Tres días después de la mayor manifestación contra las políticas sanitarias del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, la Comunidad de Madrid ha hecho circular una resolución de advertencia para todos los profesionales que hagan un “uso indebido” de los centros sanitarios, tales como la “recogida de firmas” o la colocación de “cartelería”. A pesar de que no arguyen desde el Ejecutivo de forma clara cuál va a ser el procedimiento de sanción hacia los médicos “politizados”, aseguran que tomarán las “medidas necesarias” para garantizar la “limpieza” de los espacios públicos.
En público, el consejero de Presidencia, Justicia e Interior Enrique López entiende que dicha resolución solo busca “la limpieza”, el “confort” y el “decoro” de las instalaciones sanitarias y niega que se busque de alguna manera coartar la libertad de expresión o la libertad sindical. "Son centros que fundamentalmente están dirigidos para atender las necesidades de los ciudadanos y no las necesidades de otros entes por mucho derecho que tengan a ejercer su labor en esta materia", asegura López, quien confunde al personal sanitario con un sujeto colectivo.
Sobre la forma de proceder para evitar acciones como “recogidas de firmas” y pegado de carteles, el exmilitante del Partido Popular confía en que con la advertencia realizada mediante dicha resolución esta mañana todo el personal sanitario acate el cumplimiento de la norma. Sin embargo, a diferencia de lo expresado por este cargo público, en el documento elaborado por la Consejería de Sanidad se especifican actuaciones concretas para prevenir dichos comportamientos. “Para garantizar que la asistencia prestada en los centros sanitarios se lleva a cabo en condiciones de seguridad para el paciente y de acuerdo con lo previsto en la normativa vigente, la Inspección de Centros, Servicios y Establecimientos Sanitarios, realizará una serie de visitas programadas, seleccionadas de manera aleatoria, a distintos centros de Atención Primaria, comenzando por 50 dispositivos”, reza el texto.
Un acto de “represión”, según los médicos
La secretaria general del sindicato médico Amyts, Ángela Hernández, ha criticado este miércoles la "huída hacia delante" que supone la instrucción de la Consejería de Sanidad en los centros de salud y ha censurado la "represión" ante la campaña de recogida de firmas por la Atención Primaria en los consultorios de la región.
En concreto, desde el departamento que dirige Enrique Ruiz Escudero se encomienda a los directores de los centros de salud "la supervisión y adopción de las medidas necesarias" para garantizar el adecuado uso de las instalaciones, así como para "mantenerlas en condiciones óptimas de orden, limpieza, seguridad y confort, evitando cualquier actuación que derive en un aspecto desordenado o inapropiado".
En declaraciones a los medios al principio de la manifestación de médicos y pediatras de Atención Primaria que este miércoles recorre el centro de la capital, la secretaria general de Amyts ha censurado esta medida para "prohibir" la recogida de firmas por la Atención Primaria en centros de salud de la región impulsada por sindicatos y asociaciones como APsemueve, Afem, Sime/Csit Unión Profesional, SoMaMFyC, Semergen Madrid, SEMG Madrid, AMAPED, AEP, SPMYCM, AEPAP y AM.
"Prohibir la recogida de firmas en una huída hacia adelante es una vieja técnica de tratar de parar el problema y de matar al mensajero", ha indicado la portavoz del comité de huelga, quien ha subrayado que no creen "que la represión sea la respuesta". En cualquier caso, ha dicho no sentir preocupación ya que este mismo miércoles harán entrega de otras 50.000 firmas y tienen más para las semanas venideras. "La recogida continuará en otros sitios y donde nos dejen", ha señalado.