Así, una vez que el cajero ha detectado la tarjeta, el usuario puede teclear su PIN, guardar la tarjeta y comenzar a operar de forma habitual, sin necesidad de mantenerla insertada en el dispositivo.
Esta nueva funcionalidad que ofrece Bankia permite ganar en sencillez y rapidez en el proceso de extracción de efectivo del cajero, incrementa la seguridad y se evita dejar la tarjeta olvidada en el cajero.
Actualmente, la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri dispone de más de 600 cajeros que permiten esta operativa y cuenta con más de 890.000 tarjetas contactless emitidas.
Esta mejora se incorpora también a Bankia Wallet, el servicio lanzado recientemente por la entidad que permite convertir el teléfono móvil en una tarjeta contactless.
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