El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha condenado el ataque sufrido por los asistentes a los actos de la celebración de la Diada en la sede de la Delegación de la Generalitat en Madrid, y lo ha contrastado con la actitud de los catalanes durante la jornada. "Que unos cuantos gamberros se comporten de esta manera es precisamente el mejor contraste ante un pueblo catalán que se ha presentado con educación, civismo, respeto, con alegría y patriotismo".
Mas ha afirmado que se ha dado durante los actos de celebración de la Diada una "auténtica lección de los mejores valores de los catalanes" ante el resto del Estado y ante el mundo. Ante el éxito de las movilizaciones, el presidente catalán ha afirmado que "ya es hora" de que las autoridades del Estado escuchen la voz de Cataluña y respeten su voluntad de decidir su futuro. El presidente catalán se ha comprometido a que Cataluña será llamada a las urnas en 2014 para poder decidir "su camino", y que utilizará para ello todos los instrumentos legales a su alcance.
El delegado del Gobierno catalán en Madrid, Josep Maria Bosch, ha presentado una denuncia ante la policía, acompañado por el diputado CiU en el Congreso, Josep Sánchez Libre, por los altercados ocurridos en la sede del Centro Blanquerna de Madrid este miércoles en el acto de la Diada.
Durante el desayuno informativo ofrecido este jueves, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha calificado de "lamentable" el asalto y ha declarado que no le gustan las cadenas. La edil ha dicho que "ha sido lamentable y hay que hacer una condena total de la violencia", tras apuntar que lo ocurrido tiene que "reducirse a un grupo muy pequeño" de personas.
Durante su discurso, Botella ha defendido que desde el Ayuntamiento de Madrid persigue objetivos "políticos, socioeconómicos y culturales", una combinación de "sentido nacional, libertad y cultura", las mismas ideas que se tenían antes del 7 de septiembre, con la intención de apostar por un Madrid "como casa de todos, como ciudad de la libertad y como ciudad de la cultura". También ha abogado por la capital como "expresión de un sentimiento común de pertenencia a una España abierta, plural y moderna pero incuestionable, real, que se siente representada y acogida en su capital".
Por su parte, el consejero de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha asegurado que se revisarán los protocolos de seguridad en la sede cultural del Gobierno catalán en Madrid tras el ataque durante la celebración de un acto institucional por la Diada. Espadaler ha condenado los hechos, los ha atribuido a una "grupúsculo absolutamente marginal" y ha esperado que la labor policial dé resultados para que una vez solucionado el incidente se puedan revisar las medidas a tomar en la delegación. Ha destacado en contraposición a este altercado violento la absoluta normalidad de las celebraciones de la Diada en Cataluña en las que no se produjeron incidentes.
La portavoz parlamentaria socialista, Soraya Rodríguez, ha condenado este ataque ultraderechista y ha instado a todos los partidos democráticos a mostrar "tolerancia cero" y a no "minimizar ninguna exhibición de lemas, símbolos franquistas, nazis o fascistas". Rodríguez ha adelantado además que el PSOE analizará cuál fue la actuación del Ministerio de Interior para dar "protección" y "garantías" a un acto que no se celebraba ayer por primera vez sino que tiene lugar todos los 11 de septiembre.
Según ha dicho, el ataque "gravísimo" ha supuesto algo que no pensaba que iba a "volver a a ver ni a vivir", y es también una "llamada de atención" para que todos los partidos reflexionen sobre los "comportamientos fascistas" que se han producido en las últimas semanas. "Tenemos todas las fuerzas políticas que demostrar con la máxima energía una condena de estos hechos absolutamente despreciables", ha remachado.
"Barbaridad" llevada a cabo por "energúmenos", así ha sido calificada la irrupción de los radicales por el secretario general del Grupo Socialista, Eduardo Madina. "Espero que no se repita un hecho como ése y creo que la mejor noticia es que fueron detenidos y están a diposición judicial", ha añadido. Tolerancia cero ha pedido también la diputada del PSC Teresa Cunillera, secretaria tercera de la Mesa del Congreso, que el miércoles por la noche se encontraba en el Centro Blanquerna cuando éste fue objeto del ataque. "Esta bestia no está muerta, está simplemente callada", ha avisado.
Cunillera ha coincidido con el 'popular' Rafael Hernando en que es necesario abrir una reflexión general sobre la intolerancia creciente, "comparto que hay que ser respetuosos", y ha remarcado que en la cadena humana independentista celebrada el miércoles en Cataluña "no hubo ni un solo incidente".
A su juicio, está claro que el ataque a Blanquerna fue un hecho "aislado", pero ha advertido de que se equivocan quienes pretendan verlo como una "anécdota". "Es pequeño pero no es una anécdota, es un toque de atención porque como esta gente se vea comprendida se van a crecer", ha dicho, confiando en que el 'popular' Hernando esté de acuerdo con ella. La diputada catalana ha relatado que durante el ataque a la sede de la Generalitat se vivieron momentos "muy angustiosos" por la "violencia física" con la que entraron los atacantes en el local y porque lanzaron gases en un sitio de donde no se podía salir. "Eso dice mucho de su crueldad y había gente mayor, habíña niños, gente que podía tener problemas respiratorios", ha relatado Cunillera.
El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha pedido no tener "contemplaciones" ni "tolerancias" con el fascismo y el nazismo, tras este ataque. "Con el fascismo y nazismo no se pueden tener contemplaciones, no se pueden tener tolerancias, porque todo el mundo sabemos qué es lo que ha significado en la historia de nuestro país y en la historia de Europa".
Lara ha lamentado que en España, "últimamente" y "desgraciadamente" se está mirando "para otro lado". Así, ha advertido que "hay con jóvenes que están utilizando los símbolos franquistas y fascistas" en España y ha añadido que "si con eso se tiene tolerancia, no es extraño" que ocurran cosas como la sucedida este miércoles. El coordinador de IU ha instado al Gobierno en particular y las autoridades en general a "tomar buena nota" y a ser conscientes de que "no se puede mirar para otro lado en asuntos tan gravísimos".
CC.OO. de Madrid también ha condenado el ataque y ha abogado por el diálogo "como método de la resolución de conflictos en Democracia". En un comunicado, el sindicato ha manifestado la necesidad de "fomentar la tolerancia para afianzar la convivencia pacífica y la coexistencia de diferentes corrientes de opinión y sensibilidades".
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