Según ha indicado la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, esta masa está cargada fundamentalmente de cuarzo y arcilla, por lo que los niveles de contaminación atmosférica, debido a las partículas de suspensión (PM-10), podrían alcanzar valores superiores a los registrados normalmente en la región. Las partículas PM-10 proceden principalmente, en el caso de Madrid, de los gases que producen los vehículos y del intenso tráfico. Estas partículas también son causadas, aunque en menor proporción, por factores naturales como el polvo africano, materia mineral natural del suelo o emisiones biogénicas forestales.
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