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Pegaso en la plaza de Legazpi
Pegaso en la plaza de Legazpi

Los pegasos de Legazpi continuarán separados

Por Enrique Villalba
jueves 26 de febrero de 2015, 07:30h
El Ayuntamiento de Madrid no reunirá en la plaza de Legazpi, por ahora, a la pareja de estatuas de pegasos realizados por Agustín Querol, por falta de presupuesto.

Según explicó a Madridiario el director general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid, José Francisco García, tras estudiar los informes del Instituto de Patrimonio de Cultura de España y de especialistas en historia, arte y estructuras, encargados por el Consistorio, el Área de Las Artes ha decidido que permanezca en la plaza tan solo uno de los caballos alados en Legazpi. Esta estatua, conocida popularmente como 'La momia' porque estuvo ocho años tapada hasta noviembre de 2014, será objeto de restauración y consolidación de algunos problemas en su estructura. En especial, se sustituirá una parte de su pedestal, realizada en madera y muy deteriorada.

Por el contrario, el otro pegaso del conjunto permanecerá en el solar de la calle Áncora, donde descansa desde 2005. Según García, esta escultura sufre daños más profundos que requieren una restauración completa y compleja. El coste de dicha intervención es tan alto que, a juicio del director general, no es una prioridad y no se puede asumir por el momento porque consumiría el presupuesto municipal de conservación de monumentos de todo el ejercicio, afectando a otras operaciones inminentes, ya anunciadas por Madridiario, como la restauración de las estatuas de Alfonso XII y la diosa Cibeles.

La historia del conjunto de 'La Gloria y los Pegasos' es larga y accidentada. El conjunto original, una alegoría del progreso elaborada en mármol de carrara, estuvo ubicado en el Ministerio de Agricultura desde la construcción del edificio, a finales del siglo XIX. Tras desprenderse un fragmento de una de las figuras y ante el riesgo de derrumbe, las esculturas fueron sustituidas por una réplica en bronce realizada por Juan de Ávalos mediante la técnica del vaciado. El escultor, ganador del concurso público, propuso el desmontaje del conjunto troceando las esculturas.

Después de un período de abandono en un patio del Ministerio, los fragmentos fueron trasladados al Instituto Nacional de Investigación Agraria (INIA) y abandonados en un solar cerca de Puerta de Hierro. Pedro Montoliú, actual director de Madridiario y entonces redactor de El País, encontró los restos (habían desaparecido varios fragmentos) y promovió en el Ayuntamiento de Madrid la recuperación del conjunto original para la ciudad. El entonces concejal de Obras Enrique Villoria utilizó el conjunto como primer proyecto de restauración de la escuela municipal de cantería. Los operarios sustituyeron las alas de mármol de los pegasos por otras de fibra de vidrio para reducir su peso.

Tras su restauración en 1992, que costó 35 millones de pesetas, se planteó que las estatuas fueron situadas en un parque de Príncipe de Vergara, a la altura de los números 66 y 68. Sin embargo, su enorme peso, colocado sobre un espacio cuyo subsuelo alojaba un aparcamiento, hizo que solo se colocase temporalmente la Gloria, que en 1996 fue trasladada a la cantera municipal. En 1998, los pegasos fueron instalados en la plaza de Legazpi, dentro de un plan para recuperar el Paseo de la Chopera como eje de regeneración urbana y la Gloria en la glorieta de Cádiz, rodeada por una fuente.

En 2005, en pleno soterramiento de la M-30, el Ejecutivo de Alberto Ruiz-Gallardón decidió, para evitar daños al conjunto, desmontar las fuentes de la plaza y retirar las alas de fibra de vidrio de los pegasos, que fueron andamiados. Uno de los pegasos, que corría el riesgo de resultar afectado por el trabajo de las grúas, fue trasladado a la calle del Áncora, donde permanece todavía. La figura de su jinete continúa manca. En 2007, el otro pegaso fue 'momificado', a la espera de traslado al almacén pero la crisis paró en seco este trasiego que ha mantenido a los equinos alados, desde hace diez años, separados.

A principios de 2009, Alberto Ruiz- Gallardón, a consultas de este periódico digital, anunció que había encargado un informe técnico para estudiar la viabilidad de trasladar las fuentes Océanas de la plaza de Colón a Legazpi. Esta mudanza formaba parte de la remodelación de la plaza de Colón, en la que se volvería a trasladar la estatua del descubridor al centro de la glorieta del distrito de Salamanca. Nunca más se supo de dicho informe técnico, aunque presumiblemente fue negativo, ya que, apenas unos meses más tarde, los planes del Consorcio Regional de Transportes de Madrid pasaban por construir un intercambiador subterráneo en la plaza de Legazpi, paralizado luego por la falta de crédito. Esa construcción era incompatible con la colocación de dichas fuentes.

Finalmente, las fuentes Océanas acabaron desmontadas y abandonadas en la cantera municipal, donde permanecen todavía, tal y como denunció la plataforma Ciudadanía y Patrimonio. Mientras tanto, en noviembre de 2014, el Ayuntamiento de Madrid encargó a una delegación del Instituto de Patrimonio de Cultura de España ha estado en el lugar para analizar el estado de conservación de la escultura y realizar el informe profesional citado al inicio de esta información.

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