Trabajadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) se han concentrado en la mañana de este jueves en la sede de los servicios centrales en Madrid para protestar por "el deterioro progresivo de sus condiciones laborales", según ha informado la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). El sindicato ha comunicado que esta primera jornada de paros se repetirá durante la próxima semana y, probablemente, a lo largo de lo que resta del mes de julio.
Los trabajadores se han quejado de la amortización de plazas de jubilados (800 en los últimos cinco años) y el consecuente incremento de la carga de trabajo; asimismo han denunciado la reducción de la seguridad, la gestión ineficaz de los recursos (alquiler de edificios en vez de utilizar las instalaciones oficiales), la privatización de servicios informáticos, la restricción en el uso del aire acondicionado y los recortes en materia de horarios y permisos, con imposiciones en la distribución de la jornada laboral.