El Ayuntamiento de Madrid ha presentado su Plan Presupuestario a Medio Plazo (2017-2019) aprobado este lunes en una Junta de Gobierno Extraordinaria, en el que destaca un incremento del 50 por ciento en la inversión con el objetivo de estimular la economía madrileña y mejorar los servicios, ha informado el Gobierno municipal en un comunicado.
Además del aumento de inversión, el Plan contempla mantener la fiscalidad de 2016 para los próximos tres ejercicios y reducir la deuda a razón de 467 millones al año. Según el Ayuntamiento, ese "fuerte incremento" en la inversión real y de partidas destinadas a políticas sociales y a servicios a la ciudadanía va dirigido a "enfrentar la emergencia social a través de sus políticas públicas".
En cuanto a las modificaciones tributarias, no las ven necesarias, por lo que se mantiene para los próximos tres años la política fiscal municipal aprobada para 2016 basada en una "mayor progresividad y reparto más equitativo de los tributos". Ello permitirá presentar superávits y remanentes de tesorería durante los tres ejercicios siguientes que podrán ser utilizados para financiar inversiones extraordinarias e ir reduciendo progresivamente la deuda acorde a los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública.
Según las previsiones del Ayuntamiento, se producirá un aumento del 2,98 por ciento en los ingresos no financieros en estos tres años, que se deberán fundamentalmente a la mayor recaudación por impuestos directos, por transferencias corrientes y por impuestos indirectos. El incremento previsto de ingresos por esas partidas contrasta con la menor recaudación por tasas y otros ingresos, con el menor desembolso por enajenaciones de inversiones reales, y con menores ingresos patrimoniales.
La combinación entre un incremento de recaudación por impuestos progresivos que permiten discriminar por la renta (como el IBI para las grandes superficies comerciales) y una "notable caída" de cobro por tasas y otros ingresos que no permiten esa discriminación, otorga al sistema fiscal de Madrid una "mayor progresividad".
Además, el menor desembolso por enajenaciones de inversiones reales proyectado para los años 2016-2019 "pone de manifiesto que el Ayuntamiento de Madrid no necesitará vender parte de sus propiedades" para tener ingresos suficientes, como ocurría en ejercicios pasados.
También el Consistorio pretende aumentar un 16,28 por ciento los gastos no financieros, pasando de 3.478.885.849 euros en el periodo 2012-2015 a 4.045.217.363 euros 2016-2019. Los gastos se incrementarán en todas las partidas excepto en los gastos financieros, que prevén reducir un 60 por ciento. Esto significa que se reduce el pago a acreedores financieros que en su mayoría tienen "una elevada capacidad económica al tratarse de grandes entidades financieras y fondos de inversión", y permite que ese dinero se destine a las necesidades de la mayoría social y "no sólo a las de una minoría privilegiada".
Las partidas de gasto que más aumentarán son: inversiones reales (un 115,1 por ciento más que en los cuatro ejercicios anteriores), gastos en bienes corrientes y servicios (un 15,7 por ciento más), gastos de personal (un 12,1 por ciento más), y transferencias corrientes (un 29,5 por ciento más).
El Ayuntamiento justifica estos incrementos de gasto por su "necesidad social y económica", ya que se trata de remuneraciones para personal del Ayuntamiento de Madrid y sus organismos, de gastos del funcionamiento de la ciudad, alumbrado, agua, limpieza, manteniendo colegios, cuidado de parques y jardines, ayudas y subvenciones que el Ayuntamiento concede a otras instituciones y personas como ONG, asociaciones, clubs y las aportaciones a sociedades públicas.
En cuanto a las previsiones de endeudamiento, el Ayuntamiento asegurá que no habrá un nuevo endeudamiento, sino que reducirán la deuda ya existente en 1.870.116.50 euros en los próximos cuatro años.