival de Jazz, una Quincena Musical, una feria de teatro y mucho más. Se puede consultar, por supuesto, qué hacer en San Sebastián.
Viviendo la cálida noche conileña
Con nuestra siguiente propuesta pasamos del mar Cantábrico al océano Atlántico, quedándonos en la localidad andaluza, gaditana para más señas, de Conil de la Frontera. Las playas de Conil llaman a miles de personas cada día, más aún durante los meses estivales, donde incluso la localidad aparece algo masificada por personas de los alrededores, de España y del extranjero.
Conil cuenta con playas muy amplias, como La Fontanilla o Los Bateles, que ofrecen momentos de relax sobre la arena y panorámicas del típico pueblo blanco de cal andaluz, que no resta al litoral. En opciones más íntimas y recogidas, se pueden encontrar las calas de El Roqueo y las de Roche. El visitante puede hacerse una idea de precios en Conil Apartamentos, un sitio web para el alquiler vacacional en Conil de la Frontera, con apartamentos en primera línea de playa.
Pero quien crea que Conil es solo turismo de sol y playa está muy equivocado. Conil cuenta con magníficos paisajes que invitan a emprender rutas de senderismo que pasen por sus increíbles acantilados y por sus bonitos pinares, con vistas al océano Atlántico, pudiendo terminar ante un bonito atardecer en la playa de El Palmar. Es mejor no subestimar el litoral andaluz.
Perdidos en la Mérida venozolana
Puestos a viajar y habiendo cruzado ya toda una península, la Ibérica, nos disponemos ahora a atravesar todo un océano, el Atlántico, para llegar hasta las costas del mar Caribe. En concreto, las pertenecientes a Venezuela. En esta ocasión, y para variar, no nos quedaremos en la costa, sino que pasaremos al interior.
Mérida se ubica en los Andes venezolanos, entre las sierras Nevada y de la Culata que también conforman parques naturales. Unas panorámicas de estos parajes naturales ya dan pistas sobre la belleza salvaje del lugar. Puede que esto tenga que ver con que sea el destino más escogido por los turistas, sobre todo jóvenes. Eso y, por supuesto, su gran ambiente nocturno y su rica diversidad cultural.
La página web www.nubetravel.com ofrece amplia información acerca del turismo en Venezuela, incluyendo, por supuesto, los imperdibles de cada zona. En el caso que nos ocupa, uno de ellos sería el teleférico de Mérida, lo que permite tener las mejores vistas de la ciudad enmarcada por sus cumbres montañosas. Es, de hecho, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
Mérida además está cuajada de monumentos, edificios y lugares históricos, como la Casa de los antiguos gobernadores, el edificio del Rectorado, el Palacio del Gobierno, el Palacio Legislativo de Mérida o la Plaza Monumental Román Eduardo Sandia, una plaza de toros.
Turismo gastronómico
En cada uno de los lugares mencionados merece la pena hacer turismo gastronómico. La gastronomía vasca, particularmente, es reconocida internacionalmente por haber visto crecer a un gran número de ilustres cocineros, que han acaparado año tras año las populares estrellas Michelín. Es importante, pues, no terminar el paso por la ciudad sin degustar los famosos pintxos donostiarras, que combinan la mejor materia prima por temporada en bocados menos elaborados o propios de cocina de vanguardia.
Los platos típicos más sabrosos de Conil de la Frontera, por su parte, son de pescado. Típico de la zona es el atún, y es especialmente alabado el atún encebollado. La hurta al horno y el “pescaíto frito”, como el cazón en adobo, los chocos o las puntillitas, son también de lo más degustados.
El estado de Mérida, por su parte, es conocido por las arepas andinas, preparadas a base trigo, agua, huevo y sal. La pisca andina no le va a la zaga en sabor, siendo un consomé de pollo, cebolla, patatas, huevos, queso, leche y cilantro. Tampoco deje de probar las truchas, el queso ahumado o los riquísimos dulces.